Al descubierto el programa de privatización escolar del gobierno liberiano

Se ha filtrado una copia del informe, encargado por el Gobierno, que examina el programa piloto de escuelas privadas en Liberia. El informe concluye que no puede funcionar “con presupuestos y niveles de personal sustentables y sin los efectos negativos colaterales sobre otras escuelas”.

El resumen provisional confidencial revela, además, que durante su primer año en vigor el programa piloto de escuelas privadas, conocido como Partnership Schools for Liberia (PSL) “no resultó tan rentable como los programas de otros países en desarrollo evaluados”. El coste a largo plazo del PSL “continúa siendo elevado, comparado con programas que producen resultados similares en otros países”, en concreto en Ghana y Kenia.

“Externalizar nuestra responsabilidad más sagrada, para dejarla en manos compañías educativas como Bridge, con ánimo de lucro y sin rendir cuentas, está demostrando ser un experimento privado muy caro” afirma Fred van Leeuwen, secretario general de la Internacional de la Educación (IE).

En enero de 2016, el Gobierno liberiano anunció su controvertida intención de externalizar el sistema educativo de primaria y preescolar a la corporación estadounidense con ánimo de lucro Bridge International Academies (BIA). A pesar de la considerable oposición a esta iniciativa sin precedentes, el Gobierno concibió el programa PSL, y durante el primer año, encargó la gestión de 93 colegios a ocho entidades.

 

A pesar de que el Ministerio de Educación a cargo de George Werner aseguró que PSL estaría sometido a una rigurosa evaluación a través de controles aleatorios, después de seis meses de iniciada la fase piloto, el ministro decidió aumentar el número de escuelas de este programa a 202 en el segundo año del proyecto.

“Las conclusiones negativas de este informe podrían explicar las prisas de Werner por ampliar el programa de privatización, duplicándolo a los seis meses de prueba y antes de que se publicara el informe, a pesar de que aseguró que no lo haría” afirma Mary Mulbah, presidenta del sindicato docente liberiano National Teachers Association of Liberia (NTAL).

 

El informe revela que las mejoras en los resultados de los estudiantes se lograron a base de aumentar la financiación entre un 100 % y un 2000 % más que las escuelas públicas, incluida la contratación de un 37 % más de docentes, algo que no sorprende a Mulbah.

 

“No necesitábamos un periodo de prueba tan caro para saber que los resultados de los estudiantes mejoran aumentando tanto los recursos. Llevamos años reclamando al Gobierno un aumento de sus inversiones en educación. La inversión en educación del Gobierno liberiano es del 3,96 % del PIB y del 14,36 % del presupuesto nacional, muy por debajo del nivel recomendado mundialmente, del 6 % del PIB y 20 % del presupuesto nacional.

 

“Lo más preocupante es que, en muchos casos, la mejora de los resultados estudiantiles se logró expulsando a estudiantes de las escuelas “a prueba” y negando a niños y niñas el acceso a sus colegios locales. En algunos casos se ha permitido que muchos niños queden sin escolarizar” añade Mulbah.


Bridge International Academies, el operador privado preferido por el Gobierno, es el blanco de las mayores críticas en el informe.

Como uno de los ocho actores que participan en el programa piloto, Bridge International Academies pretendía desesperadamente mostrar que su modelo de gestión escolar es el futuro de la educación. Lamentablemente para Bridge, los hechos y las cifras hablan por sí solos y no favorecen a esta compañía financiada por entidades como Pearson, el Banco Mundial, el DfID, Bill Gates y el magnate de Facebook Mark Zuckerberg.

 

El informe, que detalla el avance del programa PSL, no se muerde la lengua cuando analiza de cerca las operaciones financieras, el comportamiento y la falta de sustentabilidad de Bridge.

 

En el marco del PSL, el gobierno liberiano proporciona una inversión por alumno similar a la actual, que asciende a 50 USD y entrega a la entidad privada, la gestión independiente de las escuelas públicas, para ver si este modelo es un método sustentable de mejorar el sistema educativo. Sin embargo, con Bridge, los números simplemente no cuadran.

 

Según el informe, Bridge gastó una media de 1052 USD por alumno, una cifra que elimina de plano cualquier posibilidad de sustentabilidad de su modelo financiero. Con las facturas pagadas por sus billonarios donantes, Bridge ha hecho todo lo posible por convencer a la opinión pública de que es la respuesta a la educación de calidad. Sin embargo, cuando le comparamos con otros proveedores, las mejoras de los resultados de los estudiantes de las escuelas gestionadas por Bridge no son rentables.

 

Bridge presenta, además, una tasa de matriculaciones inferior. A la hora de garantizar la educación a todos los niños y niñas, Bridge encontró la vía para eludir las normas. Al no tener que cumplir las mismas obligaciones contractuales que el resto de los participantes del programa piloto, Bridge no dudó en reducir la ratio de estudiantes por aula en sus colegios y en excluir a miles de estudiantes. Además, Bridge purgó de sus clases al 74 % de los docentes existentes.

 

Este comportamiento, en todo momento bajo la supervisión del ministro de Educación Werner, revela las desesperadas medidas, sin ética alguna, a las que Bridge está dispuesta a recurrir para vender su fallida ideología a incautos estudiantes, a sus familias y socios de negocio.


El informe del Gobierno respalda la reivindicación de la NTAL y de las organizaciones de la sociedad civil de que el Gobierno abandone de inmediato el programa PSL.

 

El informe demuestra que Liberia tiene que mejorar por sí misma su sistema educativo, en lugar de venderlo al mejor postor que en esencia no ofrece una educación gratuita, pública y de calidad. Si el objetivo es la sustentabilidad y contar con un sistema de educación de calidad al servicio de todos los niños y niñas, el ministro Werner y Bridge han suspendido su examen más importante.

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