Ei-iE

La IE muestra una alternativa al plan de educación privada del Banco Mundial

publicado 16 febrero 2015 actualizado 4 marzo 2015

La Internacional de la Educación (IE) desmontó pieza por pieza la estrategia de inversión privada en educación del Banco Mundial la semana pasada en Washington, donde se celebraron varias reuniones con sindicatos para tratar el asunto de las medidas de austeridad y proponer reformas en el mercado laboral.

Este evento regular con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), celebrado entre los días 10 y 12 de febrero en Washington, reunió a los secretarios generales de la Internacional de la Educación, la Confederación Sindical Internacional (CSI), IndustriAll, la Internacional de Servicios Públicos (ISP) y el Trade Union Advisory Committee(TUAC), ligado a la OCDE.

Entre los asuntos que se abordaron en las reuniones, los principales temas de debate fueron las políticas de austeridad, la implicación de las instituciones financieras internacionales (IFI) en el mercado laboral y otras reformas estructurales, las respuestas de las IFI ante las desigualdades de ingresos y riqueza o ante el impacto del cambio climático, y las políticas de las IFI en referencia a la creación de empleo y al respeto a las normas internacionales del trabajo.

Las reuniones también supusieron una oportunidad para que el BM y la Corporación Financiera Internacional (IFC, por sus siglas en inglés), una institución dependiente del BM, presentasen planes de inversión privada en educación y salud. Sin embargo, El Secretario General de la Internacional de la Educación, Fred van Leeuwen, repasó una larga lista de problemas que aparecen cuando la educación se pone en manos privadas.

En el debate de expertos, Fred van Leeuwen estuvo acompañado de Claudia Costin, directora senior de Educación del BM, Nicole Klingen y Elena Sterling, de la IFC, Kwaku Asante-Krobea, de la ISP, y Amarsanna Ennebish, de la Confederación Sindical Mongola.

El Secretario General de la IE expuso, subrayando problemas nacionales, las duras realidades a las que hacen frente los estudiantes y las familias pobres que no pueden permitirse las matrículas escolares. Apuntó que un profesor en Uganda gana de media 100 $ al mes y no puede permitirse que sus hijos asistan a los mismos colegios en los que enseña.

Van Leeuwen ilustró su explicación con un ejemplo de cómo el BM recomienda que se extienda la creación de centros educativos privados baratos con ánimo de lucro, algo que los estudios actuales definen como «centros educativos de baja calidad y alto coste». Esto sucede después de que el movimiento por la abolición de la matrícula escolar, del cual el BM fue partícipe, resultase en la mayor expansión de las oportunidades educativas para las familias pobres de la historia. Existen pruebas que indican que la matrícula escolar supone diariamente más de la mitad de los ingresos de una familia que vive por debajo del umbral de la pobreza.

A las reuniones asistieron Jim Yong Kim, presidente del BM, Olivier Blanchard, economista jefe del FMI, que acudió en lugar de Christine Lagarde, y otros cargos del BM y del FMI, así como 27 directores ejecutivos, que representan a los gobiernos miembros en los directorios ejecutivos del FMI y del BM.