Burundi: el sindicato de educación, blanco de la violencia gubernamental

La comunidad internacional está ofreciendo su apoyo al sindicato de educación de Burundi tras el violento ataque por parte del gobierno del país hacia la sociedad civil el fin de semana pasado.

En el que ya ha sido descrito por la Human Rights Watch como el incidente más grave desde el inicio de la crisis en Burundi en abril, el número de muertos y ejecutados durante el fin de semana se eleva al menos a 87, según la BBC. Este nivel de violencia contra la sociedad civil y los “enemigos” del régimen ha puesto al sindicato afiliado a la Internacional de la Educación (IE) en un riesgo aún mayor al que ya se enfrentó en los últimos meses.

Vigilada por el gobierno desde abril de 2015, el Syndicat des Travailleurs de l’Enseignement du Burundi (STEB), afiliada de la Internacional de la Educación (IE), se enfrentó a otro duro golpe el pasado 7 de diciembre cuando las autoridades ordenaron el cierre de la cuenta bancaria del sindicato. Este acto tendrá un impacto directo en el campo de actividades del sindicato, en un contexto nacional en el que docentes y estudiantes necesitan tener voz.

Desde que la inestabilidad política estallara esta primavera, numerosos/as representantes de la sociedad civil de Burundi, incluyendo algunos/as líderes de la STEB, se han visto obligados a buscar refugio tanto dentro del país como en el extranjero. Al menos 250 docentes sindicalistas han huído hasta ahora y un secretario regional de la STEB ha sido detenido el 6 de julio. El 18 de noviembre, Refugee International (RI) emitió un informe de campo sobre los/as desplazados/as internos/as en Burundi.

El informe dice que "la gran mayoría de los/as desplazados/as internos (IDP), entrevistado/as por la RI, son profesionales trabajadores que trabajan en sociedades civiles, medios independientes y profesionales de la medicina y educación. Huyeron tras múltiples amenazas, detenciones, torturas e incluso violación de las mujeres de las familias - acciones presuntamente realizadas por diferentes actores de seguridad, como policías e Imbonerakure, la rama juvenil del partido gobernante. Refugee International ha recogido testimonios de cómo estos desplazados internos fueron sometidos a diferentes formas de violencia como resultado de sus opiniones políticas reales o supuestas”.

Vivir en un estado de miedo

La STEB ofrece la misma versión que el informe de la RI: “Casi todos/as los/as líderes activos de la sociedad civil, que no están en el exilio, se esconden tras el terror. Aquellos/as que han sido atrapados/as han sido asesinados/as o secuestrados/as para ser torturados/as o violados/as. Sus cuerpos han sido arrojados en la calle o en fosas comunes. Los/as afortunados/as son encarcelados/as”, declaró un/a funcionario/a que ha preferido no identificarse.

Eulalie Nibizi, actual presidenta de la STEB en el exilio desde el 15 de mayo de 2015, ha sido objeto de acoso varias veces en el pasado por su compromiso inquebrantable con los derechos de los/as docentes. La Internacional de la Educación ha presentado su nombre para el Arthur Svensson Trade Union Rights Award.

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