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Un programa que funciona: enseñanzas de la evaluación del programa John Thompson Fellowship en Asia y el Pacífico para los sindicatos de todo el mundo

publicado 20 abril 2026 actualizado 6 mayo 2026

El programa John Thompson Fellowship (JTF) de la región de Asia y el Pacífico ofrece una clara enseñanza para los sindicatos de docentes de todo el mundo: el desarrollo del liderazgo es eficaz cuando se ajusta a las necesidades y tiene su origen en la democracia sindical.

Esta valoración quedó clara durante el último intercambio en línea de Café sobre Cooperación para el Desarrollo celebrado el 9 de abril de 2026, donde la Internacional de la Educación (IE) y sus asociados debatieron acerca de sus experiencias y las lecciones aprendidas a través del programa en la región de Asia y el Pacífico y otros lugares.

Según quienes participaron en el JTF, el programa es sumamente pertinente y efectivo: el 95 % de las personas encuestadas hallaron el contenido “pertinente o muy pertinente” y la formación “muy efectiva”, y el 84 % afirmó que sus conocimientos y competencias “habían mejorado mucho”, y que había puesto en práctica su aprendizaje después del programa.

El crecimiento del liderazgo es una cuestión política

Los sindicatos de docentes están sufriendo presiones en todos los lugares: austeridad, privatización, ataques a la negociación colectiva, reducción de los espacios cívicos y acentuación de las desigualdades. En ese contexto, el camino para consolidar el liderazgo dependerá de que los sindicatos puedan renovarse democráticamente, favorecer a las mujeres y la membresía infrarrepresentada y aumentar la confianza y la capacidad de organización necesarias para librar batallas de larga duración.

En el debate sobre la evaluación también se puso de relieve que quienes participan en el programa de becas JTF en Asia y el Pacífico a veces pueden regresar con motivación “y entonces volvemos a casa y no se escuchan nuestras opiniones”. Por eso, la lección más transferible de la evaluación no consiste en un simple instrumento o módulo, sino en un principio de organización: el desarrollo del liderazgo se debe diseñar como parte de la renovación sindical, con estructuras que eduquen a quienes se incorporan a cargos de liderazgo.

La duración de la formación del programa —desde 10 días hasta tres semanas— permite que en los talleres se aborden todos los distintos aspectos de la labor sindical de una vez, se expongan los vínculos y la coherencia entre dichos aspectos y se genere una cultura sindical común, así como compañerismo entre las personas que participan.

Un diseño democrático, práctico y en función de las necesidades

La coordinadora Undarmaa Batsukh tomó la palabra en nombre de la oficina de la IE para Asia y el Pacífico a fin de definir el diseño del programa en el contexto de la propia región: la oficina regional de Asia y el Pacífico abarca a 36 países y representa a 64 organizaciones miembros, divididas en cinco subregiones, con grandes diferencias de contexto político, entorno sindical e idioma. “Ni siquiera hay un solo idioma que podamos utilizar para comunicarnos”, afirmó, además de poner de relieve que la creación de capacidad en ese tipo de condiciones no se puede improvisar.

Explicó que, para la oficina de la IE en Asia y el Pacífico, el programa John Thompson Fellowship es “nuestro programa insignia” y se lleva a cabo desde 1999 con el objeto de dotar a las organizaciones miembros de conocimientos sindicales básicos, perfeccionar las competencias de liderazgo, profundizar en el conocimiento de las estructuras y las políticas sindicales y preparar a “dirigentes de segunda línea” para que asuman más responsabilidades, con lo que se garantice la continuidad y la renovación.

La pertinencia del programa de becas no se limita a una región porque se pone énfasis en diferentes opciones de diseño que los sindicatos pueden reconocer en cualquier lugar, como una selección cuidadosa de participantes, aprendizaje práctico y formación adaptada al contexto de la organización. Undarmaa Batsukh describió el programa como “práctico”, “en función de las necesidades” e “internacional”. Además, insistió en que “nada es fruto del azar o la coincidencia”, ya sea la selección, el lugar de celebración, la temática o la metodología.

También detalló el modo en que ha evolucionado el programa a través de diferentes formatos —ciclos de aprendizaje, enfoques regionales, fases en determinados países y, en los últimos años, formación subregional— sometiéndose a pruebas y mejoras continuas.

El programa desarrolla la gobernanza, la rendición de cuentas y la misión de los sindicatos

Para Beverley Park, directora del Programa de Cooperación Internacional en la Canadian Teachers' Federation/Fédération canadienne des enseignantes et enseignants (CTF-FCE), el programa de becas es inseparable del largo arco del sindicalismo mundial de docentes. “Este programa es mi ‘pasión’”, señaló, tras lo cual reflexionó sobre las más de dos décadas de participación y habló sobre la función de John Thompson como secretario general de la Confederación Mundial de Organizaciones de Profesionales de la Enseñanza, predecesora de la Internacional de la Educación.

En su intervención también advirtió contra los denominados modelos de “solidaridad” que reproducen la jerarquía. Comparó fases anteriores que fueron “muy costosas y elitistas” con giros posteriores hacia la pertinencia contextual y las consultas previas al programa, que rechazaban la idea de exportar un solo modelo. “No es simplemente: vengo de Canadá y digo cómo son nuestros sindicatos”, declaró. “Eso no es coherente con nuestros valores y los principios de un buen desarrollo sindical”, añadió.

Más allá de la confianza en el liderazgo, Park destacó el contenido práctico en materia de desarrollo sindical del programa: examinar “los elementos de un sindicato bien dirigido” —incluidos aspectos como la estabilidad financiera, las estructuras de rendición de cuentas, la comunicación con la membresía, la puesta en marcha de programas pertinentes y los modelos de gobernanza— y alentar a las personas participantes a que se pregunten por qué existen los sindicatos y cómo siguen siendo pertinentes en los contextos de cambio político.

Continuó señalando que quienes participaron en la formación estuvieron a la altura de los compromisos asumidos y “tienen el gran orgullo de ser miembros del programa de becas John Thompson”.

Un espacio protegido y redes duraderas

Nicole Calnan, secretaria federal adjunta del Australian Education Union (AEU), también sostuvo que el valor del JTF es visible porque se presencia con el paso del tiempo: crece el número de participantes y aumenta la solidaridad entre organizaciones. “A partir de mi experiencia, el valor del programa es tanto claro como convincente”, afirmó, además de describir el modo en que el programa JTF crea un “espacio protegido” para que las personas se aparten de las presiones diarias y realicen un pensamiento crítico acerca de sus valores, funciones y liderazgo, “en un contexto colectivo” con otras personas que afrontan problemáticas similares en distintos sindicatos.

También mencionó un desafío que identifican los sindicatos de todos los lugares: quienes se incorporan a cargos de liderazgo a menudo llegan al puesto con capacidad y compromiso, y con incertidumbre. Describió la manera en que, con el paso del tiempo, las personas participantes desarrollan una “mayor confianza”, valores más claros y una mayor disposición a abordar la complejidad.

Además, puso de relieve un resultado que se ignora muy a menudo en las evaluaciones del programa: la influencia de las redes duraderas. Apuntó que estas relaciones pueden determinar el modo en que anteriores integrantes del programa de becas colaboran en los foros de la IE y otros contextos, mejorando la confianza y la coordinación que “se acumula con el tiempo”. Para ella, ese tipo de programa es “una infraestructura esencial para un movimiento sindical saludable y sostenible, tanto en la región de Asia y el Pacífico como, de hecho, en el resto del mundo”.

Mantener la igualdad entre los géneros

La secretaria internacional del Swedish Teachers' Union (STU), Eva Elmstedt Frisk, también puso de relieve que el programa parte de las perspectivas estratégicas y las “tareas” propias del sindicato, y no de plantillas genéricas de liderazgo. “Parte de ellos”, afirmó, y apuntó a que continuara la preparación en línea introducida durante la pandemia de la COVID-19 y no fuera un recurso temporal, porque mejora la preparación y la conexión antes de la formación presencial.

Por otro lado, enfatizó la importancia de la composición de la cohorte para la renovación: “Es importante que haya un grupo mixto: dirigentes con el mandato de hacer algo y jóvenes dirigentes y renovación sindical”. Además, se mostró inequívoca en cuanto a la justicia de género: “También necesitamos mantener un 50 % de mujeres en esta formación”.

La insistencia del programa en medidas concretas con posterioridad a la formación también es importante. Elmstedt Frisk describió el modo en que las personas participantes preparan “un plan de acción para los primeros seis meses posteriores a la formación”, centrado en medidas realistas con las que pueden influir, no solo grandes planes, sino cambios factibles, incluidas las estrategias para el aprendizaje en cascada.

Pasar de la evaluación a la acción para los sindicatos de todo el mundo

La dirección que se establece en las propuestas planteadas es clara: fortalecer la mentoría y la orientación; crear plataformas de recursos y para el intercambio; abordar la sensibilidad cultural y la integración institucional; y desarrollar redes sostenibles de exalumnos y exalumnas para que antiguos participantes en el programa de becas JTF puedan brindar apoyo a quienes se van incorporando y ayudar a transformar el aprendizaje en reformas organizativas.