Taiwán es un país gobernado por un Presidente y un parlamento unicameral elegido en elecciones multipartidistas. El Presidente nombra al Primer Ministro, quien preside el Gabinete. El parlamento puede rechazar el Gabinete con un voto de censura. El Presidente en el cargo fue reelegido en 2004 con el 50,1% de los votos. En unas elecciones muy reñidas, la coalición de la oposición obtuvo 114 de los 225 escaños en el parlamento. Las elecciones a la presidencia y al parlamento fueron consideradas libres y justas.
Se ha introducido un paquete de enmiendas a la constitución que reduciría a la mitad el número de parlamentarios y establecería un sistema de representación proporcional. Las enmiendas eliminarían también la disposición que obliga a reservar 1 de cada 5 escaños a mujeres. Hay 47 mujeres en el parlamento y 8 mujeres entre los 46 miembros del Gabinete. El cargo de Vicepresidente y el de Viceprimer Ministro están ocupados por mujeres. 8 escaños parlamentarios se reservan a representantes aborígenes, la mitad elegidos por aborígenes de las llanuras y la otra mitad por los aborígenes de las zonas montañosas. La enmienda constitucional reduciría a 6 el número de escaños reservados a los aborígenes. El poder judicial es independiente por ley y en la práctica. El Tribunal Constitucional puede disolver los partidos políticos.
Los informes indican que se hacen esfuerzos para eliminar la corrupción y disminuir la influencia política. El Consejo de Grandes Jueces dictaminó que un programa del gobierno que exigía la huella dactilar de las personas que solicitaban documentos de identidad era inconstitucional. Los interrogatorios se graban en cinta o en video, y las acusaciones de malos tratos son investigadas. También se investigan las acusaciones de corrupción.
El público puede acceder a la información no confidencial del gobierno. Está garantizada la libertad de expresión y de prensa, y generalmente se respeta. El acceso a Internet no está limitado. Los representantes del gobierno o de los partidos políticos no pueden ocupar cargos en los medios de comunicación. La presa es firme y activa. En 2003, el tribunal superior condenó a un ex periodista que publicó los datos de un ejercicio militar. La policía puede confiscar el material violento o pornográfico.
Las publicaciones importadas de la península china son analizadas antes de su distribución, y las publicaciones que defienden el comunismo o ponen en peligro el orden público o la buena moralidad pueden ser prohibidas. Sin embargo, es fácil acceder al material de la península china por Internet. Los periodistas de la República Popular China pueden trabajar en Taiwán durante un máximo de 1 mes cada vez. Han llegado a Taiwán los primeros corresponsales de los medios regionales chinos, y artistas e investigadores de la península china han participado en programas de intercambio.
El tráfico de personas es un problema. Taiwán es un país de destino para mujeres y niñas víctimas del tráfico con fines de explotación sexual o laboral. Se han instaurado controles fronterizos más estrictos para impedir la trata de personas. Las ONG señalan que las trabajadoras extranjeras que cuidan a ancianos son enviadas en ocasiones a trabajar en fábricas y solamente cobran una parte del salario establecido. Los visitantes de China peninsular necesitan un patrocinador (alguien que se responsabilice de ellos), y no pueden modificar los itinerarios autorizados.
La Asociación pro Derechos Humanos de los Homosexuales en Taiwán denuncia la discriminación que sufren los homosexuales en el país. La discriminación social de las personas infectadas con el VIH y el SIDA es un problema, así como los comentarios peyorativos sobre los seropositivos. Los taiwaneses infectados con el VIH pueden someterse a pruebas y tratamientos gratuitos, incluido el tratamiento antirretroviral.
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