La democracia en el aula: una nueva publicación ayuda al profesorado a crear entornos de aprendizaje democráticos
La Internacional de la Educación y la Asociación Internacional para la Evaluación del Rendimiento Educativo (IEA, por sus siglas en inglés) han unido sus fuerzas para presentar Experiencing Democracy in the Classroom: Building Democratic Learning Environments to Promote Civic Learning (Experimentar la democracia en el aula: crear entornos de aprendizaje democráticos para promover la educación cívica), una publicación de acceso abierto que ofrece al personal docente herramientas y ejemplos para crear entornos de aprendizaje democráticos, reforzar la educación cívica y fomentar la participación del alumnado en el aula.
“Hoy más que nunca, la supervivencia de la democracia exige nuestra movilización. Depende de nuestra capacidad para cultivar día a día, en nuestras aulas, los valores cívicos, el espíritu crítico y la ciudadanía activa. Esta nueva publicación de la IEA ofrece al profesorado valiosos recursos y herramientas para asegurar que la democracia se enseñe, se viva y se aprenda, de modo que las personas estudiantes puedan convertirse en ciudadanía activa e informada que el mundo necesita”, señaló David Edwards, secretario general de la Internacional de la Educación.
“La educación cívica y para la ciudadanía va más allá de la mera información: tiene que ver con la forma en que nos comportamos y los valores que defendemos. Las escuelas son un microcosmos del mundo en el que niños y niñas aprenden a interactuar con los demás. Es la razón por la que las aulas democráticas revisten una importancia capital. El profesorado es el agente clave, ya que puede hacer lo que nadie más puede hacer: ofrecer al alumnado una experiencia formativa que podrá aprovechar a lo largo de toda su vida”, aseguró Dirk Hasted, director ejecutivo de la IEA.
Ayudar al profesorado a cultivar y a encarnar la democracia en la escuela
Esta publicación de acceso abierto explora la manera en que las escuelas pueden crear entornos de aprendizaje democráticos que fomenten la educación cívica y la participación activa. Ofrece una fuente de inspiración y consejos al personal educativo que busca hacer de la democracia una experiencia vivida en las escuelas y en el aula.
La publicación fue dada a conocer por su editora jefe, Valeria Damiani, profesora asociada de la Universidad LUMSA (Roma), y por Gabriella Agrusti, profesora titular de Pedagogía Experimental de la Universidad LUMSA, durante la actividad de presentación organizada por la Internacional de la Educación el 17 de junio.
Sobre la base de los resultados del Estudio Internacional sobre Educación Cívica y Ciudadana de la IEA, la obra vincula los conocimientos sobre educación cívica y para la ciudadanía con estrategias pedagógicas concretas y ejemplos internacionales procedentes de Brasil, Italia, Eslovenia y los Países Bajos.
Esta publicación va acompañada de varios recursos de libre acceso diseñados para ayudar al personal docente y al personal formador de docentes a poner en práctica estos conocimientos directamente en el aula.
La guía didáctica que lo acompaña, Promoting Democracy at School: Strategies to Foster Democratic Learning Environments in Classrooms (Promover la democracia en la escuela: estrategias para fomentar entornos de aprendizaje democráticos en el aula), ofrece ejemplos concretos de actividades de juegos de rol que ayudan al alumnado a desarrollar sus conocimientos, actitudes y competencias cívicas. La publicación de esta guía está disponible en español, francés, inglés y portugués.
Además, hay numerosas actividades pedagógicas listas para utilizar extraídas del capítulo cinco disponibles para su descarga. Estas actividades están diseñadas para implicar directamente al estudiantado y animarle a explorar temas de actualidad de forma constructiva.

La democracia necesita sistemas de educación pública sólidos
Marième Sakho Dansokho, vicepresidenta de la IE para África, acogió con satisfacción la publicación de este libro y ha subrayado la necesidad imperiosa de fortalecer la democracia a través de la educación. Sin embargo, no ha dejado de destacar los retos a los que se enfrenta la educación, desde los millones de niños y niñas sin escolarizar hasta la precariedad de las infraestructuras o el hacinamiento en las aulas. La escasez mundial que asciende a 50 millones de docentes constituye una amenaza crítica. “Para que la educación cumpla su misión, necesita importantes inversiones públicas. Necesitamos contratar y retener a más docentes. Necesitamos mejores infraestructuras para acoger al elevado número de estudiantes. Necesitamos adoptar prácticas participativas, lo cual es imposible con aulas masificadas. La formación docente debe incluir los valores democráticos y ciudadanos”, subrayó la dirigente sindical.
Heleno Araújo, vicepresidente de la IE para América Latina, se hizo eco de este llamamiento a la acción y destacó la labor del Movimiento Pedagógico Latinoamericano, que ayuda al personal educativo de la región a enseñar y a ejercer la democracia en la escuela. Prácticas como la elección de delegadas y delegados de clase y la participación de los consejos de estudiantes en la toma de decisiones ayudan al alumnado a ejercitar la democracia en la escuela y a prepararse para la vida cívica.
Maike Finnern, vicepresidenta de la IE para Europa, compartió las reflexiones del sindicato que dirige: el GEW, de Alemania. Señaló que la defensa y el fortalecimiento de la democracia han adquirido aún más urgencia en un contexto en el que el profesorado se enfrenta a amenazas crecientes por parte de agentes de extrema derecha que pretenden intimidarlos. El GEW lleva a cabo actualmente una campaña en la que se afirma que “el profesorado no debe ser neutral”, ya que la profesión tiene la responsabilidad de posicionarse a favor de los principios democráticos y los derechos humanos. “La neutralidad, en este contexto, no es sinónimo de imparcialidad: se convierte en una aceptación pasiva, o incluso en complicidad, ante posturas antidemocráticas”, subrayó Maike Finnern. El objetivo de la campaña es sensibilizar a la opinión pública, reforzar la autonomía de acción del profesorado y brindarle apoyo concreto cuando es objeto de presiones.
En colaboración con una amplia alianza de organizaciones de la sociedad civil, el GEW ha publicado una petición en la que insta a los ministerios y a las autoridades competentes a llevar a cabo cambios estructurales e institucionales para brindar un mejor apoyo al personal docente y a la educación democrática. La petición ya ha recibido un sostén significativo de la opinión pública y ha recabado más de 250 000 firmas.
Su mensaje central es claro: las escuelas no pueden mantenerse neutrales ante posturas antidemocráticas. Tienen el deber de luchar activamente contra el odio y la exclusión y de dotar al estudiantado de los medios para que también lo hagan. La democracia debe vivirse y protegerse en las escuelas, lo cual exige tomar partido.
El secretario general de la IE secundó esta idea, subrayando la importancia de la autonomía profesional y la libertad académica para la defensa y la práctica de la democracia. “Es cuando el profesorado dispone de la libertad, de las herramientas y del tiempo necesarios para enseñar y encarnar la democracia, que la resistencia frente a las fuerzas autoritarias adquiere más fuerza”, concluyó.
La democracia concierne a los sindicatos
Con motivo de su 25º aniversario en 2018, la IE publicó Sobre la educación y la democracia: 25 lecciones de la profesión docente, una obra coescrita por Fred va Leeuwen, secretario general emérito de la IE, y Susan Hopgood, antigua presidenta de la IE.
Reflexionando sobre la larga trayectoria de lucha por la democracia de la IE y de la profesión docente, David Edwards subrayó la necesidad de ampliar el ámbito de la negociación colectiva para incluir la defensa de la democracia. “Nuestro movimiento es un movimiento democrático. La historia de la humanidad nos ha demostrado que todo lo que hemos logrado ha sido gracias a la cooperación, y no aislándonos unos de otros ni escondiéndonos tras altos muros”, concluyó.