Barómetro de la Internacional de la Educación sobre los Derechos Humanos y Sindicales en la Educación
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Introducción
La primera parte de esta Introducción presenta las conclusiones generales del Barómetro de la IE. La segunda parte explica los métodos de estudio y los indicadores utilizados para ayudar al lector a interpretar los resultados de cada país.
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Conozca la situación de los Derechos Humanos y Sindicales en la Educación en todo el mundo. Elija un país para investigar:

"Toda persona tiene derecho a la educación. La educación debe ser gratuita, al menos en lo concerniente a la instrucción elemental y fundamental. La instrucción elemental será obligatoria. La instrucción técnica y profesional habrá de ser generalizada; el acceso a los estudios superiores será igual para todos, en función de los méritos respectivos."

Artículo 26(1) de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada y proclamada por la Asamblea General de Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948

Parte 1: Conclusiones

Derecho e la educación

La educación no tiene lugar en el vacío. Su disponibilidad y su calidad dependen de la voluntad política de los que tienen el poder de conceder o denegar este derecho humano fundamental. La educación como derecho está interrelacionada con otros derechos humanos cuyo cumplimiento depende de ella. Todos los sectores de la sociedad se ven influenciados por lo que se enseña, a quién se enseña, quienes enseñan y quienes resultan excluídos. Por esta razón, en la introducción del informe de cada país se proporciona un breve resumen en relación a la interdependencia de distintos derechos.

El Barómetro demuestra que casi siempre existen leyes que garantizan una educación de calidad para todos, igualdad de género, los derechos de las minorías, los derechos de las personas con necesidades especiales y el derecho de los niños a no ser explotados laboralmente. Sin embargo, también demuestra que demasiado a menudo estas leyes no son respetadas.

La sociedad civil puede lograr que se produzcan cambios cuando los gobiernos deben rendir cuentas de sus actos al electorado y si el sistema judicial independiente confirma los derechos garantizados por las leyes. Esto permite a los ciudadanos desafiar el status quo y hacer que los poderosos rindan cuentas de sus actos. Las condiciones ideales para promover el derecho humano fundamental de todos los niños a recibir una educación gratuita de calidad se dan allí donde los gobiernos son elegidos libremente y no son bastiones del privilegio de los varones o de un determinado grupo étnico. Dichas condiciones se dan donde los gobiernos son realmente representativos, donde el sistema judicial puede resistirse a la influencia política y a otras presiones, donde se practica la libertad de expresión y de prensa, y donde los presupuestos reflejan la importancia de la educación para todos. Cuando esas condiciones no existen, la lucha es mucho más difícil y los educadores y sus sindicatos se enfrentan a dificultades y peligros para lograr ese derecho. Algunos gobiernos continúan negando la educación a la mayoría de sus ciudadanos; algunos otros niegan la educación a determinados grupos, mientras que otros imponen una única interpretación de la información y lo llaman educación. Este Barómetro refleja los tremendos desafíos a los que se enfrentan nuestras compañeras y nuestros compañeros en estos países.

La brecha de oportunidades educativas es enorme, y la educación para todos sigue lejos de ser una realidad. Aún hay 115 millones de niños en todo el mundo sin ninguna posibilidad de acceder a la educación. El promedio de escolarización en algunos países es de 4 años, mientras que en países ricos es de 15 ó 16 años. En algunos países ha mejorado ligeramente la tasa de matrícula en primaria, pero cada vez es mayor la diferencia entre países ricos y pobres en cuanto al promedio de años de escolarización. En la economía del conocimiento de hoy en día, esto tendrá un efecto considerable sobre el desarrollo nacional. El acceso a la educación superior sigue siendo más un privilegio que un derecho, y está al alcance sobre todo de las personas que viven en países desarrollados.

Aunque en todos los países hay diferencias en lo que se refiere a oportunidades de acceso de determinados sectores de la sociedad a la educación, es en el continente africano donde se producen las mayores desigualdades a pesar de los esfuerzos de algunos gobiernos por avanzar en la prestación de una educación de calidad para todos. Los países africanos todavía están pagando un precio alto por las políticas de ajuste estructural mal diseñadas que impusieron sobre los estados soberanos el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional entre la década de 1980 y la de 1990. Los esfuerzos que se realizaron para poder brindar una educación para todos los niños fueron invalidados y los servicios sociales diezmados por las erróneas políticas económicas. Esta situación se ha agravado aún más con la epidemia del VIH/SIDA, que ha matado a muchos trabajadores y ha dejado muchos niños huérfanos con necesidad urgente de servicios sociales que no están disponibles o que son inadecuados.

En los países donde se niegan los derechos, las organizaciones de docentes suelen formar parte del liderazgo en la lucha por el cambio. A la par que luchan por conseguir y proteger sus derechos en la educación, también trabajan para garantizar condiciones en el aula y en la escuela que realmente promuevan el aprendizaje. Desarrollar habilidades, cuestionar, debatir, discrepar y extraer conclusiones, debe ser siempre posible. Docentes, académicos y demás trabajadores de la educación quieren que la educación de calidad para todos sea una realidad y no un eslogan para quedar bien. Los trabajadores de la educación quieren que se garanticen y se respeten los derechos de los niños y los suyos propios. Sin embargo, en todo el mundo vemos signos de erosión de estos derechos.

Las promesas se hacen y se incumplen con la misma facilidad cuando nadie tiene que rendir cuentas. La Conferencia Mundial de Educación celebrada en Jomtien, Tailandia, en 1990 faltó a su promesa de proporcionar educación para todos los niños antes de 2000, y la fecha límite de establecer la igualdad de género en la educación antes de 2005 ha quedado a medio camino. En la conferencia de Dakar, Senegal, de 2000 se asumió un nuevo compromiso de Educación para Todos antes de 2015. Estamos en 2007 y, como puede verse en este informe, hará falta un esfuerzo monumental para alcanzar el objetivo de 2015. Algunos países están haciendo esfuerzos valientes, pero la comunidad internacional no ha cumplido sus promesas y es necesario hacer mucho más. Habiendo transcurrido la mitad del tiempo para llegar al plazo establecido solamente Noruega y los Países Bajos han obtenido buenas notas por haber cumplido sus compromisos. Cumplir los compromisos es lo que deben hacer los países del G-8 si no quieren que su palabra se convierta en una retórica vacía.

También nos preguntamos qué quiere decir lo de “educación para todos”. Para la Internacional de la Educación el significado es claro: todos los niños deben ser incluidos, no sólo los que normalmente se cuentan en las estadísticas y para los que se desarrolla la política. La Educación para Todos debe abarcar a los niños con necesidades especiales, independientemente de la naturaleza de dichas necesidades. Las personas con alguna discapacidad tienen el mismo derecho que las demás a la educación. No debería importar si los niños se encuentran en prisión por su propias faltas o porque tienen la mala suerte de pertenecer a una familia o comunidad que ha sufrido un castigo colectivo. “Todos los niños” significa precisamente eso, todos. La Educación para Todos debe abarcar también a aquellos que pertenecen a minorías indígenas, étnicas o religiosas rechazadas por la mayoría de la población o aquellos que tienen el infortunio de vivir como refugiados . La Educación para Todos engloba también a los niños infectados por el VIH/SIDA y a aquellos cuyas vidas han cambiado drásticamente porque sus padres han muerto como consecuencia del SIDA. El concepto de Educación para Todos debe incluir además la reintegración de los niños soldado a la escuela. Finalmente , no podemos permitir que en el debate sobre Educación de Todos se ignore la situación de millones de niños que trabajan en condiciones que nos avergüenzan o aquellos que son víctimas del tráfico de personas.

Una de las conclusiones de este informe es que resulta muy difícil obtener información actual sobre niños marginados o que pertenecen a grupos de riesgo . La escasa información disponible suele estar desfasada, o aparece como una frase añadida a última hora en un informe o como una breve referencia en una solicitud de financiación. La inmensa mayoría de las propuestas de proyectos supondrían únicamente un cambio para un pequeño número de niños, pero no afectarían a la política nacional para mejorar la situación de la mayoría de ellos. Las estadísticas nacionales proporcionan más y mejor información sobre los niños en general que sobre aquellos niños con necesidades especiales, refugiados o que trabajan. Es posible que los miembros de la IE puedan proporcionar datos importantes sobre la situación de estos grupos en sus respectivos países o que puedan presionar a los gobiernos para que proporcionen la información necesaria con el fin de impulsar un desarrollo político efectivo.

En algunos países ha mejorado el acceso a la educación primaria, pero a menudo los niños no tienen la oportunidad de continuar estudiando una vez concluido este ciclo. Cuando leemos que la educación es “gratuita”, en realidad se trata únicamente de la matrícula ya que los costos adicionales privan a millones de niños del acceso a la educación. La falta de escuelas y de educadores,, sobre todo en las zonas rurales, restringe aún más las oportunidades de educación en todos los niveles. Los responsables políticos no abordan de un modo eficaz el problema de la escasez de docentes. Para algunos docentes, la profesión que han elegido se ha convertido en una actividad voluntaria debido al tiempo que transcurre sin que reciban su salario. Es evidente que las diferencias en la educación existen no solamente entre continentes o entre países, sino también dentro de cada uno de ellos. Los países ricos no son una excepción, como se puede deducir de la información sobre la difícil situación de sus alumnos indígenas.

Cuando los niños pueden acceder a la escuela, la siguiente preocupación es el modo en que se les enseñará. Si el número de alumnos por aula es pequeño, será posible prestar una atención individual y llevar a cabo planes de educación personalizada. Sin embargo, ¿qué cabe esperar de los educadores que trabajan en países donde el número de alumnos por docente es de 50: 1 o de 60: 1, sobre todo cuando estas cifras son promedios y el número real de alumnos en algunas clases supera los 100?

Respecto a la educación terciaria, debemos preguntarnos por qué en algunos países hay casi tantos alumnos estudiando fuera como dentro del país. También es interesante reseñar que 6 países acogen al 71% de los alumnos de enseñanza superior que estudian fuera (EE.UU. 25%, Reino Unido 12%, Alemania 11%, Francia 10%, Australia 7% y Japón 6%). Una tendencia que resulta preocupante en algunos países con economías fuertes es el aumento del costo de la matrícula que deben pagar los estudiantes, lo cual deja a muchos jóvenes con grandes deudas. Esta tendencia cierra la puerta al nivel de educación superior a jóvenes cualificados procedentes de familias con ingresos bajos.

Necesidades especiales

La educación inclusiva es el modelo que defienden los grupos de derechos humanos para los niños con necesidades especiales. No obstante, existe aún un polémico debate sobre si todos los niños con necesidades especiales pueden integrarse con éxito en un aula general. Muchos de esos niños se integran sin problemas y reciben una educación excelente con los servicios de apoyo necesarios. En 2006 se aprobó la Convención de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, el primer tratado de derechos humanos del nuevo siglo. Se espera que contribuya a mejorar considerablemente el trato a las personas con distintas discapacidades. Esta nueva Convención será objeto de debate a nivel nacional y los sindicatos de educación deben saber que fue uno de los debates más polémicos en las Naciones Unidas en torno a la educación. La información proporcionada en Naciones Unidas indica que en los países desarrollados el 90% de los niños discapacitados no van a la escuela, y que no todos los países cuentan con leyes que prohíben la discriminación por razones de discapacidad. La nueva Convención establece que “los niños con discapacidad deben disfrutar plenamente de todos los derechos humanos y las libertades fundamentales en igualdad de condiciones con el resto de los niños”. Algunos países optaron por defender la educación especializada para los niños con determinados problemas, y argumentaron su postura señalando que ese tipo de educación era de la máxima calidad posible. Esta opinión no convenció. Los sindicatos de educación deben asegurarse de que los docentes reciben el apoyo y la formación necesaria para enseñar a los niños con necesidades especiales en las mejores condiciones posibles.

Refugiados

La Convención de la ONU sobre el Estatuto de los Refugiados establece que “los Estados contratantes concederán a los refugiados el mismo trato que a los nacionales en lo que respecta a la enseñanza elemental” y el mismo trato en cuanto a la libertad de practicar su religión y recibir la instrucción religiosa de su elección. Los informes de los países demuestran que muchas veces no se dan esas condiciones, y que millones de niños que sufren el trauma de abandonar sus casas y sus países se encuentran de repente en una situación en la que también sus estudios han finalizado. La falta de información sobre lo que sucede en la práctica resulta informativa en sí misma. En muchos países las leyes respetan la convención pero la norma establecida no. Algunos países en desarrollo hacen más esfuerzos por ayudar a los niños refugiados que otros países ricos donde se proporcionan muchas ayudas a los niños nacionales pero no a los refugiados. Es necesario destacar la situación de los niños refugiados, y los gobiernos deben cumplir la obligación que tienen hacia ellos.

En este Barómetro se hace subraya en el tráfico de seres humanos porque deniega a millones de personas (en su mayoría, aunque no exclusivamente, niñas y mujeres jóvenes) el derecho a vivir con dignidad y a recibir educación. Los habitantes del mundo industrializado que pensaban que la esclavitud era cosa del pasado deberían mirar de nuevo a su alrededor. El tráfico de seres humanos tiene como fin la explotación sexual o laboral, lo cual equivale a la esclavitud, y está entre nosotros. El tráfico de seres humanos está presente tanto en los países industrializados como en los países en desarrollo, y si este flagelo no es develado y se mantiene a la vista de todos, el problema seguirá creciendo. La Internacional de la Educación y sus organizaciones afiliadas pueden contribuir a llamar la atención sobre este asunto y exigir a los gobiernos que actúen en consecuencia.

Minorías

La cuestión de la educación religiosa también se menciona en varios informes de países y es cada vez más un tema de debate. Los sistemas educativos cubren todas las opciones en lo que se refiere a los símbolos religiosos. Desde los sistemas públicos, donde no se permite llevar símbolos religiosos, a los sistemas que financian escuelas de diferentes confesiones o los que financian algunas confesiones pero no otras. En algunos países las niñas no pueden llevar el hijab a la escuela, y en otros no pueden ir a la escuela sin el hijab. En otros países las alumnas pueden llevar hijab, pero no las docentes. Este tema no parece que vaya a desaparecer en breve. Tampoco desaparecerán los problemas de discriminación en la ley tradicional, el derecho consuetudinario y el derecho religioso que se practica en muchos países. Estos problemas cada vez son más frecuentes en las escuelas. Lo que se puede deducir del análisis de países en el Barómetro es que hay más de una interpretación de la ley tradicional o religiosa, incluso en un mismo país. Los ancianos o los expertos en religión que interpretan las costumbres o la religión lo hacen de acuerdo con la secta o la tradición local. Los pilares culturales que constituyen la parte fundamental de la identidad no desaparecerán de un plumazo, pero a través de la educación se pueden mantener tradiciones que no discriminan y construir sobre ellas.

Libertad académica

En la enseñanza superior, la libertad académica se sitúa en el centro de la educación. El derecho a enseñar, aprender, estudiar, investigar y publicar sin represalias ni discriminación hace posible la verdadera educación. Los docentes, investigadores y estudiantes son víctimas de la violencia y la represión del estado por diversas razones. Se recurre a la intimidación para silenciar las voces críticas y disidentes, y muchas veces también a la censura de la enseñanza, la investigación y la publicación. Cuando las críticas se dirigen a las instituciones o a sus políticas y procedimientos, las represalias pueden ser más sutiles pero no menos graves para la libertad académica. La titularidad del puesto permite a los trabajadores de la enseñanza cumplir con sus obligaciones frente a sus estudiantes y las obligaciones éticas de su profesión sin temor a sufrir represalias. Existe motivo de preocupación cuando analizamos lo que está sucediendo en algunos países. Frecuentemente no se aceptan las críticas hacia la la política o práctica del gobierno, y algunos informes hablan de espías que informan sobre profesores y alumnos universitarios en lo que sería una flagrante violación de la libertad académica y los derechos humanos. Sin embargo, se están imponiendo otras restricciones en la educación superior que pueden afectar a la libertad académica. Cada vez es más habitual el paso de un contrato permanente a un contrato temporal. De esta manera, la libertada académica puede verse deteriorada porque los contratos deben ser renovados y eso fomenta la autocensura. La investigación con fondos privados en las universidades también es un tema que debe ser estudiado con claridad y detenimiento. ¿Quién decide el uso que se dará a la información derivada de la investigación? ¿Cómo se aseguran los académicos de que la información obtenida gracias a su investigación no será rechazada si los resultados no son del agrado de la fuente de financiación? Éstas son sólo algunas de las preguntas que surgen. Los informes mencionan los intentos de silenciar a los investigadores. Las leyes contra el terrorismo también generan dudas dentro de la comunidad académica. Se retiraron las limitaciones sobre el tipo de información que se podía recabar y sobre los medios de obtener dicha información. Algunos países están modificando ahora sus leyes antiterroristas para eliminar las peores violaciones a la libertad de expresión, pero sigue habiendo cuestiones que son motivo de preocupación.

Género

La desigualdad de género es evidente en muchos aspectos de la educación, pero por otro lado es frecuente que haya programas para incentivar a los padres a enviar a las niñas a la escuela. Los sindicatos de educación deben vigilar también la desigualdad de género en los países con un alto porcentaje de docentes no cualificados. Por ejemplo, en los países donde se contratan más hombres no cualificados que mujeres no cualificadas, los programas de formación establecidos para ayudar a los docentes no cualificados a obtener el título correspondiente benefician más a los hombres que a las mujeres.

Las desigualdades de género continúan limitando las oportunidades de las niñas. En primaria se va reduciendo la desigualdad de género, pero en secundaria y en los cursos superiores la diferencia sigue siendo grande. Resulta interesante el hecho de que las mujeres ahora sean mayoría entre el alumnado de terciaria en los países donde se ha promovido activamente la igualdad de género y donde el acceso se basa en el mérito académico de cada uno. Sin embargo, en estos países continúa la discriminación de género en el empleo. Las mujeres con estudios siguen por detrás de los hombres en cuanto a puestos de responsabilidad y en el gobierno, y siguen cobrando menos que los hombres por realizar un trabajo de igual valor.

Los objetivos de género en la educación primaria y secundaria fueron establecidos como Objetivos de Desarrollo del Milenio con fecha límite de 2005. Los objetivos no se cumplieron, y 14 millones de niñas que debían estar escolarizadas en 2005 continúan sin estudiar. El Programa de Desarrollo de la ONU calcula que, al ritmo actual, en 2015 todavía habrá 6 millones de niñas sin escolarizar. En 41 países la desigualdad de género se reduce tan lentamente que no se logrará la paridad hasta 2040. Esto debe ser motivo de preocupación, pero debemos preguntarnos qué grado de atención se presta hoy en día a la paridad de género en educación desde que se vencieron los plazos. Se trata de un tema que la IE y sus afiliadas deben tener presente siempre en todos los debates. No podemos permitir que salga de la agenda de los responsables en la toma de decisiones.

La paridad de género debe ir más allá de la educación si es que pretende tener un verdadero impacto en los aspectos más generales de la desventaja de género arraigada en las actitudes y en las prácticas culturales. Pero se empieza por la educación y, como se ha podido ver informe tras informe durante varias décadas, las mujeres con estudios constituyen el motor del desarrollo económico y social. Por cada año adicional que estudian las mujeres, desciende la mortalidad materna, se reduce también el índice de fertilidad, mejora la alimentación familiar y los niños tienen más probabilidades de seguir estudiando. Las madres destinan una parte mucho más grande de sus ingresos a los gastos de los hijos que los padres, y las madres con estudios tienen hijos más sanos. No obstante, el poder político sigue siendo un baluarte de desigualdad, y las mujeres ocupan solamente el 15% de los escaños en los parlamentos de todo el mundo. Los datos sobre el acoso y la violencia contra mujeres y niñas dejan mucho que desear. En los países donde no hay centros de acogida y los problemas de violencia doméstica se resuelven dentro de la familia, y donde las autoridades encargadas del cumplimiento de la ley dan la espalda a este problema, uno se puede imaginar el grado de desesperación y de desesperanza. Lo mismo sucede con las víctimas del tráfico de personas.

Las desigualdades de género no disminuyen según aumenta el nivel de ingresos, y esto puede verse claramente en el análisis de muchos países industrializados. Si no fuera por la protección que les brindan las ONG, muchas mujeres estarían condenadas a una vida de violencia. La IE y sus miembros deben recordar que las mujeres componen la mayoría de sus afiliados y que las docentes también están incluidas en las estadísticas sobre la violencia contra la mujer..

Trabajo infantil

El trabajo infantil sigue afectando a muchas vidas y mermando las oportunidades para millones de niños. El impulso que acompañó a la aprobación del Convenio de la OIT sobre la Erradicación de las Peores Formas de Trabajo Infantil ha menguado sin que se resuelva el problema. Los niños obligados a trabajar no pueden esperar a que hallemos soluciones: las necesitan ahora. No son niños para siempre; si pierden la posibilidad de estudiar, muchos de ellos no tendrán una segunda oportunidad. El trabajo infantil es el caldo de cultivo para la futura pobreza de las personas afectadas y sus hijos.

Derechos sindicales

Si queremos que el personal de la educación esté en condiciones de enseñar sobre los derechos humanos y promover el derecho a la educación, debemos asegurar que sus derechos fundamentales también sean respetados. Queda aún mucho camino por recorrer. A través de sus sindicatos o asociaciones, los educadores pueden influir sobre todos los aspectos de la educación. Pueden trabajar con otros para construir sociedades donde impere la justicia social. Pero eso solamente es posible si tenemos una imagen clara de los problemas que hay que resolver. Esto es precisamente lo que trata de hacer la presente edición del Barómetro, y se puede reforzar con la información directamente proporcionada por las organizaciones nacionales. La Internacional de la Educación insta a los lectores a contribuir para que esta publicación sea una herramienta de gran utilidad en la campaña dirigida a garantizar el cumplimiento del derecho a la educación y a poner estos derechos al alcance de todos.

El Barómetro hace referencia a las leyes y normativas que rigen los derechos sindicales y a la actitud de los gobiernos y los empleadores a la hora de aplicarlos. En la medida de lo posible la atención se centra en los derechos de los docentes, pero esta información no siempre está disponible de inmediato. La Organización Internacional del Trabajo es la que se ocupa de los abusos, los cuales se pueden notificar porque la IE normalmente presenta la denuncia correspondiente. Otra fuente de información es el informe anual de la Confederación Sindical Internacional. Cualquier cambio en la legislación que fortalezca o debilite los derechos sindicales en cualquier país es reportada. Cabe resaltar que en muchos países el porcentaje de afiliados es relativamente bajo, pero el número de personas que se benefician de los términos de los convenios colectivos es elevado porque las prestaciones negociadas se extienden a todos los trabajadores del sector, ya sean miembros del sindicato o no. Los gobiernos eluden los convenios colectivos y buscan la manera de evitar que el personal de la educación ejerza su derecho a negociar colectivamente o a afiliarse a un sindicato. En aquellos casos en que los sindicatos son considerados agentes sociales, se observa con satisfacción que las organizaciones del sector educativo pueden dedicar tiempo y energía a mejorar la educación, no sólo a escala nacional sino asistiendo a los colegas que viven en países donde los derechos sindicales son pisoteados. La lista de los convenios de la OIT que han sido ratificados recoge los convenios incluidos en la Declaración de Principios y Derechos Fundamentales en el Trabajo aprobada por la OIT en 1998 y otro convenio que no es parte de la Declaración pero que es de gran importancia para la IE y sus miembros: el Convenio 169 de la OIT que aborda el tema de los derechos de los pueblos indígenas y tribales. En la información que se proporciona sobre los derechos de las minorías se puede observar que los de los pueblos indígenas y tribales precisan un alto grado de atención si queremos que la educación para todos sea una realidad.

Tras la adopción del Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS), la Internacional de la Educación y sus organizaciones afiliadas han vigilado de cerca las negociaciones sobre el comercio de servicios, ya que la educación es parte del AGCS. Las negociaciones fueron suspendidas a mediados de 2006, pero, en lo que se ha venido a denominar un “reinicio suave” de las conversaciones estancadas, se han desarrollado planes para celebrar una serie de reuniones informales con el fin de retomar las negociaciones a principios de 2007. La inclusión de la educación privada comercial en el AGCS supone un riesgo para algunos aspectos de la educación, ya que cada vez resulta más difícil distinguir entre los servicios educativos públicos o privados, sobre todo en la educación terciaria. Mientras algunos estados miembros de la Organización Mundial del Comercio consideran la educación superior un servicio público básico, otros han promovido una mayor privatización y liberalización y han creado un sistema mixto donde conviven proveedores comerciales y proveedores sin ánimo de lucro. La IE considera que el AGCS supone una grave amenaza para las normativas relativas al interés público, incluidas las que rigen la educación superior. La IE y sus organizaciones miembro deberán intensificar su vigilancia si se reabren las negociaciones del AGCS. Las estadísticas proporcionadas para la educación terciaria ofrecen datos sobre la oferta de servicios públicos y la oferta de servicios privados en este sector. Sin embargo no hay información sobre todos los países y en algunos casos las únicas estadísticas disponibles se refieren al número de alumnos que estudian en el extranjero. Esto refleja por sí mismo la necesidad de mejorar la información disponible sobre la educación terciaria.

Parte 2: Métodos de estudio e indicadores

El Barómetro trata de reflejar, país por país, el contexto actual en el que los niños reciben educación y la difícil situación de los que están privados de ella. También analiza el grado en que se respetan los derechos de aquellos que trabajan en la enseñanza. Se espera que la información proporcionada en el Barómetro ayude a los educadores y sus organizaciones, no sólo a vigilar las tendencias sino a realizar los cambios necesarios para contribuir a mejorar su destino y hacer que la educación para todos sea una realidad.

Se han elegido una serie de indicadores para contribuir a efectuar el análisis de la situación. Los indicadores del Barómetro se basan en las estadísticas sobre alumnos y docentes y sobre otros aspectos de la educación publicadas por el Instituto de Estadísticas de la UNESCO (IEU) en su Compendio Mundial de la Educación de 2006. Esta información será actualizada en la página web de la IE a medida que se produzcan nuevos informes. Así mismo, el Barómetro incluye datos contenidos en los informes presentados a los comités de la ONU, en los informes de las agencias especializadas de la ONU -como la Organización Internacional de Trabajo y UNICEF-, en los informes del Banco Mundial, en los informes de los grupos de derechos humanos más conocidos -sobre todo Amnistía Internacional y Human Rights Watch-, y en los informes de otras organizaciones civiles. Siempre que se utilizan datos de estas fuentes, éstas aparecen nombradas en el texto.

El método utilizado y los materiales elegidos para incluir la información tienen sus ventajas e inconvenientes. El formato del Barómetro permite adoptar un enfoque coherente de la información en todos los países. Esta imparcialidad y uniformidad permite realizar comparaciones en el tiempo y adoptar una perspectiva amplia de los avances en la educación. Sin embargo, en un país en guerra o que atraviesa un momento de agitación social, ese enfoque no hace justicia al drama y al sufrimiento que conlleva la situación. En esos casos, las descripciones del Barómetro no reflejan los informes diarios de la prensa sobre las situaciones de crisis. No obstante, el formato del Barómetro no sólo brinda una perspectiva a largo plazo de las continuidades subyacentes sino que reflejará a través de las actualizaciones el grado en que se han mantenido o roto las continuidades sociales.

Hubo que tomar decisiones difíciles sobre qué información incluir en el Barómetro. En la descripción de cada país, el primer párrafo se centra en los derechos que la IE considera que respaldan sistemas fuertes de educación pública . Se informa si la forma de gobierno es democrática, si el sistema judicial es independiente, si existe libertad de expresión y de prensa, el grado de igualdad de derechos, el respeto por los derechos de los pueblos indígenas y los grupos minoritarios. Elegimos estos derechos porque es necesario que los gobiernos rindan cuentas acerca de la prestación del servicio educativo y para asegurarnos de que el poder judicial garantice el cumplimiento de las leyes vigentes sobre educación. La libertad de expresión y la libertad de prensa son necesarias para imputar a los gobiernos su responsabilidad.

El derecho de todos los niños a la educación requiere que distingamos entre los que están escolarizados y los que no lo están. Los datos proporcionados hacen referencia a los niños escolarizados, pero los que están fuera del sistema educativo suelen ser excluidos en las estadísticas de educación. El Barómetro trata de ofrecer información también de los niños no escolarizados. Por esa razón se han desarrollado secciones enfocadas en proporcionar información sobre los niños con necesidades especiales. Este grupo incluye a niños discapacitados, refugiados, pertenecientes grupos indígenas o minoritarios y niños trabajadores. En todos los casos, hemos intentado informarnos si existen diferencias en el trato a niños y niñas dentro de cada grupo.

La igualdad de género es uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y se ofrece información sobre la situación de las niñas y las mujeres en cada uno de los países incluidos en el Barómetro. Está claro que queda mucho por hacer para alcanzar este objetivo, no sólo en la educación sino de forma más general en toda la sociedad. Se incluye información sobre las tradiciones, la cultura y la religión para destacar algunos de los obstáculos a la consecución de la igualdad de género.

Se comentan también los derechos legales de los docentes y demás trabajadores de la educación, y se dan a conocer las violaciones de estos derechos. Se enumeran los convenios internacionales que los garantizan. La identificación de las tendencias que afectan a docentes en otros países resulta fundamental para realizar una mejor planificación, ofrecer formación y desarrollar más actividades con el fin de promover los derechos en la educación.

Indicadores

Los indicadores utilizados en el Barómetro se dividen en dos grupos. Algunos indicadores aparecen en un cuadro al comienzo del informe de cada país, mientras que otros se mencionan en el cuerpo del informe. Salvo que se señale lo contrario, todas las estadísticas provienen del Compendio Mundial de la Educación 2006 de la UNESCO, y en última instancia se basan en los datos proporcionados por las fuentes gubernamentales oficiales en cada país. Como no todos los países han proporcionado la misma cantidad de información, los lectores del Barómetro observarán más de una vez que faltan datos, pero deben saber que ésta es la mejor información disponible sobre estos temas al momento de publicar este informe. Los indicadores analizados son los siguientes:

  • Población < 15 : se refiere al porcentaje de la población total menor de 15 años, que suele ser la edad en la que finaliza la educación obligatoria. Esto ayuda a mostrar el porcentaje de la población que se debe prever en un nivel u otro de la educación, desde preescolar hasta el final de la etapa obligatoria.
  • Analfabetismo: representa el porcentaje aproximado de la población mayor de 15 años que no es capaz, en pleno goce de sus facultades mentales, de leer o escribir una nota corta y sencilla acerca de su vida diaria. Se proporciona también la información que muestra el porcentaje de analfabetismo en un país entre los jóvenes de 15 a 25 años, y las cifras se separan por género.
  • Matrícula neta de preescolar: describe la matrícula total en la educación que antecede la educación primaria expresada como porcentaje del grupo de edad de la población que corresponde a los reglamentos nacionales para ese nivel. Tales programas se conocen con varias denominaciones como educación preescolar, escuela de párvulos, educación de la primera infancia o jardín de infancia. La educación de la primera infancia cada vez se considera más fundamental en el desarrollo educativo. Este informe indica que gran parte de la educación que se presta en este sector tiene lugar en centros privados, y no toda está regulada o vigilada.
  • Esperanza de vida escolar: corresponde a una estimación del número de años de permanencia en la escuela primaria, secundaria o la universidad, incluyendo los años repetidos.
  • Matrícula neta: representa el porcentaje de niños con la edad oficial requerida para un determinado nivel de educación y que se matriculan en ese nivel. Esto demuestra tanto la eficacia del alcance del sistema educativo como el porcentaje de la población infantil excluido de la educación.
  • Porcentaje de alumnos que alcanzaron el último año de primaria: representa el porcentaje de niños que comienzan la escuela primaria y alcanzan el último grado. Esto ayuda a determinar el número de niños que abandona los estudios en la escuela primaria.
  • Número de alumnos por docente: Esta cifra es un promedio. El número de alumnos por clase será más bajo en algunas partes del sistema educativo y más alto en otras.
  • Matrícula bruta: refleja el total de inscripciones en un determinado nivel de educación, independientemente de la edad, dividido por la población del grupo de edad que corresponde oficialmente a ese nivel. Cabe señalar que la matrícula bruta puede ser mayor del 100 por ciento como consecuencia de las repeticiones de años y el ingreso de los alumnos a una edad menor o mayor que la edad media para ese nivel.
  • Matrícula en secundaria inferior y en secundaria superior: representa el número de alumnos que continúan estudiando más allá de la edad obligatoria, que suele ser de 15 ó 16 años.
  • Porcentaje de alumnos que cursan programas de formación técnica o profesional en secundaria: esta estadística se incluye porque es importante saber qué porcentaje de jóvenes optan por estudiar en este campo. En muchos países, lo más probable es que este grupo de alumnos entre directamente a formar parte de la fuerza de trabajo, siempre que hayan podido seguir un curso de formación profesional en la escuela secundaria para facilitar su ingreso en determinadas áreas de trabajo. En algunos países no se proporciona información sobre el número de estudiantes que optan por estos programas. No está claro si las escuelas en esos países ofrecen dichos estudios o si la formación se deja en manos de los empleadores.
  • Alumnos de terciaria: el número real de alumnos matriculados en la enseñanza superior.
  • Matrícula bruta en terciaria: los datos para este indicador fueron suministrados por el Instituto de Estadísticas de la UNESCO, y lo hemos incluido en el Barómetro. No obstante, la tasa bruta de matrícula (TBM) depende del cálculo de la población “de edad correspondiente” en el país, lo cual plantea la pregunta de cuál es el límite de la edad correspondiente para la enseñanza superior. En los países industrializados cada vez es más habitual que la gente vuelva a cursar programas de educación terciaria con fines de reciclaje y de enseñanza superior. En los países en desarrollo se hacen esfuerzos para que la educación terciaria esté al alcance de un amplio sector de la sociedad. Aunque hemos incluido la TBM en educación terciaria, ya advertimos de que estos índices no son comparables entre países.
  • Producto Interno Bruto (PIB): es la medición de los ingresos nacionales. El PIB se puede definir como la suma del valor bruto producido por todos los residentes en la economía, incluido el sector de la distribución y el transporte, más todos los impuestos sobre los productos menos las subvenciones no incluidas en el precio de los productos.
  • Porcentaje de PIB gastado en la educación: gasto público total en la educación expresado como porcentaje del Producto Interno Bruto.
  • Porcentaje del gasto del gobierno en la educación: gasto público total expresado como porcentaje del gasto total del gobierno.

La Internacional de la Educación espera que las descripciones que contiene este informe contribuyan al esfuerzo por garantizar la plena consecución del derecho a la educación y los derechos en la educación.

30 June 2007

 

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