Objetivos de Desarrollo Sostenible

Introducción 

 

La IE y sus organizaciones predecesoras han apoyado durante mucho tiempo a la dirección de la ONU y sus agencias con vistas a crear consenso sobre los principios de una educación universal, gratuita y de calidad. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU, firmado en 1968, reconoce el derecho a la educación y otros derechos importantes.  

 

La ONU, en un esfuerzo por traducir los principios en un progreso continuo sobre el terreno, desarrolló los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) adoptados en el año 2000, un conjunto de objetivos interdependientes para el progreso y el desarrollo social. Los ODM debían alcanzarse en un plazo de 15 años. La IE se implicó mucho en este proceso. El compromiso de la "Educación para Todos" era un logro primordial para la educación.  

 

Había dos objetivos importantes para que los gobiernos siguieran difundiendo los beneficios de la educación. El Objetivo 2, orientado a incrementar la educación primaria universal para el 2015, y el Objetivo 3, centrado en la eliminación de la desigualdad de género en la educación primaria y secundaria para 2005 y a todos los niveles educativos para 2015.  

 

Hubo progresos en ambos, pero ninguno de los objetivos se logró en 2015. Además, a pesar de que la educación se había difundido, quedó claro que más cantidad no siempre significa más calidad.  

 

La IE lanzó la campaña Unámonos por la Educación Pública desarrollar el apoyo una educación de calidad con docentes cualificados. Esta campaña contribuyó al establecimiento de unos Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU de mayor alcance, que debían cumplir un amplio abanico de objetivos para 2030, incluido el Objetivo 4 de "Garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida para todos". 

 

Política 

 

Una prioridad fundamental para la IE desde su establecimiento era la educación universal, gratuita y financiada públicamente. Era necesaria para la consecución del derecho a la educación, pero también era fundamental para el desarrollo de la sociedad y la democracia. La educación también era un elemento que facilitaba el ejercicio de otros derechos y promovía la justicia y la igualdad. 

 

Por otro lado, la IE también ha adoptado distintas posturas en una gran variedad de cuestiones educativas y sociales, incluidas algunas políticas centradas en las necesidades de desarrollo de ciertos sectores educativos. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible, adoptados por la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2015, se corresponden ampliamente con muchas prioridades políticas de la IE. El Objetivo 4 abordaba cuestiones relacionadas con la igualdad, la calidad, la amplia misión de la educación y el sector de la educación.  

 

"Objetivo 4. Garantizar una educación equitativa e inclusiva de calidad y promover oportunidades de aprendizaje a lo largo de la vida para todos. 

 

4.1 Para 2030, velar por que todas las niñas y todos los niños terminen los ciclos de la enseñanza primaria y secundaria, que ha de ser gratuita, equitativa y de calidad y producir resultados escolares pertinentes y eficaces.  

 

4.2 Para 2030, velar por que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y a una enseñanza preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria. 

 

4.3 Para 2030, asegurar el acceso en condiciones de igualdad para todos los hombres y las mujeres a una formación técnica, profesional y superior de calidad, incluida la enseñanza universitaria. 

 

4.4 Para 2030, aumentar sustancialmente el número de jóvenes y adultos que tienen las competencias necesarias, en particular técnicas y profesionales, para acceder al empleo, el trabajo decente y el emprendimiento.  
 

4.5 Para 2030, eliminar las disparidades de género en la educación y garantizar el acceso en condiciones de igualdad de las personas vulnerables, incluidas las personas con discapacidad, los pueblos indígenas y los niños en situaciones de vulnerabilidad, a todos los niveles de la enseñanza y la formación profesional.  

 

4.6 Para 2030, garantizar que todos los jóvenes y al menos una proporción sustancial de los adultos, tanto hombres como mujeres, tengan competencias de lectura, escritura y aritmética.  

 

4.7 Para 2030, garantizar que todos los alumnos adquieran los conocimientos teóricos y prácticos necesarios para promover el desarrollo sostenible, entre otras cosas mediante la educación para el desarrollo sostenible y la adopción de estilos de vida sostenibles, los derechos humanos, la igualdad entre los géneros, la promoción de una cultura de paz y no violencia, la ciudadanía mundial y la valoración de la diversidad cultural y de la contribución de la cultura al desarrollo sostenible, entre otros medios. 

 

4. a) Construir y adecuar instalaciones escolares que respondan a las necesidades de los niños y las personas discapacitadas, que tengan en cuenta las cuestiones de género, y que ofrezcan entornos de aprendizaje seguros, no violentos, inclusivos y eficaces para todos. 

 

4. b) Para 2020, aumentar sustancialmente a nivel mundial el número de becas disponibles para los países en desarrollo, en particular los países menos adelantados, los pequeños Estados insulares en desarrollo y los países de África, para que sus estudiantes puedan matricularse en programas de estudios superiores, incluidos programas de formación profesional y programas técnicos, científicos, de ingeniería y de tecnología de la información y las comunicaciones, en países desarrollados y otros países en desarrollo.  

 

4. c) Para 2030, aumentar sustancialmente la oferta de maestros calificados, entre otras cosas mediante la cooperación internacional para la formación de docentes en los países en desarrollo, especialmente los países menos adelantados y los pequeños Estados insulares en desarrollo. 

 

Actividades 

 

Con la campaña "Unámonos por la Educación Pública", la IE llevó a cabo la campaña más intensa y exitosa de su historia. También fue la movilización de Sindicatos Mundiales más grande, más significante y más efectiva. Los tres pilares de esta campaña eran: enseñanza de calidad, herramientas de calidad para la enseñanza y el aprendizaje, y entornos de calidad para la enseñanza y el aprendizaje.  

 

En parte, la campaña se diseñó para obtener apoyo a nivel internacional, regional y nacional en relación con unos ambiciosos objetivos de desarrollo sostenible de la ONU que se correspondían con las prioridades de los trabajadores de la educación y sus sindicatos. Como parte de la campaña Unámonos por la Educación Pública, algunas delegaciones de la IE se reunieron con el Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon y otros líderes mundiales. Los líderes de la IE colaboraron estrechamente con el Enviado Especial de las Naciones Unidas para la Educación Mundial, Gordon Brown.   

 

El proceso fue largo hasta lograr unos ODS sobre la educación aceptables. Un gran éxito inicial de la campaña fue conseguir un objetivo independiente sobre la educación para que recibiera la importancia y la atención que merece mientras que, al mismo tiempo, se relacionaba con los otros objetivos. Para conseguir un buen contenido fue necesario un proceso exhaustivo tanto de campaña como de negociación.  

 

Además de la organización de campañas, el Secretariado tuvo que realizar un trabajo técnico considerable, por ejemplo, sobre el desarrollo de indicadores que promoviesen y no obstaculizaran el significado de los objetivos. A pesar de que el lenguaje es excelente, el trabajo de los ODS todavía tiene mucho camino por delante y la IE sigue luchando para garantizar que se respete el significado de los objetivos y que los gobiernos cumplan sus compromisos.  

 

El contexto del año 2000, cuando se adoptaron los ODM, era muy distinto al contexto del año 2015, cuando se acordaron los ODS. La presencia de los principales actores privados "no estatales" –a menudo compañías multinacionales– era mucho mayor y eran más activos en la educación a nivel mundial. Su crecimiento es uno de los motivos por los que ciertas cuestiones relacionadas con la calidad, incluidas aquellas relativas a la situación del personal docente, han cobrado tanta importancia si queremos lograr los ODS. 

 

Si queremos promover los intereses de los estudiantes y la misión de la educación de preparar a las personas para la vida y no solo para el trabajo, la educación debe ser un bien público. Debe desarrollar al niño en su totalidad, promover la tolerancia, el entendimiento, la democracia y el respeto por los derechos humanos. Las empresas con ánimo de lucro que consideran la educación como un mercado a explotar más que como un medio de transformar vidas y la sociedad, intensifican la presión de la cantidad en detrimento de la calidad. Además, también limitan la misión de la educación. Por ejemplo, su agenda no contempla el desarrollo de la capacidad del pensamiento crítico. Las empresas de educación privadas hablan de boca para afuera sobre los ODS, pero en realidad están más regidas por el valor para los accionistas que por el bien público.  

 

Para luchar por una educación de calidad y por el cumplimiento de los ODS, la IE debe defender los estándares relativos a la situación del personal docente. Si queremos que la educación contribuya a desarrollar oportunidades para todos, a construir sociedades decentes y a la democracia, debemos invertir la tendencia de reducir la educación a un proceso en el que se da prioridad al volumen y se relega la calidad.   

 

Con este objetivo, el Congreso de la IE celebrado en 2015 decidió reforzar el elemento de la campaña Unámonos por la Educación Pública que expone y se opone a la privatización y la comercialización, y promueve la autonomía y el desarrollo de la profesión docente. Ello significa que el personal educativo y sus sindicatos deben poder sentarse a la mesa cuando se establezca y se aplique cualquier política educativa.

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