No permitamos que la crisis económica cree una generación perdida de niños

La Internacional de la Educación se ha unido al llamamiento de acción urgente de la UNESCO para que la comunidad internacional invierta en una ayuda sostenible con el fin de proporcionar una educación de calidad para los niños más pobres y marginados del mundo.

En su informe anual de seguimiento de la Educación para Todos (EPT) en el mundo, investigadores independientes han advertido que la crisis económica mundial está poniendo en peligro los progresos realizados en la última década, desde que los dirigentes de todo el mundo se comprometieron a trabajar juntos para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio para 2015. El Informe de Seguimiento de la EPT en el Mundo de 2010 producido por estos investigadores independientes, titulado Llegar a los marginados, se presentará el 19 de enero de 2010 en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York.

A pesar de que los países ricos han "movido montañas para estabilizar los sistemas financieros", no han sido capaces de satisfacer las necesidades de los 1,4 mil millones de personas que sobreviven con menos de 1,25 dólares al día. "Al final, la economía mundial se recuperará de la recesión, pero para entonces la crisis podría haber creado una generación perdida de niños en los países más pobres del mundo, cuyas expectativas vitales se verían irremisiblemente dañadas por la incapacidad de proteger su derecho a la educación", sostiene el informe.

“La educación está en grave peligro” dijo Fred van Leeuwen, Secretario General de la Internacional de la Educación. "La crisis económica, además de la crisis alimentaria, está dejando a millones de personas en una pobreza cada vez más extrema y forzando a muchas familias a hacer dolorosas elecciones entre la nutrición, la salud y la educación".

Van Leeuwen advirtió que sin una respuesta internacional efectiva el trabajo infantil aumentaría, ya que las familias se ven obligadas a luchar por su propia supervivencia. Una desnutrición generalizada también tendrá consecuencias muy graves, incluso para aquellos que logren que sus hijos sigan acudiendo a la escuela. Como dice el informe: "El hambre no sólo pone en peligro sus vidas, también deteriora su desarrollo cognitivo y afecta la capacidad futura de los niños para aprender".

En la última década se lograron progresos significativos: ahora van a la escuela 33 millones de niños más que en 1999. Pero todavía queda mucho por hacer: 72 millones de niños siguen sin poder ejercer su derecho fundamental a la educación, de entre los que el 54% son niñas. Más allá de la brecha de género, los niños indígenas, los procedentes de minorías étnicas o lingüísticas, los niños discapacitados, los de zonas rurales o los niños con HIV también viven marginados en lo que respecta a la educación.

"Debemos aprovechar la crisis para dar un giro fundamental y crear sistemas de educación de calidad que incluyan a todos" dijo van Leeuwen, quien también añadió que la IE va a continuar trabajando con la UNESCO y la Campaña Mundial por la Educación para defender una mayor inversión en la educación como elemento fundamental para la recuperación económica.

Los docentes son la clave de cualquier solución: para lograr el objetivo de la enseñanza primaria universal para 2015, el reporte asevera que se necesitan 1,9 millones adicionales. Asimismo, insta a los gobiernos a que contraten docentes cualificados de forma equitativa y apoyen económica y educativamente a las escuelas más desfavorecidas.

"Las élites del mundo siempre han educado bien a sus hijos. La verdadera prueba de nuestra humanidad y nuestro compromiso con la democracia es ofrecer una educación de calidad a los pobres, a los discapacitados, a las minorías, a los refugiados y, en resumen, a todos los marginados de nuestras sociedades", dijo van Leeuwen.

"la IE insta a todos los gobiernos del mundo, pero especialmente a los del G20, a que escuchen el llamamiento de este informe de investigación. En él se muestra el camino hacia un mundo más justo, un mundo en el que todos los niños disfruten del derecho fundamental a la educación consagrado en la Declaración Universal de los Derechos Humanos".

Descargue el resumen del informe en el sitio web de la UNESCO.

Comparte esta página