Día mundial de acción por un impuesto a las transacciones financieras

El 17 de febrero, coincidiendo con la reunión de ministros de Finanzas del G-20 en París se celebra una jornada de acción mundial por la aplicación de un impuesto a las transacciones financieras (ITF).

El ITF, o Impuesto Robin Hood, es un impuesto sobre determinadas operaciones financieras calificadas como imponibles. Se concibe como una herramienta orientada a desincentivar la especulación a corto plazo sin desalentar otras actividades financieras. Datos recientes muestran que la aplicación de un ITF del 0,05% podría generar 200.000 millones de euros anuales.

La IE considera que la aplicación de un ITF facilitaría la consecución de tres objetivos básicos en todos los países del mundo: aliviar el creciente coste de la crisis económica y financiera mundial reduciéndose unas tasas de desempleo inaceptablemente altas; asumir la responsabilidad de prestar ayuda al desarrollo y potenciar, entre otras cosas, la educación para todos los niños del mundo, y frenar las burbujas especulativas de los mercados financieros, que suponen un alto riesgo para la salud económica de los países.

“Es de vital importancia aplicar a las transacciones un impuesto que asegure la disponibilidad de recursos financieros para realizar los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en particular el de la educación para todos”, asevera Susan Hopgood, presidenta de la IE.

“En un mundo sumido en una grave crisis económica, ambiental y alimentaria, la no escolarización de millones de niños, la pobreza y un analfabetismo adulto alarmante en algunas partes del mundo, los docentes sindicalistas están resueltos a encabezar la exigencia de una transferencia histórica de miles de millones de dólares de los superricos a los pobres del mundo a través de un impuesto a las transacciones financieras”.

En los últimos 18 meses, el ITF ha pasado de ser una idea “radical” a una propuesta realista considerada por el Fondo Monetario Internacional, la Comisión Europea, el G-20 y varios gobiernos.

El Gobierno francés, que preside actualmente el G-8 y el G-20, es el máximo defensor del ITF en pro del bien público.

La IE entiende que el sector financiero se está ganando la ira del público ante las consecuencias que están empezando a tener las medidas de austeridad propugnadas en no pocos países. El año 2011 será crítico para la campaña a favor de un ITF. Esta jornada de acción mundial ofrece la oportunidad de exigir avances significativos ya.

La IE insta a sus afiliadas a sumarse a las actividades organizadas en sus respectivos países en apoyo a la creación del impuesto.

Comparte esta página