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Carta abierta de los/as educadores/as del mundo al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon

publicado 26 septiembre 2014 actualizado 30 septiembre 2014

Estimado secretario general Ban Ki-moon, Le hacemos llegar las voces de los/as docentes y de los/as trabajadores/as de la educación de todo el mundo.

Hace un año, en el Día Mundial de los/as Docentes 2013, lanzamos nuestra campaña “Unámonos por la educación pública”, un esfuerzo global para exigir una educación de calidad para todos/as. Hemos sido testigos/as en primera persona de que los esfuerzos para alcanzar el objetivo global de una educación para todos/as no se están cumpliendo. Como sabe, cerca de 60 millones de niños/as en el mundo no van a la escuela; no estamos cumpliendo la promesa de garantizar un acceso universal a una educación de calidad.

Durante todo el año pasado hemos estado evaluando el progreso hacia los objetivos de Desarrollo del Milenio y de Educación para Todos/as, con el fin de informar y trasladar el punto de vista de los/as docentes a las deliberaciones sobre la agenda de desarrollo post-2015. Nuestra visión de una educación de calidad se basa en tres pilares: una enseñanza de calidad, unas herramientas de calidad para la enseñanza y el aprendizaje y unos entornos de calidad para la enseñanza y el aprendizaje.

Una enseñanza de calidad significa que todos/as los/as estudiantes reciben formación de la mano de docentes capacitados/as y cualificados/as que disfrutan de derechos laborales básicos, de condiciones de trabajo y salarios dignos y con acceso a un desarrollo profesional continuo.

Unas herramientas de calidad incluyen planes de estudios relevantes e inclusivos así como materiales básicos tales como lápices, cuadernos y ordenadores. Nuestros sistemas educativos deben proporcionar a nuestros/as estudiantes los conocimientos críticos, las habilidades y las destrezas que necesitan para conceptualizar, cuestionar y resolver los problemas que se producen tanto a nivel local como a nivel global.

Unos ambientes de aprendizaje de calidad son seguros y propicios cuando cuentan con un número adecuado de personal de apoyo a la educación; nuestros/as estudiantes se deben sentir seguros/as en las escuelas y deben poder disfrutar de una infraestructura básica, con instalaciones de agua potable y saneamiento, así como aseos separados para niños y para niñas.

Todos y cada uno de estos elementos son necesarios si queremos que nuestros/as estudiantes sean capaces de centrarse en el aprendizaje - y si queremos que sean formados/as de manera eficaz. Nada de esto puede darse por sentado en el mundo en el que vivimos hoy en día.

Las calificaciones y la formación de los/as docentes, el apoyo y, muy importante, la motivación, son elementos fundamentales para la prestación de una educación de calidad. Sin embargo, países de todo el mundo siguen tolerando una considerable escasez de docentes calificados y millones de docentes viven en la pobreza y desarrollan su oficio en escuelas con recursos insuficientes y aulas masificadas, con poca influencia sobre asuntos que conciernen a su trabajo diario. Además, numerosos/as docentes no cuentan con apoyo para los/as estudiantes en sus clases, ya sea por parte de personal de apoyo profesionalmente cualificado o por personal de apoyo auxiliar.

Sabemos que la educación transforma vidas y sociedades. Sin embargo, los gobiernos no han podido financiar sus sistemas de manera suficiente, eficaz y equitativa. También han fracasado en reconocer la experiencia de los/as docentes y de los/as trabajadores/as de la educación para darles su justo lugar en los procesos educativos.

En nombre de los/as docentes del mundo, nos gustaría felicitarle por la iniciativa mundial “La educación ante todo” y esperamos que considere nuestra campaña “Unámonos por la educación pública” como una contribución a este esfuerzo. A medida que el mundo está preparando una nueva agenda de desarrollo, nos dirigimos a usted para renovar su compromiso con una educación de calidad y, de manera especial, con los/as docentes. El mundo ya no puede esperar más; tiene que haber un objetivo autónomo sobre una educación de calidad, accesible y gratuita para todos/as, en el nuevo marco de desarrollo sostenible. Este objetivo debe incluir objetivos integrales que abarquen todos los niveles educativos, desde la educación de la primera infancia hasta la enseñanza superior, y unos compromisos claros de inversión en más docentes debidamente formados/as y cualificados/as.

Muchas de nuestras preocupaciones y demandas se reflejan en la propuesta del Grupo de Trabajo abierto para los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y acogemos con especial satisfacción el objetivo de completar una educación primaria y secundaria gratuita y de calidad. Sin embargo, la ambición debe ser mayor en lo que respecta a los/as docentes; nuestra lucha por una educación de calidad no se detendrá hasta que cada niño/a sea formado/a por un/a docente altamente capacitado/a, cualificado/a profesionalmente, bien apoyado/a y motivado/a.

Finalmente, le damos las gracias de antemano por todo su trabajo para asegurar que una educación de calidad para todos/as sea considerada un objetivo independiente y reafirmamos nuestro compromiso durante el proceso; la Internacional de la Educación y sus miembros continuarán siendo sus aliados en nuestra lucha común por una educación de calidad para todos/as.

Susan Hopgood Presidenta

Fred van Leeuwen Secretario general