El Fondo de Solidaridad de la IE se estableció para brindar asistencia a las organizaciones afiliadas en emergencias tales como catástrofes naturales, hambrunas, guerras, persecución u otras situaciones que supongan un peligro mortal. La asistencia suministrada por el Fondo de Solidaridad de la IE constituye esencialmente una ayuda a corto plazo, que permita asegurar la supervivencia de determinadas organizaciones y de sus miembros.
El Fondo, establecido gracias a las contribuciones voluntarias de las organizaciones miembros y administrado por el Secretariado de la IE, representa un ejemplo tangible de la solidaridad entre los docentes de todo el mundo. Ciertos desastres naturales o causados por el hombre, que amenazan las vidas de los docentes y de sus familias, requieren nuestra solidaridad mediante la aportación de una asistencia inmediata y eficaz.
En el Congreso Mundial de la IE celebrado en 1998, se amplió el papel del Fondo de Solidaridad para que aporte también asistencia financiera para ciertas actividades de cooperación al desarrollo con organizaciones miembros en países en desarrollo. La decisión del Congreso de la IE abrió una vía para que el Fondo no se limite a reaccionar frente a ciertas situaciones de emergencia, sino que sea también proactivo, mediante la cooperación con las organizaciones de docentes en los países en desarrollo y en transición. El Congreso decidió igualmente que se invitaría a la propia IE y a sus organizaciones miembros a consagrar el 0,7% de sus ingresos anuales para financiar esta labor. La IE contribuye anualmente con el 0,7% de sus ingresos al Fondo de Solidaridad.
La educación es una de las herramientas más importantes para combatir la pobreza y el terrorismo y para el establecimiento de sistemas políticos democráticos. En tanto que organización sindical internacional, la IE debe garantizar que los compañeros y compañeras de sus organizaciones afiliadas estén en condiciones de desempeñar su labor profesional inclusive en situaciones de peligro para sus vidas.