Resolución sobre la formación profesional y capacitación

El Segundo Congreso Mundial de la Internacional de la Educación, reunido en Washington D.C. (Estados Unidos) del 25 al 29 de julio de 1998: Estima que: 1. Todo joven debe tener la oportunidad de recibir educación, y desarrollar una carrera mediante la continuidad de sus estudios al nivel más alto; 2. La educación técnica y la formación profesional deben ser reconocidas como una parte de los sistemas educativos con igual importancia y con la misma condición que los programas generales y tecnológicos, al interior de la enseñanza secundaria y/o terciaria; 3. La educación técnica y la formación profesional tienen un papel clave en la lucha por la igualdad de oportunidades, en el remedio del fracaso escolar y en la participación en el desarrollo cultural, económico y social. También brindan posibilidades de desarrollo individual a los más altos niveles de capacitación; 4. Debe subrayarse el papel que tienen los cursos de educación técnica y formación profesional inicial en las políticas educativas como agentes que diversifican el sistema educativo, que democratizan el acceso a la capacitación, e impulsan la lucha por la igualdad de oportunidades; 5. Niñas y niños deben tener las mismas oportunidades de acceso a la educación técnica y a la formación profesional así como al reconocimiento de sus calificaciones. Se debe alentar a niños y niñas para que hagan elecciones no tradicionales. Nota que: 6. La educación técnica y la formación profesional pueden ser definidas como los distintos tipos de formación y enseñanza dirigidas a preparar para una profesión, eventualmente para profesiones conexas en un sector profesional determinado; 7. El marco organizativo de la educación técnica y la formación profesional en los distintos países es extremadamente diverso. En algunos países se la considera como educación secundaria y en otros como algo posterior a la enseñanza secundaria. La educación técnica y la formación profesional forman parte integral de la educación secundaria en algunos países, mientras que en otros se encuentra dentro de los sistemas educativos pero es considerada como un sector separado. Así mismo, para algunos está basada en programas de aprendices y en otros se ofrecen principalmente dentro de las instituciones escolares. Cada vez más la educación técnica y la formación profesional vienen siendo incluidas en todos los sectores de la educación y proporcionan las bases para una educación a lo largo de la vida; 8. Hay necesidad de desarrollar sistemas de educación técnica y formación profesional, tanto en su fase de formación y capacitación inicial, como la formación y capacitación en servicio y actualización continua o a lo largo de la vida. Estos desarrollos deben basarse en las tradiciones nacionales de cada país y en la estructura actual del sistema educativo e incluir la negociación entre las partes sociales; 9. Durante los últimos años se ha llevado a cabo un notable desarrollo y un avance dinámico de las nuevas tecnologías. Por consiguiente, la capacidad para resolver problemas, la aptitud para alcanzar un alto nivel de pensamiento, la capacidad de recoger y analizar información, las habilidades organizativas y de planificación, la capacidad de trabajar en equipo, las posibilidades de comunicación, el uso práctico de las matemáticas, la ciencia y la tecnología se consideran fundamentales para los trabajadores inmersos en el ámbito laboral moderno. Así, la educación y la formación inicial adquiridas en el sistema educativo por los trabajadores deben estar respetadas aún cuando haya cambios en la organización del trabajo. La formación inicial con finalidad profesional debe articular, la enseñanza tecnológica y general, de manera coherente y equilibrada en torno a la enseñanza profesional teórica y práctica. Esta formación debe ser ofrecida a todo nivel y debe dirigirse al desarrollo de capacidades orientadas al futuro, para hacer frente a situaciones variadas e imprevisibles; 10. Los sistemas de educación pública han puesto en pie mecanismos de formación establecidos a partir de un contenido profesional o tecnológico certificado. El conjunto de dichos mecanismos iniciales, sean estos generales, tecnológicos o profesionales, deben estar mejor articulados entre sí, gracias entre otras cosas a canales que constituyan un sistema educativo que ofrezca a los jóvenes orientaciones diversificadas, permitiéndoles alcanzar niveles de formación y calificación mayores, apropiados a sus capacidades y a su elección sin reemplazar ningún servicio de orientación; 11. La educación técnica y la formación profesional no tienen solo el objetivo de preparar a todos los jóvenes para el empleo. Como los otros tipos de enseñanza, deben contribuir también a la preparación de los jóvenes de ambos sexos para la vida ciudadana, su desarrollo cultural y político y su vida privada. Esto exige programas que los ayuden a desarrollar valores democráticos, una conciencia medioambiental, y comprensión hacia la diversidad cultural que no deben servir de pretexto para justificar la desigualdad de los derechos y la política de los ghettos y la discriminación. Estos aspectos son también de gran importancia para el desarrollo de la vida laboral; 12. Las tendencias generales y los requisitos culturales y profesionales indican que la totalidad de las disciplinas y los tipos de instrucción (general, tecnológica y profesional) determinan la calidad de la educación y formación de los jóvenes de ambos sexos, es en esta forma que la formación profesional debe ser considerada como una vía de acceso a la cultura; 13. El desempleo y los procesos de exclusión, a los que están sometidos un número creciente de jóvenes, incluyendo a los graduados, nos llevan a poner en duda las rígidas estrategias y políticas económicas de libre mercado impuestas en la mayoría de países; 14. La educación técnica y la formación profesional deben permitir a toda la juventud conseguir una calificación reconocida que les ofrecerá oportunidades reales en el mundo laboral. Es necesario tomar medidas para garantizar la calidad y el reconocimiento pleno de exámenes y diplomas otorgados en la educación técnica y profesional. Este reconocimiento es responsabilidad de las autoridades nacionales de educación y los organismos internacionales dedicados a la misma; 15. Un sistema de educación técnica y formación profesional de calidad es una buena inversión: los Estados deben invertir en la calificación de los jóvenes y hacer todo lo posible para el desarrollo de empleos verdaderos garantizados de plena dedicación y correctamente remunerados; 16. En todo país se debe ofrecer educación técnica y formación profesional inicial gratuita al alcance de todos los jóvenes, en el marco del sistema de educación pública. Los empleadores del sector público y privado deben reconocer sus responsabilidades, financieras y de otro tipo, para con el sistema de educación técnica y profesional, y contribuir a los cursos de capacitación de acuerdo con procedimientos que lleven a un esquema general y coherente de formación. Se debe alentar a los sindicatos para que promuevan y negocien el derecho a la educación y a las oportunidades de formación para sus miembros. El servicio público debe mantener el control de la concepción y organización de los esquemas de educación técnica y formación profesional en general; 17. Los organismos responsables de la política, planificación y puesta en práctica del sistema de educación técnica y formación profesional deben organizar un diálogo sobre el desarrollo de capacitación y diplomas entre docente, empleadores y empleados. Los docentes deben tener un papel importante en el desarrollo de los contenidos de los programas de educación técnica y formación profesional inicial; 18. El cuerpo docente de educación técnica y formación profesional, como todo aquel que se dedica al magisterio, necesita formación docente; 19. Desgraciadamente, existen aún muchos países donde no existe una formación docente específica para los docentes de educación técnica y formación profesional, mientras que entre los países que si ofrecen esa posibilidad hay una serie de limitaciones tales como la falta de cupos disponibles en los cursos y/o los bajos niveles de educación. Recomienda que: 20. El Estado debe garantizar el derecho de todo ciudadano a una educación técnica y formación profesional inicial y continua; 21. Se asignen suficientes recursos para la educación técnica y la formación profesional. Los organismos públicos deben invertir en la educación técnica y la formación profesional de la juventud y deben buscar las formas de como cumplir con este cometido. El sector privado, las empresas y compañías, deben también estar preparadas para solventar partes relevantes de los costos referidos a la educación técnica y la formación profesional; 22. Es urgente y necesario desarrollar nuevas relaciones de colaboración entre docentes, gobiernos y empleadores con la intención de mejorar la educación técnica y la formación profesional. Los empleadores, los sindicatos en general y los sindicatos del magisterio en particular, tienen el legítimo interés de participar en el establecimiento y la conducción de la educación técnica y la formación profesional. Se debe fomentar dicha cooperación entre las instituciones públicas y el mundo del trabajo de acuerdo a los procedimientos establecidos dependientes del sistema y con respeto a los principios y misiones de la enseñanza pública; 23. La empresa privada tiene un importante papel que jugar en el financiamiento y en el desarrollo de la educación técnica y la formación profesional. Las empresas deben estar preparadas para aceptar a los jóvenes de la formación profesional inicial pública en los cursos de capacitación y pagar parte de los costos relacionados con la capacitación relevante. Esto es importante, con respecto a la educación técnica y la formación profesional inicial, y en mayor grado con relación a la capacitación en servicio. Los individuos deben tener la posibilidad de obtener, no solo la capacitación que el empleador considera necesaria, sino también la capacitación correspondiente a sus necesidades y deseos individuales. Por este motivo, los empleados y empleadas deben gozar del derecho a obtener permisos de estudio; 24. Para responder a las principales necesidades de la demanda en educación y en formación profesional, puede ser oportuna una diversificación y una relativa flexibilidad en los programas, los recursos, el personal, pero esto no debe significar que los gobiernos puedan eludir sus responsabilidades. Los gobiernos tienen un importante papel que jugar en la coordinación de las diferentes actividades educativas y de formación. Se corre el riesgo de malgastar esfuerzos si no hay una supervisión de políticas en los diversos sectores educativos. Es esencial desarrollar una política gubernamental coherente e integral que se ocupe de todos los niveles y sectores de la educación; 25. Al interior de la educación técnica y la formación profesional debe haber un reconocimiento del importante papel que le toca jugar al movimiento sindical en general y a los sindicatos del magisterio en particular. El movimiento sindical tiene un interés por demás legítimo en tomar parte en el desarrollo de la educación y la formación de los futuros trabajadores y trabajadoras y en la protección de su derecho a recibir una formación continua. Los docentes y sus sindicatos deben tener un papel esencial en la definición de los programas y en el reconocimiento de las calificaciones en la educación técnica y la formación profesional, junto con las otras partes involucradas. Por esta razón, los sindicatos docentes deben ser reconocidos como copartícipes en las discusiones y en el desarrollo de la educación técnica y la formación profesional; 26. Debe establecerse una educación técnica y formación profesional inicial de alta calidad en todos los sistemas educativos, que permita el reconocimiento mutuo de calificaciones entre los diferentes países. Todos los estudiantes y trabajadores de ambos sexos deben tener acceso a esta capacitación; 27. Se debe subrayar la importancia de una educación inicial y continua de alta calidad para los docentes de educación técnica y formación profesional; 28. Para mantener la estrecha ligazón entre la educación técnica y la formación profesional y la vida laboral, las escuelas técnicas y profesionales necesitan un buen número de docentes con gran experiencia en el mundo laboral. Esto supone salarios atractivos para los docentes y una formación docente organizada de forma tal que sea atractiva a las personas con gran experiencia laboral; 29. Los docentes de educación técnica y formación profesional deben tener las mismas consideraciones y garantías de remuneración, servicios y condición que los docentes en general. La IE debe: 30. Promover las ideas y recomendaciones expresadas en esta resolución en sus contactos y discusiones con la UNESCO y la OIT y otras organizaciones intergubernamentales relevantes; Intervenir ante el Banco Mundial y la OCDE para hacer valer sus reivindicaciones. 31. Trabajar con la OIT en el desarrollo de una Convenio de la OIT sobre la educación técnica y la formación profesional; 32. Seguir la evolución de la educación técnica y formación profesional y elaborar políticas al respecto, incluyendo: a. fomentar el desarrollo del trabajo en red entre los miembros de la IE; b. perfeccionar la base de datos de la IE comparando los sistemas de educación técnica y formación profesional en los países miembros y redactar y publicar un informe sobre los temas más importantes en materia de reformas a la educación técnica y la formación profesional; 33. Organizar en el año 2000 una conferencia sobre la educación técnica y la formación profesional para explorar las preocupaciones profesionales, laborales y de financiamiento de las organizaciones miembros de la IE en esta materia; 34. Asegurar que la experiencia de las organizaciones miembros de la IE, relativa a los sistemas de formación profesional de calidad, se comparta y utilice para apoyar el desarrollo de los sistemas de educación técnica y de formación profesional de calidad en los países donde no exista un sistema de este tipo; 35. Estimular a las organizaciones miembros de la IE a promover la colaboración entre los docentes de la educación técnica y la formación profesional, sus sindicatos, gobiernos, industrias y los sindicatos de trabajadores, para el desarrollo y la aplicación de las reformas en este campo educativo; 36. Sostener que la educación técnica y la formación profesional son derechos laborales fundamentales y temas de negociación en favor de los miembros de los sindicatos de la educación y de los trabajadores en general.

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