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Informe sobre trabajo infantil establece programa para el cambio

publicado 28 enero 2013 actualizado 4 febrero 2013

El Enviado Especial de Naciones Unidas para la Educación Mundial, Gordon Brown, ha publicado un estudio sobre el trabajo infantil y sus repercusiones.

Bajo el título: Child Labour & Educational Disadvantage – Breaking the Link, Building Opportunity,(Trabajo infantil y desventaja educativa – romper este vínculo, dar oportunidades), el informe identifica las estrategias para acelerar los avances hacia los objetivos internacionales de desarrollo para 2015.

Asimismo, hace un inventario de la magnitud del problema del trabajo infantil, examina sus repercusiones en la educación y establece un programa para su reforma.

“El que los niños se vean forzados a la explotación laboral, o a trabajar en actividades peligrosas, o a que pongan en peligro su salud, su seguridad y sus sueños es una idea que horrorizaría a la mayoría de nosotros”, escribe Gordon Brown en el prefacio del estudio.

“El trabajo infantil es la nueva esclavitud de nuestra era”, afirma.

Los niños tienen derecho a esperar más

Existen 215 millones de niños y niñas de entre cinco y 17 años de edad víctimas del trabajo infantil, lamenta Brown. “Más de la mitad de estos niños son menores de 15 años. Aproximadamente 91 millones tienen menos de 12 años.

Dicho sin ambages, todos estos niños y niñas tienen derecho a esperar más de nosotros. Dondequiera que vivan, los niños tienen derecho a reclamar nuestra atención, y la comunidad internacional tiene la responsabilidad de proteger su derecho a tener una infancia.

Sin embargo, los esfuerzos para combatir el trabajo infantil no están dando los resultados deseados ante la inercia, la indiferencia y la inexcusable voluntad de cerrar los ojos de parte de muchos gobiernos, organismos internacionales y donantes de ayuda.”

El informe también señala que aproximadamente 15 millones de niños en edad de cursar la enseñanza primaria están trabajando en lugar de asistir a la escuela. Esta cifra representa toda una cuarta parte del total de niños no escolarizados.

El objetivo global de desarrollo de lograr una educación primaria universal para el año 2015 no va a cumplirse sin un esfuerzo concertado a escala mundial encaminado a erradicar el trabajo infantil.

Programa para el cambio

El informe establece un programa ambicioso, pero realizable, para el cambio. El punto de partida es una cumbre internacional para acordar una hoja de ruta mundial destinada a la erradicación del trabajo infantil para 2020.

Esa hoja de ruta deberá traducirse en planes de acción viables a nivel nacional que establezcan las políticas, los requisitos financieros y las medidas reglamentarias necesarias para obtener resultados.

Asimismo, deberá ser respaldado por una financiación multilateral adicional. Muchos de los mecanismos institucionales necesarios para hacerlo posible ya están en marcha.

El Grupo de Trabajo Mundial sobre el Trabajo Infantil y la Educación ya agrupa a las principales organizaciones de la ONU, el Banco Mundial y agrupaciones de la sociedad civil con un alto nivel de liderazgo político.

Prioridades

El programa contiene esencialmente cinco prioridades:

  • Información sobre la magnitud, el alcance y modalidades del trabajo infantil en todos los países
  • Aplicación de las normas internacionales sobre los derechos humanos y de la legislación nacional que prohíbe el trabajo infantil
  • Incentivos y medidas integradas de reducción de la pobreza para dar a las familias pobres la posibilidad de elegir la educación por encima del trabajo
  • Impulsar planes de acción nacionales en el ámbito de la educación, al tiempo que los gobiernos definen las políticas, las necesidades de financiación y las áreas prioritarias para facilitar la transición del trabajo a la escuela
  • La acción internacional a través de un enfoque más específico al trabajo infantil en el ámbito de la ayuda al desarrollo, el incremento de la ayuda para la educación y la financiación previa destinada a planes de acción nacionales viables

Esfuerzos internacionales

El informe también hace hincapié en que hay señales que dan cabida a la esperanza. En todo el mundo en desarrollo las organizaciones de la sociedad civil están haciendo un trabajo extraordinario para mejorar los derechos de los niños y las niñas.

En India, Bachpan Bachao Andolan(Movimiento para Salvar a la infancia) ha liberado a miles de niños de la servidumbre por deudas y ha hecho campaña para que se promulguen leyes que aborden sustancialmente las omisiones anteriores de la legislación nacional.

La Marcha Global contra el Trabajo Infantil, un movimiento internacional de organizaciones no gubernamentales, ha hecho mucho para incrementar la visibilidad del trabajo infantil como problema. Sin embargo, el hecho es que el trabajo infantil como tema de campaña ha ido perdiendo importancia en el orden del día internacional en materia de desarrollo.

El papel de la educación

La educación ha de desempeñar un papel fundamental para cambiar este panorama. En el mundo occidental, la demanda de una educación gratuita, obligatoria y pública surgió como consecuencia de la demanda de una legislación más estricta en relación con las fábricas.

Fueron numerosos los factores que contribuyeron a la erradicación definitiva del trabajo infantil, incluidos el cambio tecnológico, el aumento de los ingresos y, elemento fundamental, las campañas políticas encaminadas a modificar el modo de pensar.

En los albores del siglo XXI existen motivos de peso para aprender de esta experiencia histórica y situar a la educación como eje de las estrategias nacionales e internacionales destinadas a la erradicación del trabajo infantil.

IE: la educación como responsabilidad nacional

“La infancia es un período de la vida que debe dedicarse no a trabajar, sino a la educación y a la formación”, subrayó el Secretario General de la IE, Fred van Leeuwen. “El trabajo infantil suele poner en peligro el potencial de los niños y las niñas para convertirse en adultos productivos y útiles, en ciudadanos de la sociedad.”

La educación es una herramienta de esencial importancia para la erradicación del trabajo infantil, afirmó Fred van Leeuwen. La IE considera que la responsabilidad primordial de garantizar la reintegración de los niños y niñas víctimas del trabajo infantil en el sistema educativo formal corresponde a las autoridades públicas nacionales.

En el ámbito internacional, la IE participa en la formulación de las políticas con socios clave como la Marcha Global contra el Trabajo Infantil, la CSI, OIT-IPEC, UNICEF y la UNESCO.

“Promovemos una formación docente de calidad y el desarrollo durante el ejercicio de la profesión para hacer posible que los/as docentes respondan a las necesidades diversas y especiales de los niños, especialmente los más desfavorecidos, aquellos que presenten un mayor riesgo de convertirse en niños que trabajan así como aquellos que han sido víctimas del trabajo infantil”, añadió Fred van Leeuwen.

Subrayó que la IE promueve que los sistemas escolares se conviertan en vigías del trabajo infantil contribuyendo a la investigación sobre el alcance de la no escolarización y su relación con el aumento del trabajo infantil.

Asimismo, que se utilice dicha información para trabajar con los padres y las comunidades locales a fin de que comprendan el valor de la educación y el costo que entraña el trabajo infantil y alentarlos a participar con los servicios locales y centros de enseñanza de la primera infancia en las decisiones sobre la educación de sus hijos.

Para leer el estudio completo (en ingles) ‘Child Labour & Educational Disadvantage – Breaking the Link, Building Opportunity’ haga clic en este enlace.