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Conferencia Ministerial de la OMC revela una brecha cada vez mayor entre ricos y pobres

publicado 20 enero 2012 actualizado 27 enero 2012

La 8ª Conferencia Ministerial de la Organización Mundial del Comercio concluyó el 17 de diciembre, después de tres días de reuniones de alto nivel en las que se expusieron las crecientes divisiones que existen entre los países desarrollados y los países en vías de desarrollo.

En sus observaciones finales, el Presidente de la conferencia, Olusegun Olutoyin Aganga, de Nigeria, señaló que mientras que todos los ministros estaban de acuerdo sobre la importancia del sistema comercial de la OMC basado en unas reglas establecidas, no se había hecho ningún progreso para salvar las diferencias que han paralizado las negociaciones durante esta última década.

“Los ministros reconocen que existen perspectivas significativamente distintas sobre los posibles resultados que los Miembros pueden lograr en determinadas áreas”, explicó Aganga. “En este contexto, es poco probable que todos los elementos de la Ronda de Desarrollo de Doha puedan concluirse de forma simultánea en un futuro cercano.”

Durante el primer día de la conferencia se hizo hincapié en las brechas que existen entre los países ricos y pobres, cuando un grupo compuesto principalmente por países de la OCDE solicitó a los ministros de comercio que asumieran un compromiso contra el “proteccionismo” acordando no incrementar los aranceles ni adoptar otras medidas aunque fueran consistentes con las reglas de la OMC.

Si bien estaban de acuerdo en que es necesario oponerse al proteccionismo, los ministros de comercio de muchos países en desarrollo insistieron en la necesidad de mantener un espacio político para gestionar sus necesidades de desarrollo específicas.

En una sesión organizada por la Confederación Sindical Internacional durante la Conferencia Ministerial, el Ministro sudafricano de Comercio e Industria, Rob Davies, criticó duramente el compromiso antiproteccionista. “Hay reglas de la OMC, por las que hemos luchado y ganado, que proporcionan flexibilidades y espacio político para apoyar las necesidades e intereses de países en desarrollo como Sudáfrica”, concluyó Davies. “El compromiso antiproteccionista eliminaría los derechos que tanto nos ha costado conseguir.”

Davies observó que algunos ministros estaban advirtiendo que – tal y como sucedió en la Gran Depresión – las medidas proteccionistas podrían precipitar la ya frágil economía mundial en una recesión prolongada.

Sin embargo, Davies dice que estos ministros están ignorando otra importante lección que ha de sacarse de la década de 1930, cuando determinados países introdujeron prematuramente unos profundos recortes de los gastos que descarrilaron la recuperación.

“La mayor amenaza para la recuperación económica hoy en día no es el proteccionismo comercial sino las medidas de austeridad y los recortes a los que muchos Gobiernos se están dedicando”, declaró Davies.

Los ministros presentes en la conferencia también estuvieron divididos con respecto a las propuestas para introducir nuevas cuestiones en la OMC, entre ellas el cambio climático, la seguridad alimentaria, el comercio y los tipos de cambio, y la energía.

El Presidente de la conferencia, Aganga, dijo en la sesión de clausura que muchos ministros “expresaron reservas” en cuanto a iniciar negociaciones sobre nuevos tópicos debido a “la posibilidad de abordar cuestiones de forma selectiva o de apartar el enfoque sobre cuestiones no resueltas en las negociaciones [en curso].”

Las negociaciones dirigidas a la liberalización del comercio en los servicios, incluidos los servicios educativos, también siguen en punto muerto dado que los ministros no lograron superar sus diferencias relativas a los aranceles industriales y las subvenciones agrícolas.

Tras una serie de reuniones con funcionarios y delegados de la Conferencia Ministerial, David Robinson, asesor principal de la IE, informó que muchos países siguen mostrándose reticentes a liberalizar los servicios educativos, lo cual se debe a la presión que están ejerciendo los sindicatos de docentes.

“De todas maneras tenemos que reconocer que hay un grupo reducido de países influyentes que siguen presionando a otros para que abran sus sectores educativos a la competencia comercial y a la inversión privada”, advirtió Robinson.

Robinson observó que el continuo estancamiento en las negociaciones ha hecho que algunos ministros soliciten que se modifique la forma de llevar a cabo las negociaciones sobre servicios. En vez de las negociaciones multilaterales en las cuales se discuten al mismo tiempo todos los sectores de servicios con todos los miembros de la OMC, hay quienes están sugiriendo que los miembros interesados en sectores de servicios específicos se impliquen en negociaciones “plurilaterales”.

“Las negociaciones plurilaterales no es una idea nueva, pero la sugerencia de hoy parece potenciarlas como parte central, en vez de periférica, de las negociaciones”, dijo Robinson. “El peligro está en que se obtenga un grupo de países de ideas afines que forjen un acuerdo que les convenga, por ejemplo los servicios educativos, y después presionen a otros países para que firmen. Fundamentalmente, se altera la naturaleza de las negociaciones y se inclina la balanza a favor de los países que tratan de conseguir concesiones.”

En respuesta a la nueva perspectiva de negociaciones plurilaterales, el grupo BRICS de países – Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica – emitió una declaración conjunta después de la Conferencia Ministerial en la que dijeron: “No vamos a fomentar ni a apoyar los enfoques plurilaterales ni ninguna otra modalidad de negociación que pueda comprometer o debilitar la naturaleza multilateral de las negociaciones.”

En la conferencia, cinco países latinoamericanos también cuestionaron las “prácticas excluyentes y antidemocráticas” que precedieron a la reunión.

Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela emitieron una declaración por la que se disociaban de un documento político de orientación preparado antes de la Ministerial que, según dijeron, “representa únicamente la opinión de algunos miembros.”