"La universidad de plataforma en la economía digital", por Janja Komljenovic.

Las innovaciones tecnológicas digitales tienen el potencial de mejorar la educación superior y beneficiar tanto al alumnado como al personal académico y de dirección de las universidades. Además, también aportan nuevas oportunidades de monetización. De hecho, según las estimaciones de IBIS Capital [1], el mercado de la tecnología educativa tiene un valor de 187 000 millones de dólares con una tasa de crecimiento del 15 %. La inversión en tecnología educativa no tiene precedentes, incluida la capitalización de las empresas. En octubre de 2020, ya contábamos con 20 unicornios de tecnología educativa en el mundo, es decir, empresas valoradas en más de 1000 millones de dólares, según HolonIQ [2]. ¿Quiénes son los actores de este mercado en rápida expansión y quiénes se benefician de él, qué tipo de modelos de monetización se están desarrollando y por qué es importante este tema?

Las universidades de todo el mundo están digitalizando cada vez más todas sus operaciones, y la actual pandemia de COVID-19 ha acelerado una evolución que, en otras circunstancias, habría sido constante. El uso de entornos de aprendizaje virtual y plataformas de comunicación digital para la enseñanza y el aprendizaje, la aplicación de un análisis pedagógico y comercial para la toma de decisiones y la transformación de los campus universitarios en espacios inteligentes son solo algunos ejemplos de la rápida expansión del ecosistema digital mundial en la educación superior.

Contamos con numerosas investigaciones sobre la tecnología digital en relación con los procesos de enseñanza y aprendizaje, incluidas las repercusiones de determinados programas informáticos o aplicaciones. Pero son muchos menos los estudios sobre las cuestiones relativas a la privatización, la monetización y las nuevas formas de valor relacionadas con la digitalización de la educación superior. La investigación sobre estas cuestiones apenas está en sus inicios. Sin embargo, el análisis de estos procesos es crucial para entender la dinámica de la digitalización contemporánea en el sector.

En mi artículo "The future of value in digitalised higher education: why data privacy should not be our biggest concern", propongo orientaciones empíricas, teóricas y políticas para el personal de investigación de la educación superior. También son pertinentes para los responsables de las políticas de educación superior y todas las partes interesadas del sector.

Orientación empírica

No podemos entender la digitalización de la educación superior como algo independiente de la economía digital en expansión a escala mundial. El elemento determinante de la economía digital son los modelos comerciales centrados en los bienes y servicios digitales que las plataformas digitales han hecho posibles. Estas plataformas son intermediarios sociotécnicos que actúan al mismo tiempo como infraestructuras. De esta manera, registran y extraen todos los datos sobre las acciones e interacciones de los usuarios, así como los metadatos sobre la ubicación de los usuarios, el equipamiento que utilizan y su comportamiento de clic. A continuación, los datos digitales recopilados se evalúan tomando como criterios el marco, el almacenamiento, la agregación, el análisis y la transformación en información inteligente. La industria de la tecnología de la educación (EdTech) es un buen indicador de la presencia de la economía digital en el sector de la educación. Como se ha mencionado anteriormente, el crecimiento de la EdTech es impresionante.

En el sector de la educación superior ya hay muchas plataformas diferentes. Algunas han sido desarrolladas por las universidades de forma independiente. La mayoría son patentadas y las universidades actúan bien como usuarios, como en las plataformas de entorno de aprendizaje virtual patentadas, bien como socios, como en el caso de las empresas de gestión de programas en línea, con las cuales imparten programas en línea y comparten los beneficios. Por último, algunas plataformas están orientadas directamente al alumnado y al personal. En el artículo, empiezo analizando los tipos de actores que forman parte de los procesos de digitalización en la enseñanza superior, lo que se está digitalizando y varios modelos de monetización. El elemento común de los diferentes modelos que identifico es que no venden un producto, sino que cobran un alquiler en forma de cuotas de suscripción, cuotas por clic, por tiempo de permanencia en una plataforma, etc. Pero no conocemos mucho acerca de las relaciones entre estos diferentes actores en los acuerdos comerciales y de monetización. Es necesario analizarlos exhaustivamente caso por caso.

Orientación teórica

La mayoría de los estudios sobre la intersección de la digitalización y la comercialización de la educación superior realizados hasta el momento emplea una teoría de los mercados como instituciones de intercambio de mercancías. La mercantilización y la forma de la mercancía están en el primer plano analítico. Sin embargo, la expansión de la economía digital se caracteriza por el aumento del rentismo, es decir, la apropiación del valor a través de los derechos de propiedad y control, tal como sostiene Kean Birch. En lugar de estrategias empresariales basadas en la producción de mercancías, se hace hincapié en las estrategias financieras para transformar cosas en activos. Birch [3] propone una teoría del rentismo compuesta por tres etapas: la "cosificación" del conocimiento, la transformación de objetos en activos y la obtención de rentas económicas.

Los activos tienen diferentes tipos, tamaños y formas. Los tipos de activos relevantes en la digitalización de la educación superior son los activos inmateriales, y los principales mecanismos de gobernanza se convierten en contratos en forma de derechos de autor emitidos y de patentes garantizadas por los propietarios de las plataformas. En la orientación teórica, sugiero que el personal de investigación de la educación superior utilice la teoría del rentismo y estudie los procesos de transformación de cosas en activos. Les propongo que identifiquen y sigan varios modelos de compra de datos que se están desarrollando en el sector a medida que dejamos atrás nuestras huellas digitales.  Se puede suponer que existen varias maneras de administrar los datos digitales extraídos en la educación superior. Pero tampoco sabemos mucho sobre este tema. Desde este punto de vista, el acceso a los datos, así como la propiedad y el control de los mismos se convierten en cuestiones cruciales.

Orientación política

La evolución de la economía digital en su conjunto hasta el momento se caracteriza por una forma particular de rentismo basada en el régimen establecido en materia de derechos de propiedad intelectual. La práctica ha reemplazado a la teoría y a la política. La UNCTAD [4] advierte que la dirección que está tomando esta evolución está marcada por la brecha digital, las desigualdades y un desarrollo desigual. Por tanto, hace un llamamiento a una coordinación y regulación de políticas a nivel mundial. No sabemos cómo se ha ido desarrollando la construcción del valor específicamente en la educación superior. Por eso necesitamos urgentemente investigaciones y la intervención de la acción política.

En la ecología de la educación superior digitalizada existen numerosas relaciones. La primera concierne a las empresas de plataforma y los usuarios individuales, y se rige por las condiciones de uso fijadas por los propietarios de la plataforma. La segunda concierne a las empresas de plataforma y las universidades, y se rige por los contratos que negocian. La tercera concierne a los servicios externalizados a terceros por parte de las empresas de plataforma o de las universidades, y se rige por contratos establecidos entre ellos. En algunas de estas relaciones, el alumnado y el personal, como usuarios individuales de las plataformas, quedan sujetos a determinadas políticas de datos y de privacidad. No sabemos si el alumnado y el personal como usuarios saben a dónde van los datos que producen ni si están de acuerdo con estas prácticas. Algunos autores consideran que aceptar las condiciones de uso establecidas unilateralmente por los propietarios de las plataformas es una forma de pérdida de poder individual de las personas. Además, podrían ser signos de un posible cambio en la gobernanza de la enseñanza superior, que pasaría del derecho público al derecho contractual y a una sensibilidad comercial. Esta cuestión merece, una vez más, la atención indispensable por parte del personal de investigación.

La única regulación existente hasta la fecha es la de la privacidad de datos, y el RGPD se considera como el marco más desarrollado del mundo. La privacidad de datos es extraordinariamente importante, especialmente en materia de vigilancia. Sin embargo, son pocos los países que aplican una reglamentación en materia de privacidad de datos. Además, no aborda la cuestión de la propiedad ni del control de los datos más allá de la información de identificación personal. Tampoco se aborda la cuestión de la monetización de los datos anonimizados y agregados. El asunto se convierte en una cuestión normativa y política. ¿Quién y cómo debería beneficiarse de los datos extraídos? ¿Son legítimos los medios actuales de captar el valor económico? ¿Es socialmente justa la forma en que se gestiona el valor en la educación superior digital? Todavía tenemos que debatir el tipo de economía política de la tecnología educativa que queremos, y que debería organizarse a escala internacional.

Nota:El próximo artículo mencionado anteriormente se titula "El futuro del valor en la educación superior digitalizada: por qué la privacidad de los datos no debería ser nuestra mayor preocupación" (The future of value in digitalized higher education: why data privacy should not be our biggest concern) (DOI: 10.1007/s10734-020-00639-7). Estará disponible en código abierto.

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Referencias:

[1] IBIS Capital, un grupo especiailzado en la inversión y la consultoría  financiera, centrado en los medios de comunicación, la educación y la sanidad http://www.ibiscap.com/index.php/insights-research/ (Consultado el 18 de septiembre de 2020).

[2] https://www.holoniq.com/edtech-unicorns/

[3] Birch, K. (2020). Technoscience Rent: Toward a Theory of Rentiership for Technoscientific Capitalism. Science, Technology, & Human Values, 45(1), 3–33.

[4] UNCTAD. (2019). Digital Economy Report: Value Creation and Capture—Implications for Developing Countries. Geneva: United Nations Conference on Trade and Development.


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Janja Komljenovic

Janja Komljenovic es profesora de educación superior en la Universidad de Lancaster. Sus estudios se centran en la comercialización y la privatización de la educación superior, y en fenómenos como la digitalización, la dataficación y la plataformización de las universidades. Los trabajos de Janja sobre los mercados y las políticas de educación superior se publican en todo el mundo. Es codirectora del Higher Education Research and Evaluation de la Universidad de Lancaster y forma parte del Global Higher Education, una asociación de investigación de universidades internacionales con sede en la Universidad de Oxford.

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