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Durante la infancia se va a la escuela y se juega; no se trabaja

publicado 1 enero 2007 actualizado 1 enero 2007

Las montañas de basura se extienden hasta donde alcanza la mirada. Los buitres vuelan en círculos sobre ellas. El calor es opresivo; el polvo asfixiante. Pero lo que llama la atención por encima de todo es el fétido hedor de los desperdicios.

Industria de los fósforos en la India © OIT

Por todas partes, se ve a niños sucios que se pelean por hacerse con pedazos de plástico, cartón, o vidrio que pueda reciclarse o ser vendido por unos cuantos céntimos. Sus madres, que a menudo llevan a otro pequeño en el pecho, velan por su seguridad. Pero los grandes camiones de basura llegan a gran velocidad, sin la menor consideración por los pequeños recolectores de inmundicias que podrían ser atropellados o aplastados por sus enormes neumáticos.

Esta fue la dantesca realidad que presenció Donatella Montaldo en un vertedero fuera de la ciudad de Guatemala en la que trabajó durante más de un año con el fin de ayudar a las familias a escolarizar a sus hijos.

“Ese vertedero era todo un universo aterrador,” recuerda. “Era surrealista. Uno realmente quisiera creer que no puede existir algo así.”

Pero por desgracia, existe, y no sólo en Guatemala, sino en muchas otras ciudades del mundo, nos informa Montaldo, que ahora trabaja en la nueva campaña de la Internacional de la Educación contra el trabajo infantil.

En vista de que una buena parte del trabajo infantil es invisible, resulta difícil obtener datos fiables, sin embargo, la Organización Internacional del Trabajo estima que existen en el mundo unos 218 millones de niños y niñas trabajadores y 100 millones de adolescentes empleados.

En 2006, la OIT publicó el estudio más completo que haya realizado hasta la fecha la ONU sobre el trabajo infantil. Ese nuevo informe sin precedente, revela que millones de niños padecen actos de violencia sistemáticos en su lugar de trabajo que van desde la agresión verbal o física al acoso sexual, la violación e incluso el asesinato.

Se considera que algunas categorías de niños trabajadores son más vulnerables, en especial los/as trabajadores/as domésticos/as, los jóvenes en la economía informal o ‘sumergida’, los niños en servidumbre por deudas y formas modernas de esclavitud, como el tráfico de seres humanos. Los niños que desempeñan labores peligrosas, como los que trabajan en las minas, las plantaciones, las fábricas de vidrio, o en los vertederos, sufren de la falta de cumplimiento o la inexistencia de reglamentos en materia de salud y seguridad.

El informe recomendaba la adopción de un programa completo de medidas para hacer frente a las causas económicas y culturales subyacentes al trabajo infantil, y la promoción de la educación y de fuentes de ingreso alternativas, así como la movilización social encaminada a cambiar las actitudes acerca de la violencia contra los niños en el lugar de trabajo.

El Programa internacional para la eliminación del trabajo infantil (IPEC), el programa operativo más grande de la OIT, dedicó más de US $70 millones a proyectos en 86 países el año pasado.

Está claro que la educación es una herramienta fundamental en la lucha mundial contra el flagelo del trabajo infantil. Es por ello que la OIT invitó a la Internacional de la Educación a participar en el Grupo de trabajo mundial sobre Trabajo infantil y la Educación para todos. La IE considera que el vínculo entre el trabajo infantil y la EPT es un paso adelante importante. Después de todo, sin acceso a la Educación para todos de calidad, ¿qué esperanza tienen los niños trabajadores de tener un futuro mejor?

Las otras organizaciones que forman parte del nuevo Grupo de trabajo son la UNESCO, el UNICEF, el PNUD, el Banco Mundial, y la Marcha Mundial contra el Trabajo infantil. Todas esas organizaciones se han fijado como objetivo reforzar la cooperación mundial sobre esa cuestión, e integrar los esfuerzos de luchar contra el trabajo infantil en los planes educativos nacionales.

Las consecuencias de la pandemia del SIDA también deben tenerse en cuenta en el plan estratégico. Antes de finales de 2005, más de 15 millones de niños habían quedado huérfanos por causa del SIDA. En ausencia de padres que los cuiden, es muy probable que estos niños abandonen la escuela con el fin de sobrevivir y cuidar a los hermanos menores. Decenas de miles de docentes, en especial en África, también han perdido la vida por el SIDA, reduciendo así la capacidad de los sistemas de educación públicos de responder.

En consecuencia, en el marco de los esfuerzos por conseguir la Educación para todos y la labor de prevención del SIDA, la IE ha elaborado dos estrategias clave para luchar contra el trabajo infantil: la prevención y el seguimiento. Prevenir el trabajo infantil manteniendo a los niños en la escuela es una tarea más difícil de lo que parece a primera vista, pero los sindicatos de docentes en varios países han elaborado programas eficaces que pueden servir de modelo.

En Marruecos, el Sindicato Nacional de a Enseñanza (SNE-FDT) llevó a cabo una iniciativa de prevención del trabajo infantil en cinco escuelas en la ciudad de Fez, centrándose en 3,000 niños/as y sus familias. El sindicato entabló una buena colaboración con el Ministerio de Educación, los municipios y las ONG locales. ¿Cuál fue el resultado? Un asombroso descenso del 90 por ciento en la tasa de abandono escolar en las cinco escuelas. Estos excelentes resultados han dado lugar a la elaboración de planes adicionales a fin de continuar y ampliar esa iniciativa.

En Albania, la Federación sindical de la educación y la ciencia (FSASH-TUFESA) y el Sindicato independiente de la educación de Albania (SPASH-ITUEA) han colaborado en una serie de iniciativas para eliminar el trabajo infantil: fomento de capacidades y formación para los miembros, cabildeo y labor de campaña y promoción, publicación de materiales, programas con docentes y niños/as trabajadores/as. También organizaron un seminario regional que reunió a más de 10 sindicatos de los países de la región.

Otra de las prioridades principales de la IE en 2007 será asegurar un mayor seguimiento del trabajo infantil en el mundo. El balance general de la situación del trabajo infantil que se está realizando en este momento le dará a los activistas una idea clara de los sectores o las formas de trabajo infantil que existen en diferentes partes del mundo, y de los esfuerzos que están haciendo los sindicatos de docentes para tratar de asegurar que los niños permanezcan en la escuela.