Trabajadores iraquíes reclaman por sus derechos

Trabajadores iraquíes lanzaron una campaña para hacer cumplir sus derechos fundamentales en el trabajo y poder crear sindicatos libres e independientes a los cuales adherirse. Para impulsar esta iniciativa, se necesita el apoyo internacional, a fin de instar al nuevo gobierno a implementar una legislación laboral y a acatar las normas internacionales.

Casi siete años después de la caída del régimen de Saddam, continúan aplicándose muchas de sus leyes, lo que impide que los sindicatos iraquíes se organicen y negocien en nombre de sus miembros. Los trabajadores del sector público no pueden afiliarse a los sindicatos, el gobierno congeló los activos de estas asociaciones y las autoridades gubernamentales han intentado asumir su control. Estas leyes socavan el enorme aporte democrático e independiente que los sindicatos pueden hacer a la incipiente democracia de Irak. Aunque se han esbozado algunas versiones para un nuevo código laboral, la oposición política y un Parlamento paralizado no han hecho más que ignorarlas. En respuesta a esto, los trabajadores y los sindicatos de todo el país –desde Basra hasta el Kurdistán iraquí– se han unido para instar al gobierno a que implemente una ley laboral. Pese al enorme riesgo personal que implica, la campaña también representa un esfuerzo sin precedentes por salvar las distancias religiosas, políticas, étnicas y geográficas. Fred van Leeuwen, Secretario General de la IE, expresó: "Ya en el Congreso de 2004, la Internacional de la Educación había aprobado una resolución que instaba a las autoridades iraquíes a garantizar el derecho de los docentes y trabajadores iraquíes a organizarse y formalizar convenios colectivos de trabajo. El gobierno se tomó mucho tiempo para responder, pero ya es hora de que adopte medidas con respecto a estas cuestiones y restablezca los derechos sindicales en Irak". La campaña logró un significativo apoyo inicial desde su lanzamiento en noviembre del año pasado. Unos ochenta y cinco miembros del Parlamento firmaron el llamamiento de la campaña, junto con el Presidente de Irak, Jalal Talabani, el Ministro del Petróleo y muchas organizaciones comunitarias, empresas y otros líderes políticos. El comité parlamentario encargado de redactar el proyecto consultó con el grupo coordinador de la campaña, el Comité de la Campaña Laboral Nacional (NLCC, por sus siglas en inglés), y los miembros del Parlamento elevaron una petición para que se debata la ley en ese ámbito. Recientemente, un comité gubernamental encargado de supervisar las elecciones en los sindicatos, intentó suplantar a los líderes legítimos del Iraqi Teacher's Union (ITU) con sus propios secuaces, hecho alarmante que recuerda, una vez más, la necesidad de contar con normas laborales justas. Esto representa una clara violación a los fallos de los tribunales nacionales, a la constitución iraquí y al Convenio de la OIT sobre libertad sindical. Con el nuevo gobierno que se constituye actualmente, los sindicatos iraquíes desean elevar el perfil de la campaña y transformarla en una prioridad legislativa; por ello, es fundamental contar con la solidaridad internacional. Como declaró recientemente Hashmeya Muhsin, Presidenta del Sindicato de Trabajadores de la Electricidad en Basra, en una entrevista con la Confederación Sindical Internacional (véase http://www.ituc-csi.org/spotlight-interview-with-hashmeya.html): “En una campaña de esta índole, la solidaridad internacional es muy importante”. Necesitamos todo el apoyo posible, a fin de poder “presionar al gobierno iraquí para que implemente una ley laboral nueva, justa y digna”.

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