Gambia: El diálogo social ocupa un lugar central en la respuesta a la COVID-19

El Gambia Teachers Union ha participado activamente en la labor de promoción y en las actividades de respuesta a la epidemia de la COVID-19 y ahora se centra en garantizar una vuelta segura a las aulas y una educación de calidad para todos y todas.

El Gambia Teachers Union (GTU) ha pedido una colaboración estrecha con el Gobierno con miras a formular estrategias para hacer frente a los efectos de la COVID-19 en el sector de la educación. Esta colaboración debe abordar las consecuencias de la interrupción de la formación de docentes y del cierre de otras instituciones de educación superior, teniendo en cuenta la actual escasez de docentes.
 
La secretaria general del GTU, Marie Antoinette Corr-Jack, destacó en una declaración que el GTU colabora activamente con las autoridades públicas a través del diálogo social para planear la reapertura de las escuelas. Estas conversaciones de alto nivel tomaron como base la Guía de la IE para la reapertura de escuelas e instituciones educativas.
 
Según Corr-Jack, los ministerios de Salud y Educación deberían colaborar en todo el planeta para establecer y comunicar plazos bien definidos para la reapertura de las escuelas, con criterios y normas claros.
 
Impacto mundial de la COVID-19
 
Para el GTU, el impacto de la COVID-19 en la educación ha sido devastador en todo el mundo. Corr-Jack recordó la información de la UNESCO, según la cual “a 26 de marzo, más de 1500 millones de estudiantes se habían visto afectados por el cierre de las escuelas en 165 países, es decir, más del 87 por ciento de la totalidad de estudiantes matriculados”. Según Corr-Jack, “también se han visto afectados por la pandemia 63 millones de docentes y un elevado número de miembros del personal de apoyo educativo. Dados estos acontecimientos sin precedentes, la COVID-19 se ha convertido en una crisis educativa”.
 
Asimismo, explicó que la duración del cierre de las escuelas ha provocado trastornos importantes en la educación de millones de estudiantes. Es necesario adoptar medidas para minimizar el impacto de los cierres en la continuidad de la educación. “Una adecuada respuesta a la COVID-19 en el sector de la educación debe tener en cuenta los derechos y el interés superior de estudiantes, docentes y personal de apoyo educativo, además de involucrar al sindicato en la elaboración de medidas de contención y recuperación”, dijo Corr-Jack.
 
Protección de los salarios y las condiciones
 
En sus negociaciones, el GTU ha hecho hincapié en que deberían protegerse los salarios y las condiciones de docentes y personal de apoyo educativo en todos los niveles, incluidos aquellos con contratos de duración determinada o de corta duración, tanto durante la crisis provocada por la COVID-19 como después de ella.
Los educadores y las educadoras deben recibir la misma remuneración durante los períodos de cierre y, a fin de reducir al mínimo la incertidumbre y los consiguientes estrés y ansiedad, las autoridades educativas también deberían facilitar información y actualizaciones periódicas y oportunas a todos los empleadores del sector.
 
“El trauma asociado a la COVID-19 puede ser devastador para estudiantes y docentes; algunos de ellos han perdido a seres queridos o compañeros/as”, dijo Corr-Jack, quien también instó al Gobierno a garantizar la prestación de apoyo psicológico, en particular servicios de asistencia a estudiantes, docentes y personal de apoyo educativo afectados, para velar por su bienestar, incluida su salud mental.
 
Corr-Jack pidió “a los/as afiliados/as al sindicato y al público que cumplan plenamente las medidas e instrucciones oficiales que se han establecido para frenar la propagación del virus; además, demandó a la población que continúe con el distanciamiento social, el lavado frecuente de manos y el uso de desinfectantes”.
 
Apoyo a estudiantes para acceder a la enseñanza a distancia
 
El GTU también ha trabajado enérgicamente en representación de los/as estudiantes que no tienen acceso a una radio para seguir la educación a distancia; la tasa de pobreza entre la población de Gambia asciende al 84 por ciento. El sindicato recibió financiación de la Steve Sinnott Foundation, con sede en el Reino Unido, y distribuyó 510 radios solares a estudiantes. Asimismo, obtuvo muchos libros a través de Book Aid, una importante organización benéfica internacional dedicada a la donación y el préstamo de libros, que da acceso a la lectura a 24 millones de personas en el mundo. El sindicato distribuyó esas obras a los/as estudiantes, lo que le valió las felicitaciones del Ministerio de Educación.
 
Apoyo a docentes de las escuelas privadas
 
El GTU también defendió los intereses de los/as docentes de escuelas privadas que no estaban recibiendo su salario porque los padres no habían podido pagar las cuotas escolares.
 
La dirigente del GTU instó al Gobierno de Gambia a que “socorra a las escuelas más afectadas por esta pandemia. El sistema educativo corre un riesgo muy alto de colapsar totalmente si el Gobierno no interviene ni pone en marcha un rescate, de una forma u otra. Por lo tanto, esperamos que el Gobierno no solo escuche nuestra petición, sino que también otorgue carácter prioritario y urgente a las escuelas privadas con respecto a la intervención prevista”.
 
Apoyo a la educación de las niñas
 
El sindicato de docentes también está haciendo una labor de sensibilización en la radio para disuadir a las familias de casar a sus hijas o de enviarlas fuera de casa a realizar tareas que generan ingresos. El sindicato ha animado a las familias a asegurarse de que las niñas participan en el aprendizaje a distancia.
 
Como medida de apoyo, los/as representantes y el personal del GTU grabaron anuncios de radio en los que pedían a las familias y a las comunidades que se mantuvieran “alerta y atentos y que creyeran a cualquier niño o niña que denunciara haber sufrido violencia o abusos sexuales”. Además, informaron a las comunidades acerca de una línea telefónica para denunciar casos de violencia o abusos sexuales.
 
“Sean cuales sean los retos, sabemos que ¡juntos los superaremos!”, destacó Corr-Jack. “Esta lucha no se puede ganar sin la participación de la comunidad. Protejámonos los unos a los otros. No tengo la menor duda de que, juntos, lograremos combatir y derrotar al coronavirus en Gambia”.