El Congreso Mundial de la IE de 1998 aprobó una Resolución sobre Educación de la Primera Infancia, en la que se declara que todos los niños tienen derecho, como se expone en la Declaración Universal de Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos del Niño, a recibir educación y la educación de la primera infancia debe ser considerada como parte de dicho derecho. Aparte de esto, la educación de la primera infancia es de gran valor para todos los niños y debería estar al alcance de todos ellos, porque les ofrece una sólida base de aprendizaje y les ayuda a desarrollar capacidades, conocimientos y competencias personales, así como la confianza y el sentido de responsabilidad social. Al suministrarles a los niños más pequeños un entorno protegido, también se ayuda a prevenir el trabajo infantil. El Congreso Mundial de la IE también aprobó una resolución sobre la Promoción de la calidad de la enseñanza en 2004.
Al igual que ocurre en el caso del sector de la educación superior y la investigación, la educación de la primera infancia es uno de los objetivos primarios de iniciativas orientadas a la privatización de la educación. Aunque la situación es diferente en los diversos países, está claro que existe una tendencia al alza en la matriculación de los niños en establecimientos infantiles privados. Aparte de eso, muchos establecimientos para la educación de la primera infancia de muchos países, a pesar de considerarse públicos, se financian en realidad mediante el pago de cuotas por parte de los padres. También debería observarse que el porcentaje de niños matriculados en establecimientos privados es superior en la educación de la primera infancia que en educación primaria.
La educación de la primera infancia, para que sea asequible al mayor número de niños posible, ha de organizarse dentro del marco de un servicio educativo gratuito financiado públicamente. Este doble objetivo está lejos de ser una realidad en muchos países. La educación de la primera infancia no puede seguir siendo un servicio únicamente al alcance de los más afortunados, sino que debe estar abierto a un público lo más amplio posible.