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Los líderes mundiales intentan detener el 'déficit educativo'

publicado 15 junio 2016 actualizado 6 julio 2016

La responsabilidad de los gobiernos a la hora de garantizar la educación de calidad para todos será objeto de debate durante la reunión de responsables políticos y agencias de financiación que tendrá lugar en Noruega para adoptar medidas orientadas a mejorar el acceso a la educación de calidad en todo el mundo.

Varios responsables de gobiernos claves se reunirán en Oslo durante tres días con el propósito de estudiar vías de asignación de recursos y adopción de estrategias que favorezcan el cumplimiento del objetivo de lograr una educación primaria y secundaria gratuita, equitativa y de calidad para 2030. El evento tendrá lugar tras la publicación la semana pasada de un nuevo informe de Human Rights Watch(HRW) que destaca la urgencia de reafirmar las responsabilidades de los gobiernos y establecer una rendición de cuentas clara sobre las obligaciones relacionadas con los derechos humanos y la educación.

La GPE exige el compromiso de los gobiernos

El Consejo de dirección de la Alianza Mundial por la Educación (GPE), que celebrará su reunión bianual de forma paralela a las reuniones de Oslo, ha convocado un panel de expertos mundiales y líderes de la educación el próximo 14 de junio para debatir cómo garantizar que se respeta el derecho a la educación a través de las agendas de desarrollo de los gobiernos. El nuevo informe de HRW constituirá el tema central de los debates. Entre los participantes asistirán Alice Albright (Presidenta, GPE), Elin Martínez (investigador sobre derechos infantiles), y Jordan Naidoo (Director, Educación 2030, UNESCO), y David Edwards (Secretario General Adjunto de la Internacional de la Educación) como presidente del panel.

El informe de HRW publicado la semana pasada “ El déficit educativo: fracasos a la hora de proteger y respetar el derecho a la educación en las agendas de desarrollo mundiales”, muestra claramente que muchos de los gobiernos que han establecido agendas de desarrollo y forman parte de alianzas mundiales están fallando a muchos de sus niños en edad escolar. Basado en un estudio realizado en más de 40 países y que abarca casi dos décadas, destaca cómo las leyes y políticas discriminatorias y la falta de voluntad política para llevar a cabo obligaciones básicas en materia de derechos humanos por parte de países de todo el planeta están provocando que millones de niños y adolescentes no puedan acudir a la escuela.

Rendición de cuentas por parte de los actores

De acuerdo con HRW, lo que lleva a la paradoja del "déficit educativo" es principalmente la inacción por parte de los gobiernos: una deficiencia entre la realidad educativa que los niños experimentan en todo el mundo y lo que los gobiernos han prometido y con lo que se han comprometido mediante los tratados sobre derechos humanos. Los autores de los informes también destacan que el déficit educativo no solo mina el derecho fundamental a la educación, sino que tiene consecuencias reales y muy graves para el desarrollo global y generaciones enteras de niños.

Las recomendaciones incluidas en el informe están dirigidas tanto a los gobiernos como a los donantes. Estos últimos deberían garantizar que la educación primaria es realmente gratuita y obligatoria y que la educación secundaria es gratuita. Asimismo, deberían eliminar las políticas o normativas discriminatorias que permiten que las escuelas puedan excluir niños y adolescentes.

El informe insta a los donantes (incluidas instituciones financieras multilaterales como el banco Mundial y las agencias internacionales que ayudan a los gobiernos a llevar a cabo sus planes educativos) a apoyar los estándares de derechos humanos y "no ceder a abusos que dejan a los niños y adolescentes fuera de la escuela".