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Francia: oposición masiva de los sindicalistas de la educación a la reforma de las pensiones del gobierno

La Internacional de la Educación apoya a los sindicatos de docentes dispuestos a participar en una huelga general el jueves 5 de diciembre y que posiblemente se prolongará durante un tiempo. Los sindicatos se oponen a la reforma de las pensiones prevista por el Gobierno francés, con una tasa de huelguistas que podría superar el 70 % en la educación nacional.

UNSA-Éducation: incrementar los salarios para no penalizar a nadie 

Christian Chevalier, delegado de asuntos europeos e internacionales de la Union nationale des syndicats autonomes-Éducation (UNSA-Éducation) y miembro del consejo ejecutivo del Comité Sindical Europeo de la Educación (CSEE), cree que la huelga en el sector de la educación a nivel nacional contará con una gran participación.  

Chevalier ha señalado que todos los sindicatos han convocado a sus miembros para que acudan a la huelga y están de acuerdo sobre los análisis relativos a esta nueva reforma de las pensiones, que va a «penalizar enormemente a los trabajadores de la educación y en particular a los docentes», ya que estos podrían ver caer sus pensiones en un 30 %.  

En su opinión, la única manera de evitar un recorte en las pensiones es: 

  • incrementar significativamente los salarios del personal docente en activo (los salarios del profesorado francés se encuentran entre los más bajos de Europa, especialmente en la enseñanza primaria) para que las pensiones se calculen tomando como base unos salarios más altos; e 

  • implementar la reforma en varias fases. 

Por el momento, el Gobierno y el presidente de la República no están dando respuestas precisas a las preguntas planteadas por UNSA-Éducation. Es muy complicado establecer un diálogo social con los sindicatos de todos los sectores concernidos, especialmente en el sector público. 

SNES: problema de pedagogía 

Frédérique Rolet, secretaria general y portavoz del Syndicat national des enseignements de second degré (SNES-FSU), considera que «el Gobierno está empeñado en explicar que se trata de una cuestión de método y plantea muy diversas situaciones hipotéticas. Pero la opinión pública no se deja engañar y sabe muy bien que este proyecto de reforma por puntos provocará un deterioro general de las pensiones y, en consecuencia, una prolongación de la vida laboral para evitar vivir en la pobreza». 

Asimismo, denuncia el hecho de que la reforma, «disfrazada de justicia y equidad», es en realidad un intento de «igualar las pensiones a la baja» y que lejos de corregir las desigualdades ya creadas por la anterior reforma de 2003, las agravará. De hecho, según Rolet, el gobierno está tratando de dividir a los protestantes, omitiendo que el valor de los puntos fluctuará en función de la situación económica y planteando múltiples posibilidades de compensación para aliviar las pérdidas en un futuro hipotético, en particular para los docentes, que serán los más afectados. 

Rolet pide que el 5 de diciembre sea una fecha significativa en la construcción de un amplio movimiento social, marcado por la voluntad de defender la unidad social y mejorar las garantías colectivas frente a una reforma que obligaría a todos los trabajadores a hacer una elección individual y a aceptar una pensión baja o una jubilación tardía. Porque «los trabajadores y los pensionistas llevan meses pidiendo una mayor equidad social, no que se abandone la protección social a los caprichos del mercado».»  

SNUipp-FSU: una huelga sin precedentes en las escuelas  

El Syndicat national unitaire des instituteurs, professeurs des écoles et PEGC (SNUipp-FSU) ha anunciado que la huelga contra el proyecto de reforma de las pensiones del gobierno reunirá al 70 % de los maestros y maestras y que más de un tercio de las escuelas permanecerán cerradas. El sindicato considera que «estas cifras, que no se habían vuelto a ver desde hacía muchos años, reflejan un rechazo masivo al proyecto del gobierno, que provocaría una fuerte caída de las pensiones del personal educativo».  

Los maestros han «entendido perfectamente» el mecanismo de esta reforma, contrariamente a las afirmaciones de su ministro. Ellos estarían entre los grandes perdedores, con una reducción de sus pensiones de entre 300 € y 900 € al mes. Con el nuevo sistema sufrirían un cúmulo de factores negativos: la anulación del sistema de cálculo que tiene en cuenta los últimos seis meses de trabajo, el hecho de no tener prácticamente subsidios y unos salarios bajos. Y las mujeres, que representan la gran mayoría en la profesión, se verían aún más penalizadas dado que experimentan más interrupciones a lo largo de sus carreras». 

El SNES-FSU también espera que la jornada de huelga y de manifestaciones del jueves 5 de diciembre sea una primera jornada de movilización que conduzca a otras. En su opinión, la única manera de garantizar una pensión de alto nivel para todos es dejar de lado esta reforma y conservar un sistema de pensiones basado en la solidaridad y en el reparto. 

Para conseguirlo, SNUipp-FSU propone una nueva serie de movilizaciones, lo más unidas posible, junto con el resto de sectores que se han movilizado. Su inminencia se tratará en los debates de las asambleas generales. 

CGT: instaurar una verdadera justicia social 

La Confédération générale du Travail (CGT), de la que es afiliada la Fédération CGT de l’Education, de la Recherche et de la Culture (FERC-CGT), también convocó a una «huelga masiva y renovable para exigir la retirada de la reforma de las pensiones y la instauración de una verdadera justicia social» a partir del 5 de diciembre. 

Sus portavoces han declarado que «nos encontramos a las puertas de un gran movimiento social en Francia. De hecho, a pocos días de la huelga interprofesional del 5 de diciembre, se observaba un clima social eruptivo y cada vez más opuesto a un poder que se enfrentaba a la desconfianza del 70 % de la población».» 

La organización cree que «la ira empieza a desbordarse» y que la huelga debe tener como objetivo conseguir la retirada de la reforma de las pensiones, el rechazo de cualquier incremento de la edad de jubilación y del número de años trabajados y el restablecimiento de la edad de jubilación a los 60 años para todos. 

La CGT considera que existen otras vías para mejorar el nivel de las pensiones de todos los trabajadores y de volver a establecer la edad legal de jubilación a los 60 años. Por tanto, se opone a la «reforma Macron», que reduciría las pensiones entre un 10 % y un 30 %, y sugiere una mejora significativa de las pensiones para todos.  

La confederación sindical propone otra distribución más justa y equitativa de la riqueza, porque «ya es hora de establecer la igualdad salarial y laboral entre las mujeres y los hombres, de incrementar los salarios y de garantizar puestos de trabajo estables y cualificados hasta la edad de jubilación». Su propuesta contrasta con la situación actual, ya que ahora más de uno de cada dos trabajadores mayores de 55 años está desempleado. 

FO: oposición al principio del sistema único de puntos 

Yves Veyrier, secretario general de Force Ouvrière (FO), a la que pertenecen la Fédération Nationale de l'Enseignement, de la Culture et de la Formation Professionnelle (FNEC.FP-FO) y el Syndicat National de l'Enseignement Technique Action Autonome (SNETAA-FO), ha destacado el hecho de que su sindicato no solo «ha recordado al primer ministro los motivos de nuestra oposición al sistema universal por puntos.También hemos detallado nuestras demandas para preservar y mejorar el sistema actual». Si bien FO ha recomendado volver a la mesa de negociaciones desde el punto de partida, el sindicato ha advertido que la nueva fase de consulta «no ha hecho avanzar el debate en lo más mínimo». «Al contrario, mientras que al principio se nos decía que el proyecto del 'sistema universal de puntos' no tenía como objetivo implantar recortes ni modificar la edad de jubilación, ahora no se habla de otra cosa», ha señalado Veyrier.  

Por tanto, la FO ha decidido unirse a los llamamientos de huelga a partir del 5 de diciembre y debatir una posible prolongación. Esta convocatoria se ha dirigido a todos los trabajadores, tanto del sector público como privado.  

«No caeremos en la trampa de la división, que intenta que nos enfrentemos entre nosotros y poner los regímenes especiales en contra del régimen general, porque el sistema único de puntos afectaría a todos los trabajadores. Ni tampoco caeremos en la trampa de la instrumentalización política, venga de quien venga», ha asegurado Veyrier. 

Por último, ha recordado una de las decisiones del Comité de Libertad Sindical, órgano tripartito (trabajadores, empleadores, gobiernos) de la Organización Internacional del Trabajo: el derecho de huelga es uno de los medios fundamentales de que disponen los trabajadores y sus organizaciones para promover y defender sus intereses económicos y sociales. 

CFDT: siete reivindicaciones para la reforma de las pensiones  

Por su parte, los trabajadores del sector ferroviario, afiliados a la Confédération française démocratique du Travail (CFDT), de la que también son afiliadas la Fédération des syndicats généraux de l'Education nationale et de la recherche (SGEN-CFDT) y la Fédération Formation et Enseignement Privés (FEP-CFDT), han compartido siete reivindicaciones para la reforma de las pensiones.