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Gambia: La solidaridad sindical fortalece la capacidad del personal docente para liderar la lucha contra la violencia de género

publicado 3 julio 2026 actualizado 7 julio 2026

El profesorado de Gambia está en primera línea de la lucha contra la violencia de género, con el apoyo de la cooperación sindical internacional para el desarrollo y un creciente compromiso para transformar las escuelas en espacios seguros e inclusivos.

Una reciente formación organizada por el Gambia Teachers’ Union (GTU) en Brikama, al oeste del país, reunió a 100 docentes durante una jornada completa de desarrollo de capacidades, a fin de ofrecer al profesorado las herramientas necesarias para identificar, prevenir y responder a la violencia que afecta al alumnado y a las comunidades.

Organizada con el respaldo de la Irish National Teachers' Organisation (INTO), la formación denota una alianza más amplia con el GTU, basada en casi dos décadas de colaboración y lucha compartida.

El personal docente como defensor de primera línea de la seguridad del estudiantado

Across The Gambia, rising cases of gender-based violence have made it clear that schools cannot stand aside.

Las personas docentes, quienes suelen detectar señales de abuso antes que las demas, se encuentran en una posición privilegiada para intervenir. Así pues, la formación de Brikama se centró en fortalecer el conocimiento del personal docente sobre las diferentes formas de violencia de género, desde la violencia física y emocional hasta el abuso psicológico, y al mismo tiempo en fomentar habilidades prácticas para denunciar casos y apoyar a las supervivientes.

Las personas participantes debatieron sobre el estigma, la escasez de denuncias y los obstáculos sistémicos que impiden que se haga justicia, mientras al mismo tiempo elaboraron estrategias destinadas a fomentar entornos de aprendizaje seguros e inclusivos.

La formación dio lugar a una mayor sensibilización, así como a una creciente red de docentes con el compromiso de actuar en defensa del cambio en sus escuelas y en sus comunidades.

Un compromiso sindical a largo plazo con la justicia de género

De acuerdo con el Gambia Teachers’ Union, esta labor no tiene nada de nueva sino que forma parte de una lucha de larga data integrada en su organización y en su labor de incidencia.

«Nuestra relación con la INTO se remonta a hace mucho tiempo, quizás 18 años», explicó la secretaria general del GTU, Marie-Antoinette Corr. «Establecimos una alianza y, posteriormente, mantuvimos conversaciones sobre lo que ocurría en Gambia en relación con la violencia de género en las escuelas».

Marie-Antoinette Corr. Secretaria General de la GTU

Así pues, Marie-Antoinette mencionó de qué manera el sindicato ha buscado activamente la solidaridad internacional con el fin de ampliar sus esfuerzos: «Queremos apoyo en materia de violencia de género, porque aunque Gambia es un país muy pequeño, se producen muchos casos de violencia de género».

La primera formación, promovida a través de esta alianza, resultó transformadora, reconoció.

Desde entonces, el sindicato ha seguido ampliando sus iniciativas, colaborando con múltiples socios e integrando la prevención de la violencia de género en sus planes estratégicos y en su labor cotidiana.

Generar poder sindical a través del impacto comunitario

La lucha contra la violencia de género también ha fortalecido al propio sindicato. «Es algo cotidiano», subrayó Marie-Antoinette Corr, quien puso de relieve cómo el GTU integra la igualdad de género en su labor más amplia, desde la formulación de políticas hasta el servicio comunitario.

Las repercusiones son concretas, no solo se ha traducido en escuelas más seguras, sino también en un mayor reconocimiento de la labor del sindicato.

«Ese espacio se nos concede debido al trabajo que realizamos, gracias al reconocimiento que hemos recibido. Saben que estamos haciendo un buen trabajo», declaró, refiriéndose a una mayor colaboración con las instituciones gubernamentales y los organismos responsables de la formulación de políticas.

Al abordar los desafíos reales a los que se enfrentan las comunidades, el sindicato ha generado confianza, ha fortalecido el diálogo social y ha incrementado su capacidad para organizar y representar al profesorado.

Solidaridad internacional en acción

Como señaló la secretaria general adjunta de la INTO, Deirdre O’Connor, «la solidaridad sindical no se detiene en las fronteras nacionales».

Por otro lado, Deirdre hizo hincapié en la responsabilidad compartida que tienen los sindicatos a nivel mundial: «Contar con unos sindicatos de docentes sólidos resulta esencial para proteger los derechos del personal docente, mejorar las condiciones laborales y garantizar que todos los niños y todas las niñas tengan acceso a una educación de calidad».

A través de estas alianzas, los sindicatos intercambian conocimientos, fortalecen sus capacidades y elaboran una respuesta colectiva a desafíos de alcance mundial como la violencia de género, puntualizó.

Una lucha global compartida por la igualdad en la educación

Si bien los contextos son distintos, el problema de la violencia de género se extiende a nivel mundial, incluyendo Irlanda y otros países.

«La violencia de género sigue constituyendo un problema en todas las sociedades», afirmó Deirdre O’Connor, haciendo hincapié en el papel fundamental de la educación: «Las escuelas desempeñan un papel importante a la hora de fomentar el respeto, la igualdad y las relaciones sanas, y al mismo tiempo brindan apoyo a los niños, niñas y jóvenes que puedan verse afectados por la violencia o el abuso. La educación representa una de las herramientas más poderosas que tenemos para crear una sociedad más igualitaria y justa».