La subida de los alimentos sume a 44 millones más en la pobreza

El Banco Mundial ha expresado su preocupación por el incremento de los precios de los alimentos y su impacto en los países más pobres.

Unos 44 millones de personas, según las cifras publicadas por el Banco Mundial coincidiendo con la reunión de ministros de Finanzas del G-20 y gobernadores de bancos centrales en París, han caído bajo el umbral de pobreza en los países en desarrollo desde junio del año pasado, debido a la continua subida de los precios de alimentos.

En enero de 2011, el índice de precios de los alimentos se situaba un 29% por encima del nivel del año anterior; otro dato vital para los pobres del mundo: los precios mundiales del trigo se duplicaron entre junio de 2010 y enero de 2011. El incremento actual ronda los niveles de 2007-2008, cuando se registró un incremento espectacular de los precios alimentarios que arrastró una crisis mundial y llevó inestabilidad política y económica, y malestar social tanto a los países pobres como a los países desarrollados.

Así las cosas, el Banco Mundial ha aconsejado como medidas para hacer frente al problema la ampliación de los programas de seguridad alimentaria, la supresión de las restricciones a la exportación y la mejora de la información de reservas. Asimismo, propone aumentar la inversión en agricultura, el desarrollo de biocombustibles menos consumidores de recursos alimentarios y la adaptación al cambio climático.

Sin embargo, según advierte el relator especial de la ONU sobre el derecho a la alimentación, Olivier De Schutter, estas medidas “sólo hacen frente a los síntomas de las deficiencias del sistema alimentario mundial, sin abordar las causas profundas de la crisis. La del hambre es una cuestión política, no un problema puramente técnico. Naturalmente, necesitamos mercados, pero también una visión de futuro que no se limite a aplicar parches a corto plazo”.

De Schutter ha pedido a los países del G-20 que, con el fin de evitar la repetición de shock de los precios de los alimentos, adopten medidas urgentes en torno a ocho prioridades, entre ellas, ayudar a los países a lograr la autosuficiencia alimentaria, apoyar a las organizaciones de agricultores, constituir reservas de alimentos, proteger el acceso a la tierra y limitar la especulación financiera.

http://www.wfp.org/school-mealsLa presidenta de la IE, Susan Hopgood, ha declarado lo siguiente: “La posibilidad de eliminar la extrema pobreza para el año 2015, tal y como se estipula en los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, parece más lejana que nunca. La crisis alimentaria afecta al derecho fundamental y universal a la vida. Ahora bien, el problema no es la falta de recursos, ni la escasa producción agrícola, sino la violación de los derechos de las personas con impunidad”.

“Concurriendo varias situaciones de emergencia —el calentamiento global, la crisis alimentaria y el VIH/sida—, la crisis económica mundial se nos ha puesto muy cuesta arriba. La probable destrucción de 50 millones de puestos de trabajo y la inminencia de que 200 millones de personas adicionales se hundan por debajo del umbral de pobreza son indicios del retroceso que vive el mundo y de la necesidad de intervención de las autoridades nacionales”.

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