Bélgica: los sindicatos se unen a favor de una pensión decente que permita a los trabajadores y trabajadoras envejecer dignamente

De acuerdo con los sindicatos, 70 000 personas participaron en la manifestación organizada en defensa de las pensiones, fuertemente amenazadas por los planes del gobierno.

La marcha por la defensa de las pensiones organizada por un frente sindical común el pasado 16 de mayo en Bruselas, Bélgica, ha contado con una participación ciudadana y sindical considerable. Para defender una pensión «justa» y oponerse a las reformas previstas por el gobierno, los 70 000 manifestantes salieron a las calles con pancartas en las que reivindicaban: «¡Nuestras pensiones no son una lotería! ¡Envejecer dignamente es posible!». Los participantes de la manifestación aprovecharon el evento para explicar la situación a la población y poner de manifiesto otras alternativas para financiar las pensiones.

En relación al plan de pensiones de los servicios públicos, los sindicatos condenan el hecho que, en lugar de fortalecerlo, el gobierno lo castiga con fuertes recortes y prevé implantar un sistema de pensiones basado en puntos.

Según los sindicatos «la única certeza que este plan nos ofrece es la certeza de tener que trabajar más años». Además, el valor de los puntos es muy ambiguo: si la coyuntura económica es mala, si el presupuesto del Estado es insuficiente o si la esperanza de vida de la población aumenta, el gobierno podría congelarlo. Por tanto, esta pensión basada en puntos es una lotería»

Los sindicatos reafirman su deseo de conseguir:

·         Una pensión a partir de los 65 años;

·         Una pensión obligatoria que permita vivir dignamente;

·         Una pensión mínima que evite caer en la pobreza;

·         Una alineación progresiva de la pensión obligatoria del sector privado con el nivel de la pensión del sector público;

·         Un reconocimiento real y efectivo de la penosidad del trabajo;

·         Que se tengan en cuenta los accidentes de la vida en el cálculo de la pensión como si se tratara de periodos de trabajo efectivo;

·         Una pensión previsible que no dependa de la coyuntura; y

·         Un aumento del valor de los periodos trabajados mediante un incremento en el límite máximo de ingresos.

Además, los sindicatos creen que las pensiones son financiables si: 

·         Se pone fin a los recortes en la seguridad social;

·         Se lucha contra el fraude fiscal;

·         Se lucha contra la evasión fiscal;

·         Se aplica una mayor justicia fiscal;

·         Se incrementan las cuotas patronales; y

·         Se disminuyen las rebajas  fiscales.

Las organizaciones sindicales reivindican un verdadero reconocimiento de la penosidad de las carreras profesionales y esperan que el gobierno federal de Charles Michel se muestre «razonable», y escuche «la voz del pueblo». Asimismo, han recordado y lamentado que desde el principio de su legislatura, en 2014, el gobierno de Michel decidiera elevar la edad de jubilación a 66 años (a partir de 2025), y posteriormente a 67 años (a partir de 2030). Entretanto, también ha decidido que las personas desempleadas y beneficiarias del RCC (antigua prepensión) verán disminuir su pensión, incluso aunque comenzasen a trabajar a una edad muy temprana.

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