Reino Unido: El bienestar de los equipos de profesionales de la educación

El 26 de noviembre, Education Support publicó la edición anual de su índice del 2020 de bienestar del profesorado. Education Support se fundó en el 2015, pero sus raíces se remontan 140 años atrás. Es una organización respetada y acreditada que se centra en la salud mental y el bienestar del profesorado y demás profesionales de la educación en el Reino Unido.

En el informe se examinan el estrés y otras cuestiones relacionadas en el contexto de la pandemia de la COVID-19. Sin embargo, también se indica que “gran parte de las cuestiones relativas al bienestar del profesorado que se ponen de relieve en este informe existían mucho antes de la aparición de la pandemia. En nuestros informes anteriores hemos manifestado un problema constante con el bienestar del personal docente y educativo. Este año nos ha enseñado que operamos al límite de nuestras posibilidades con los recursos disponibles”.
 
Aspectos destacados de la encuesta del 2020
 
La encuesta inicial se realizó en junio y en julio, cuando las escuelas estaban cerradas. No obstante, se llevó a cabo una segunda encuesta en octubre, tras la reapertura de los centros escolares. Los resultados de la encuesta dicen que:
  • El 62 % del profesorado y el 77 % del personal directivo superior afirmaron padecer estrés o mucho estrés en julio, cuando la mayoría de las instituciones educativas estaban cerradas para toda la población salvo para los sectores más vulnerables.
  • El 84 % del profesorado y el 89 % del personal directivo superior afirmaron padecer estrés o mucho estrés en octubre, cuando las escuelas ya habían vuelto a abrir.
 
La encuesta también mostró un fuerte incremento en los síntomas de una mala salud mental:
  • El 52 % afirmó haber sufrido insomnio en el último año (en comparación con un 37 % en los dos últimos años).
  • El 41 % declaró haber llorado (frente al 26 % en los dos últimos años).
  • El 40 % ha tenido dificultades para concentrarse (comparado con el 23 % en los dos últimos años).
 
Otro problema, también acrecentado por la pandemia, tiene relación con la retención del personal:
  • El 51 % del profesorado y el 59 % del personal directivo superior declararon haberse planteado abandonar la profesión este año debido a presiones sobre su salud mental y su bienestar.
  • El 68 % de los equipos de profesionales de la educación lo achacó al volumen de la carga de trabajo (un porcentaje que aumenta hasta el 76 % en el caso del personal directivo superior).
 
El mensaje de la encuesta es claro: la salud mental ha empeorado si se compara con épocas pasadas. Se ha agravado mucho por la pandemia, pero es una tendencia de larga data. Ahora también se ha vuelto más difícil que antes el hecho de que el personal trate el tema en la escuela. Su falta de confianza y malestar existen pese a haberse producido una mejora en la disponibilidad de los servicios de salud mental.
 
El bienestar de los equipos de profesionales de la educación como aspecto internacional
 
Las organizaciones miembros de la IE han señalado un incremento en el estrés relacionado con el trabajo durante la pandemia, ocasionado también por la combinación de una mayor carga de trabajo, la adaptación a nuevos métodos de enseñanza y las preocupaciones por la salud. Además, han sentido a menudo, como demuestra esta encuesta, una profunda inquietud por que su alumnado no esté lo bastante conectado con su educación, con lo que pierda motivación y no sea capaz de tener contacto directo con el profesorado o el resto de estudiantes. Muchas de estas preocupaciones persisten incluso donde las escuelas están abiertas.
 
La encuesta del Reino Unido muestra la inquietud del profesorado sobre su situación. Aunque indicó sentirse valorado por la inmensa mayoría de colegas, personal directivo superior y padres y madres, solo una parte declaró sentirse reconocida o valorada por el Gobierno del Reino Unido, los departamentos de educación o los medios de comunicación. No obstante, esa inquietud no se limita al Reino Unido.
 
Uno de los resultados más alarmantes de la encuesta de la IE a las organizaciones miembros durante la pandemia, algo también constatado por los informes nacionales, fue la escasa cifra de personas que participaron —o a las que incluso se les llegó a consultar— en relación con las medidas que se debían adoptar para impartir una educación de calidad y segura durante la crisis.
 
El secretario general de la IE, David Edwards, reaccionó al informe diciendo que, “aunque el profesorado del Reino Unido haya padecido elevados niveles de estrés durante mucho tiempo, gran parte del mismo relacionado con las reformas educativas impuestas por el Gobierno, eso no significa que no tengan respaldo en sus preocupaciones acerca de su bienestar o que los resultados de esta encuesta sean irrelevantes para el conjunto de la comunidad educativa”.
 
“La IE lleva muchos años centrándose en el bienestar sobre la base de las experiencias de nuestras organizaciones miembros. Pensábamos que los gobiernos estaban comenzando a compartir nuestras inquietudes, pero parece que no muchas. Por ejemplo, la OCDE ha tenido que retirar su propuesta para realizar un estudio sobre el bienestar del profesorado porque ningún Gobierno se ha mostrado dispuesto a financiarlo”.
 
“La IE continuará instando a los Gobiernos a que pongan el bienestar del profesorado en un lugar prioritario de sus agendas. Tienen que entender que, para que el aprendizaje del alumnado tenga éxito, es fundamental contar con profesionales de la educación que susciten confianza y respeto”.