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Es necesario escuchar las voces de los docentes para hacer avanzar el programa sobre educación post-2015

publicado 11 mayo 2015 actualizado 12 mayo 2015

Las partes interesadas en materia de educación se reunieron la semana pasada en la Embajada de Noruega en Bruselas con el propósito de preparar la Cumbre «La Educación para el Desarrollo» que se celebrará en Oslo en el mes de julio, y que tiene por objeto hacer frente a los desafíos más acuciantes a nivel mundial.

La sesión informativa de Bruselas, que fue moderada por el Secretario General Adjunto de la Internacional de la Educación (IE), David Edwards y organizada por el Embajador de Noruega ante la Unión Europea, Hans Brattskar, reunió a decenas de expertos en políticas educativas provenientes de diversas organizaciones, como la UNESCO y la Comisión Europea, que organizaron debates preparatorios previos a la Cumbre Mundial «La Educación para el Desarrollo», que tendrá lugar el 6 y 7 de julio en Oslo, Noruega.

«Debemos escuchar la voz de los docentes y de sus organizaciones a la hora de elaborar políticas educativas», y «se necesitan muchos más profesores cualificados, lo que requiere una mayor inversión», afirmó el Embajador en su discurso de bienvenida.

La Cumbre permitirá a los docentes y a la sociedad civil ofrecer sus puntos de vista sobre la educación, lo que representa una oportunidad que los expertos en educación acogen con satisfacción.

La Cumbre, que se celebrará en julio, pretende abarcar los siguientes aspectos:

-          La inversión en educación: mayor ayuda externa y movilización de recursos nacionales para la educación, para progresar hacia la educación universal de una manera eficaz y orientada a los resultados.

-          La educación de las niñas: mayor y más específico apoyo para la matriculación de las niñas en la educación secundaria y superior, con una especial atención en el vínculo que existe entre la salud y la educación.

-          La educación en situaciones de emergencia: mayor y más específico apoyo humanitario y de post-crisis para la educación, con una especial atención en los grupos marginados.

-          La calidad del aprendizaje: mayor y más específico apoyo para que los docentes sean más numerosos y más cualificados; así como para mejorar los materiales pedagógicos, utilizar la innovación y la tecnología, y adaptar las competencias a las demandas del mercado laboral.

Escuchar lo que los docentes tienen que decir

Ramadevi Rathinasamy, profesora y miembro de la All India Primary Teachers’ Federation, una organización afiliada a la IE, se refirió a los desafíos a los que se enfrenta diariamente la educación: la gran diversidad de alumnos, el trabajo infantil y el sistema de castas.

«¿Podéis creerlo? A mis alumnos no les gustan las vacaciones porque sus familias los envían a trabajar, a veces 14 horas diarias, en fábricas, sobre todo en fábricas de cajas de cerillas», explica ella, destacando el hecho de que sus alumnos quieren estudiar.

Asimismo, puso de relieve algunos obstáculos a los que se enfrentan las niñas: el matrimonio precoz de las niñas y un ambiente escolar peligroso e insalubre que carece de una estructura sanitaria separada para las niñas, así como el acoso sexual.

James Tweheyo, Secretario General del Uganda National Teachers' Union, otra organización miembro de la IE, ofreció a los participantes otro punto de vista nacional y sindical y les preguntó si «los donantes están rentabilizando su dinero» con respecto a su inversión en la educación. «¿Por qué [los donantes] siempre vienen a Uganda para hablar con nuestros ministros, y en cambio nunca solicitan hablar con nuestros docentes?»

Tweheyo reflexionó sobre su época de estudiante, cuando los profesores trabajaban en clases de 45 alumnos, y comparó esta situación con la insostenible realidad de hoy en día. «Por supuesto, los docentes se desmoralizan y su profesionalidad se ve comprometida cuando tienen que enseñar a clases de más de 120 alumnos », afirmó, añadiendo que los docentes se ven obligados a vivir con un sueldo de 100 dólares norteamericanos al mes.

James Townsend, un maestro que trabaja con la organización STIR Education, un movimiento dirigido por el profesorado para mejorar el aprendizaje en los países en desarrollo, recordó que «como docentes tenemos la responsabilidad moral de tomar la iniciativa».

Su principal pregunta fue «¿cómo activar las redes y proporcionar a los profesores la capacidad para influir en la política educativa?»

Los participantes Edem Adubra, Jefe de la Secretaría del Grupo de Trabajo Internacional sobre Docentes de la Educación para Todos (EPT), Karen Mundy, directora técnica de la Alianza Mundial para la Educación (AME), y Manos Antoninis, analista principal de políticas en el Informe mundial de seguimiento de la EPT, convinieron en que el papel de los docentes es significativo para el desarrollo político. Asimismo, hicieron hincapié en el hecho que debe incrementarse la financiación gubernamental para poder seguir el ritmo de unos sistemas educativos sobrecargados.

A la Cumbre Mundial sobre la Educación para el Desarrollo asistirán personalidades eminentes en materia de desarrollo, como el Secretario General de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, así como los jefes de Estado de 40 países, directores de organizaciones internacionales y defensores internacionales del derecho a la educación.