La República Popular Democrática de Corea ("Corea del Norte") está bajo el control absoluto del Secretario General del Partido de los Trabajadores Coreanos (KWP). Kim Jong Il fue ratificado en el cargo más alto del estado como Presidente de la Comisión de Defensa Nacional. En las elecciones de 2003 a la Asamblea Popular Suprema (687 miembros) sólo se presentaron el KWP y dos partidos asociados. Los observadores consideraron que las elecciones no habían sido ni libres ni justas. Las mujeres componen el 20% de los miembros de la Asamblea y el 4% de los del Comité Central. El órgano legislativo se reúne para aprobar las propuestas de la dirección del partido. La ideología de Corea del Norte, conocida como juche, se basa en la independencia. Corea del Norte es una de las sociedades más militarizadas del mundo, pero depende de la ayuda alimentaria internacional para sobrevivir.
El poder judicial no es independiente. La ley garantiza el derecho de privacidad, pero no se aplica con rigor y un sistema de informadores identifica a aquellos que cuestionan cualquier aspecto de la política oficial. Escuchar emisiones extranjeras o poseer material contrario el estado son delitos punibles con hasta 5 años de reeducación mediante trabajos forzados.
Se ha acusado a miembros de las fuerzas de seguridad de abusar de los derechos humanos, y los presos políticos son ejecutados en actos públicos a los que asisten trabajadores, estudiantes, escolares y presos. Amnistía Internacional informa de que varios ciudadanos permanecen desaparecidos tras haber manifestado una relación amistosa con extranjeros. La tortura se emplea de forma rutinaria. El ACNUR solicitó el nombramiento de un Relator Especial sobre los Derechos Humanos para investigar las condiciones en el país, pero las autoridades coreanas no permitieron la visita de dicho Relator. El gobierno sostiene que los derechos individuales merman los objetivos del Estado y el Partido.
La economía está altamente centralizada, por lo que la economía informal cada vez más es la fuente de empleo para muchos. El fuerte gasto militar sesga el desarrollo económico. La escasa solvencia y el impago de la deuda externa hacen imposible pedir préstamos internacionales, y la corrupción es un problema cada vez mayor.
La ley garantiza la libertad de expresión y de prensa, pero en la práctica no se respeta. Los periodistas son estrictamente controlados, y las autoridades aplican con rigor la censura. Algunos hoteles ofrecen servicio de Internet a los visitantes extranjeros, pero por lo demás el acceso se limita a los funcionarios de alto rango.
El grado de lealtad determina el acceso al empleo, a la enseñanza superior, al lugar de residencia, a los centros médicos y a determinados comercios. El adoctrinamiento es sistemático. Los medios de comunicación, las escuelas y las asociaciones de trabajadores y vecinos transmiten conjuntamente el mensaje del estado. Es posible aplicar el castigo colectivo a familias enteras si alguno de sus miembros es acusado de un delito. El reasentamiento interno ha provocado el traslado de decenas de miles de personas al campo, donde las condiciones de vida son difíciles.
Las personas con discapacidad física o mental han sido enviadas fuera de la ciudad, a una especie de exilio interno.
Los informes mencionan el tráfico de mujeres y niñas a lo largo de la frontera con China.
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