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Galardonada con el Premio "Mary Hatwood Futrell" de Derechos Humanos y Sindicales de la IE: Enriqueta Estela Barnes de Carlotto
Porto Alegre, Brasil, 25 de julio de 2004
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Autoridades dirigentes de la Internacional de la Educación, colegas, trabajadores de la Educación
Con profunda emoción y agradecimiento recibo el premio "Mary Hatwood Futrell de Derechos Humanos y Sindicales" que me otorgara la Internacional de la Educación.
Me honra esta distinción que lleva el nombre de una líder, militante sindical que ha desarrollado una acción valiente para defender y promover los derechos humanos y sindicales.
Durante 30 años de mi vida, me dediqué con temprana vocación a la docencia en la escuela primaria donde transmití a mis pequeños alumnos los valores de la vida y la libertad. Eduqué a mis cuatro hijos de la misma manera; libres y autodeterminantes.
Por esa formación contestataria al sistema ellos fueron perseguidos por la feroz dictadura militar que usurpó el poder desde 1976 a 1983.
Por ser opositora al régimen de facto desde su militancia como estudiante universitaria, la mayor, Laura, fue secuestrada y flagelada en un centro de detención clandestino. Estaba embarazada. Durante su cautiverio fue madre de un bebé varón que sólo acunó por cinco horas ya que fue separada de su niño y asesinada poco después.
Hace 27 años que estoy luchando junto a otras mujeres en la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo para saber dónde están los centenares de niños sustraídos por motivos políticos durante el Terrorismo del Estado.
Hemos tenido que aprender a sostener una búsqueda desconocida abriendo caminos impensados la jurisprudencia, la genética, la psicología hoy tiene textos de nuestras experiencias que servirán de sostén para que esta historia siniestra no se repita en ningún lugar del mundo.
Las escuelas, las universidades, los espacios públicos de información reciben nuestros testimonios como un aporte a la docencia. Hoy nuestros nietos son adultos y les tendemos un hilo conductor para que nos encuentren. Que busquen su identidad robada, su historia, su familia.
Y la sociedad nos acompaña con novedosas actividades: Teatro por la Identidad, música, danza, cine, poesía, plástica por la identidad reúne expresiones de alto nivel educativo. Sigo así, porfiadamente buscando a un nieto que nunca vi pero que amo entrañablemente. Pido verdad y justicia, defiendo con firmeza la vigencia irrestricta de los Derechos Humanos, la Justicia Social donde cada niño coma todos los días, reciba educación, se atienda su salud y viva en familia.
Un mundo donde no exista la discriminación, el sectarismo, la intolerancia.
No tengo otra pretensión que honrar a mi género con una lucha en paz y para siempre.
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