República Centroafricana: continúan las clases a pesar de la violencia

La IE apoya a los docentes de la República Centroafricana en su lucha por impartir educación de calidad a lo largo de décadas de incesante violencia política.

La página allAfrica.com informa de que las destrucciones y los desplazamientos masivos han provocado, en el sector educativo, un grave déficit de docentes y la inadecuación de las infraestructuras físicas. De hecho, miles de niños, para asistir a clase, no acuden a edificios de ladrillo, sino a improvisadas cabañas (bush schools).

El máximo responsable de Educación de Unicef en el país, Farid Boubekeur, se entrevistó con el departamento de noticias y análisis de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU: “Las necesidades son enormes y los fondos, insuficientes. Hace falta aumentar la adecuación de las infraestructuras y el número de docentes cualificados. Las dificultades que se viven en las zonas afectadas por el conflicto en el Norte están acentuando las disparidades en cuanto a acceso y calidad”.

Muchos de los alumnos de la zona nororiental del país se vieron obligados a huir de sus hogares debido al conflicto entre grupos rebeldes y las fuerzas gubernamentales. Actualmente, viven en asentamientos informales dentro y alrededor de las aldeas. Según informa Unicef, la subprefectura de M'Brès cuenta con más de 5.000 niños en edad escolar primaria y un total de 19 escuelas, entre ellas 10 construcciones de materiales semiperecederos. De los 76 docentes, 40 son padres de alumnos, sin ningún tipo de cualificación.

En línea con la media estadística nacional de un docente por cada 94 alumnos, la escuela Ouande, en el pueblo de Linguiri, cuenta con dos educadores, ambos contratados por el gobierno, y un docente en formación. El aprendiz, a diferencia de los dos profesionales que cobran un salario de 60.000 CFA (120 dólares estadounidenses), trabaja de forma gratuita, recibiendo de las familias ayudas voluntarias de 100 francos CFA (50 céntimos).

Los organismos de ayuda han contribuido a la construcción de unas 800 escuelas en el Noroeste, dos tercios de las cuales bush schools, y han dado una formación docente básica a unos 2.000 padres.

La IE insta a las autoridades nacionales a garantizar la contratación de docentes con la correcta cualificación y formación, a dejar de recurrir a aprendices no remunerados y a facilitar condiciones de enseñanza y aprendizaje decentes mediante la construcción de infraestructuras educativas y el pago de una remuneración adecuada al profesorado.

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