Migración y austeridad bajo el punto de mira de la Red de Investigación de la IE

La Internacional de la Educación desea que la educación de calidad, universal y gratuita para todos se convierta en una prioridad clave para los gobiernos en el programa post-2015. Este fue el mensaje pronunciado por el secretario general adjunto de la Internacional de la Educación, David Edwards, durante la 10ª reunión anual de la Red de Investigación de la IE, que tuvo lugar del 28 al 29 de abril en Bruselas, Bélgica.

 “Queremos una educación ‘gratuita’, no ‘asequible’”, afirmó Edwards en su discurso de apertura. “Se han arrojado muchos datos acerca de la educación, por lo que necesitamos tener nuestra propia base de datos con el fin de informar a nuestros miembros de cara a las negociaciones que se llevarán a cabo. Si queremos ganar el apoyo de los padres, de los estudiantes y de la sociedad civil, en general, necesitamos más pruebas”.

La investigación constituye una parte fundamental de la labor de la Internacional de la Educación, apuntó Edwards. Esta afirmación se vio reforzada por Guntars Catlaks y Mireille de Koning, de la Unidad de Investigación de la Internacional de la Educación, quienes presentaron estudios de investigación recientes llevados a cabo por la Internacional de la Educación tales como: Las relaciones entre sindicatos docentes y el gobierno en el contexto de la reforma educativa, de Nina Bascia; El estudio sobre las tendencias en la libertad sindical y la negociación colectiva en el sector educativo desde la crisis financiera, de Nora Wintour; El estudio del Comité Sindical Europeo de la Educación (CSEE) para prevenir el abandono escolar prematuro utilizando las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) en la educación; y las evaluaciones de la Educación Para Todos de la Internacional de la Educación escritas tras realizar consultas nacionales y encuestas en línea a los docentes.

Los derechos de los docentes inmigrantes deben ser respetados

Nancy van Meter, de la American Federation of Teachers (AFT) presentó acto seguido un estudio sobre la migración y la movilidad de los docentes. Dicho informe reveló que los docentes inmigrantes eran más mayores de lo esperado y que poseían un nivel de formación más elevado de lo previsto. Asimismo, según dicho informe, las mujeres representan el 61 por ciento del colectivo docente inmigrante.

“Los profesores inmigrantes sostienen que su experiencia les permite proporcionar una educación de mejor calidad”, añadió. “El intercambio profesional constituye la mejor oportunidad para promover la calidad y el estatus de la profesión, pero la inversión en él está disminuyendo”.

Del mismo modo existe un auténtico riesgo de discriminación por motivos de nacionalidad en la migración de docentes, destacó van Meter. Por otra parte, puso de manifiesto que los países con mayores recursos pueden atraer a docentes inmigrantes cualificados más fácilmente que los países que tienen mayores necesidades.

Van Meter continuó diciendo que los problemas de visado que sufren los docentes inmigrantes están relacionados con el aumento de la tendencia a la precarización de la educación. Y las tasas de los visados se obtienen de manera abrumadora de los profesores de los países más pobres.

La contratación internacional puede enmascarar el problema de la escasez de personal docente, destacó van Meter, quien instó a los sindicatos educativos de los países receptores a ser más proactivos.

Recomendaciones

Asimismo, ella detalló a los sindicatos las recomendaciones del estudio:

•             Hacer que estén disponibles más y mejores datos

•             Proteger y respaldar a los docentes inmigrantes

•             Aumentar las oportunidades de intercambio

•             Reducir la dependencia en la contratación

•             Empoderar a los inmigrantes a través de los sindicatos

•             Armonizar el marco político para la Educación, la Inmigración y el Empleo

Comparación entre los sindicatos de Reino Unido e Irlanda

La ponencia sobre el sindicalismo en tiempos de dificultad, comparando Inglaterra e Irlanda, fue realizada por Howard Stevenson de la Universidad de Nottingham.

Stevenson hizo hincapié en que, en Inglaterra, el 54 por ciento de las escuelas secundarias y el 10 por ciento de las escuelas primarias son academies (escuelas privadas). “El hecho de que no exista reconocimiento sindical en el ámbito escolar es un asunto que está surgiendo en Inglaterra, así como la cuestión del desmantelamiento de un marco de relaciones industriales establecido”, declaró.

En Irlanda, los docentes están viviendo un momento difícil debido a la crisis económica, pues están sufriendo recortes en los salarios y en las jubilaciones, añadió Stevenson. Allí, los activistas tienen perfiles muy distintos (profesores, líderes escolares, diversas edades, etc.), explicó, y la baja moral, los sueldos y las condiciones laborales son los principales asuntos que preocupan a los docentes irlandeses.

“En ambos países, observo una respuesta sindical, que parte de los valores pedagógicos y profesionales, y el objetivo debería ser que el sindicato fuera la identidad profesional del docente”, concluyó Stevenson.

Perspectiva mundial

En otra ponencia, Nina Bascia, de la Universidad de Toronto, hizo una reflexión sobre dos estudios llevados a cabo por la Internacional de la Educación en 2013 sobre los sindicatos de docentes en esta época de cambio.

“Debemos considerar cada estudio de caso en Suecia, Sudáfrica, Inglaterra, y Alberta (Canadá) de manera individual, y la comparación no siempre es el camino correcto” afirmó Nina Bascia, refiriéndose a la libertad sindical y a la negociación colectiva. Asimismo, puso de relieve que la ideología neoliberal, los cambios en las orientaciones políticas, así como la crisis financiera han provocado la “volatilidad” en la mayoría de los estudios de caso. Sin embargo, declaró, los sindicatos han realizado progresos en algunos lugares en cuanto a colaboraciones se refiere.

Por otra parte, Nina Bascia subrayó que los gobiernos y las jurisdicciones ejercen el poder final en lo que respecta a las políticas educativas, que los sindicatos de docentes están aprendiendo a funcionar de nuevas formas, y que se está llevando a cabo un mayor número de investigaciones. “Los tiempos están cambiando y volviéndose más difíciles, pero, al menos, ahora sabemos más sobre ellos gracias a la investigación”, afirmó Bascia.

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