Nueva investigación sobre mercantilización educativa durante la COVID-19

La Internacional de la Educación ha presentado un nuevo informe pionero que detalla el grado de influencia de actores privados en la educación desde el comienzo de la pandemia de COVID-19. La investigación se encargó como parte de la campaña mundial de la IE, ‘Educar no lucrar’.

Los investigadores, Ben Williamson (Universidad de Edimburgo) y Anna Hogan (Universidad de Queensland), presentaron los resultados de su trabajo en un webinario virtual para sindicatos de la educación de todo el mundo.
 
El sector educativo mundial está capitalizando la crisis educativa
 
El informe, titulado Mercantilización y privatización en y de la educación en el contexto de la COVID-19, refleja que en el sector de la educación en todo el mundo se está capitalizando la crisis educativa. Desde el cierre de los centros escolares, se ha producido un incremento significativo en la actividad lucrativa de las empresas de tecnología educativa (edtech, en inglés). Distintas compañías han aumentado su grado de implicación en la educación pública al introducirse en nuevas redes intersectoriales. En concreto, coaliciones con participación múltiple, incluida la de empresas de educación tecnológica, inmensas corporaciones transnacionales, organizaciones internacionales como la UNESCO, la OCDE y el Banco Mundial, gobiernos nacionales y otras partes implicadas.
 
El giro hacia la educación a distancia ha permitido que entidades privadas se posicionen en el centro de los servicios educativos básicos, no solo para responder ante la crisis y la necesidad de enseñanza remota en una situación de emergencia, sino con vistas a futuro.
 
Los gobiernos tienen la responsabilidad de proporcionar una educación de calidad para todos
 
Susan Hopgood, Presidenta de la Internacional de la Educación, afirmó durante la apertura del seminario: “Dado que todos los sistemas educativos del mundo están intentando hacer frente a múltiples crisis (sanitaria, económica y social), el reto de ofrecer formación y aprendizaje de calidad en este contexto resulta complejo, y la tentación de delegar la responsabilidad en el sector privado es fuerte”. Sin embargo, señaló a continuación, con independencia del tipo de crisis, “los gobiernos no pueden eludir su responsabilidad de proporcionar una educación pública de calidad para todos, como recoge la legislación internacional y según lo aceptado en distintos compromisos internacionales”. Además, subrayó,  como sindicatos: “es nuestro deber y nuestra responsabilidad garantizar que los gobiernos cumplan con su obligación de proporcionar una educación pública de calidad para que todos los niños y niñas disfruten de su derecho a la educación”.
 
Durante el webinario, líderes y lideresas sindicales tuvieron la oportunidad de plantear preguntas a la investigadora y el  investigador, comprender mejor las tendencias en cuanto a mercantilización y privatización global que se han observado y debatir sobre posibles estrategias para revertir esta situación.  
 
Los sindicatos participantes destacaron la necesidad de trabajar juntos para defender la educación pública y evitar que la tecnología educativa que proponen las corporaciones “reinvente” la educación pública. Según David Edwards, Secretario General de la IE: “Este webinario es solo el principio del debate. Como sindicatos educativos, tenemos que seguir analizando, desarrollando estrategias, planificando y organizándonos colectivamente, además de utilizar toda nuestra fuerza como movimiento mundial para hacer frente a este cambio radical en el panorama educativo que estamos presenciando en este mismo momento”.
 
Aquí puedes consultar un resumen de los hallazgos.
 
Consulta aquí un blog sobre los autores del estudio.
 
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