Hong Kong - Declaración del Consejo de Sindicatos Globales sobre el juicio de Lee Cheuk-yan
El compañero Lee Cheuk-yan, secretario general de la desaparecida central sindical HKCTU (Hong Kong Confederation of Trade Unions), se enfrenta a un nuevo juicio por ejercer su derecho a la libertad sindical en su calidad de dirigente sindical. Se le acusa de incitar a la subversión del poder del Estado chino y, de ser declarado culpable, se enfrenta a una pena de 10 años de prisión.
El Consejo de Sindicatos Globales (CGU), que representa al movimiento sindical mundial, expresa su inquebrantable solidaridad con el compañero Lee. Las personas sindicalistas son defensoras de los derechos humanos, no delincuentes. Expresamos nuestro apoyo al compañero Lee, quien se ha mantenido fiel a su fe en la democracia, los derechos humanos y la lucha no violenta. Nos solidarizamos con las demás personas sindicalistas, activistas de la sociedad civil y defensoras de los derechos humanos oprimidas en Hong Kong.
El compañero Lee Cheuk-yan es un sindicalista destacado y muy respetado por el movimiento sindical internacional. Se ha dedicado a defender los derechos de los trabajadores y las trabajadoras a construir un movimiento sindical independiente en Hong Kong. Ha dedicado toda su vida a dar testimonio de la brutal represión del movimiento prodemocrático en Tiananmen, China, en 1989 y a reivindicar el derecho a la libertad sindical y a las reformas democráticas en China.
En 2021, Lee fue condenado por motivos políticos tras haber organizado mítines públicos durante la ola de protestas masivas de 2019 en las que se exigía el sufragio universal para elegir a la persona jefe del ejecutivo de Hong Kong. Hoy, el compañero Lee vuelve a comparecer ante los tribunales tras cuatro años de prisión preventiva, a los que habían precedido 20 meses de prisión por otro cargo.
El delito de subversión está tipificado en la Ley de la República Popular China sobre la salvaguardia de la seguridad nacional en Hong Kong (denominada NSL), aprobada por China en 2020 con el fin de reprimir el movimiento prodemocrático en Hong Kong.
El CGU condena enérgicamente el enjuiciamiento del compañero Lee, así como de cualquier otra persona activista prodemocrática y defensora de los derechos humanos que se encuentre actualmente enjuiciada, y exige su liberación inmediata. El ejercicio del derecho a la libertad de asociación y de reunión en favor de la democracia y los derechos humanos fundamentales promueve la paz, el progreso social y una mayor libertad. Es conforme a la Carta de las Naciones Unidas y a otros instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos. No es un delito. Lo que está sucediendo al compañero Lee y a otras personas es una parodia de justicia y nadie debería verse sometido a una detención arbitraria ni a sanciones penales por ejercer estos derechos internacionalmente protegidos.
Reiteramos nuestra más profunda preocupación por la ley NSL sobre seguridad nacional y el rápido deterioro de la situación de los derechos humanos en Hong Kong desde su aprobación. Sindicalistas, activistas, periodistas y defensores/as de los derechos humanos han sido víctimas de vagas acusaciones de subversión, colusión y sedición, lo que ha dado lugar a la condena de ocho sindicalistas independientes a largas penas de prisión de entre 19 y 81 meses.
Más de 200 sindicatos, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación independientes se han visto obligados a disolverse tras una campaña sistemática de difamación, amenazas y criminalización orquestada por el Estado.
La ley NSL de seguridad nacional está siendo aplicada más allá de las fronteras de Hong Kong, lo que infunde aún más miedo entre quienes se han visto obligados a exiliarse por ejercer sus legítimas actividades y crea un entorno propicio para la autocensura y un efecto disuasorio para quienes continúan actuando en favor de los derechos humanos y la democracia desde el extranjero.
El Gobierno de Hong Kong debe dejar de utilizar la ley de seguridad nacional y los procesos penales contra las personas que ejercen sus derechos fundamentales y sus libertades civiles. El Gobierno debería derogar la ley NSL, la Ordenanza de Seguridad Nacional y toda la legislación que viola y restringe los derechos humanos fundamentales del pueblo de Hong Kong.
Hacemos un llamamiento a nuestros afiliados y afiliadas de todo el mundo para que se solidaricen con las personas sindicalistas y trabajadoras oprimidas de Hong Kong y exijan la liberación inmediata e incondicional de todas las personas procesadas o encarceladas por sus actividades en favor de los derechos humanos y la democracia.
Esta declaración del Consejo de Sindicatos Globales (CGU) está firmada conjuntamente por las siguientes organizaciones:
Internacional de Trabajadores de la Construcción y la Madera (ICM)
Internacional de la Educación (IE)
Alianza Internacional de las Artes y el Espectáculo (IAEA)
IndustriALL Global Union
Federación Internacional de Periodistas (FIP)
Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF)
Confederación Sindical Internacional (CSI)
Unión Internacional de Trabajadores de la Alimentación, Agricultura, Hotelería, Restaurantes, Tabaco y Afines (UITA)
Internacional de Servicios Públicos (ISP)
Comisión Sindical Consultiva ante la OCDE (TUAC)
UNI Global Union
Federación Internacional de Trabajadoras y Trabajadores del Hogar (FITH)