Argentina: represión de docentes, aumenta la tensión social

Tras el desalojo violento de una manifestación pacífica de docentes en Buenos Aires la confrontación social en Argentina está alcanzando niveles sin precedentes.

La protesta pacífica de docentes que intentaban armar una escuela itinerante en forma de carpa blanca frente al Congreso Nacional en Buenos Aires, Argentina, durante la noche del 9 al 10 de abril, fue reprimida por la policía con gas pimienta, violencia física y arrestos.

En el desalojo, los efectivos cargaron en un cuerpo a cuerpo contra los maestros. Ocho de cada diez eran mujeres. Para romper el cordón, la policía utilizó gas pimienta y violencia física. Muchos docentes debieron ser auxiliados por sus compañeros para poder alejarse del lugar.  

“Agotamos todos los caminos. Hay una Ley de Financiamiento Educativo que dice que el gobierno tiene que convocar a la paritaria. Hay además un fallo judicial que le ordenó hacerlo, y que también el gobierno desconoce”, señaló Sonia Alesso, secretaria general de CTERA.

Tal y como informan los medios argentinos, la semana pasada, el Juzgado de Primera Instancia del Trabajo ordenó al Ministerio de Trabajo convocar dentro de un plazo de cinco días a la paritaria nacional docente, el principal reclamo de los gremios. En respuesta, el gobierno anunció que va a apelar el fallo, ratificando su decisión política de eliminar la paritaria. Esta situación, sumada a la reciente consulta en la que los maestros bonaerenses votaron en favor de impulsar medidas alternativas a las huelgas, había decidido a la CTERA, afiliada a la Internacional de la Educación (IE) a montar la carpa.

El sindicato había realizado consultas y asambleas escuela por escuela desde el 30 de marzo, consultando a los docentes sobre cómo se continuaría la lucha por la Paritaria Nacional. La mayoría votó por adoptar medidas alternativas al paro o la movilización. De ahí surgió la idea de montar una escuela itinerante frente al Congreso, en un espacio que no perturba el tránsito y que además porta un valor simbólico por ser el lugar en el que se construyó una carpa similar hace 20 años y que obtuvo como resultado la Ley Federal de Educación con financiamiento.

Para Roberto Baradel, secretario general del sindicato Suteba de buenos Aires, una represión de este orden no se pudo hacer sin la venia de la Casa Rosada. “Nos dijeron que hubo una orden directa de la Presidencia de la Nación. La policía nos agredió, no hay ningún docente agrediendo a la policía. Nos pedían que modificáramos la protesta con una forma creativa y miren qué pasa. Parece que ante cualquier palabra que al gobierno no le guste va a actuar con represión. Eso no es un gobierno democrático”.

Desde la Internacional de la Educación, Fred van Leeuwen, secretario general, ha repudiado el “uso de la violencia para reprimir una protesta pacífica que se enmarca dentro del derecho a la manifestación y a la asociación digno de cualquier sistema democrático”

.

 

 

Comparte esta página