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Mundos de la Educación

El profesorado no debe ser neutral: posicionarse profesionalmente forma parte del trabajo

publicado 11 septiembre 2026 actualizado 14 septiembre 2026
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¿Qué supone para el profesorado posicionarse profesionalmente sobre la democracia? Esta pregunta está cobrando importancia en las escuelas que afrontan casos de racismo, discriminación y desinformación, así como tendencias antidemocráticas. En Alemania, una amplia alianza de organizaciones de la sociedad civil y del ámbito de la educación insta a fortalecer la educación cívica y brindar un mejor apoyo al profesorado que aborda esta problemática.

Más de 260 000 personas han firmado la petición “Schule zeigt Haltung – Lehrkräfte stärken gegen Hass und Hetze” (“Las escuelas se posicionan: fortalecer al profesorado frente al odio y la agitación”). La petición, lanzada en noviembre de 2025 por el Sindicato Alemán de Educación (GEW), Greenpeace, Teachers for Future Alemania, la Conferencia Federal de Estudiantes, la Asociación Alemana para la Educación Cívica (DVPB) y Padres contra la Ultraderecha, insta a conseguir mejores condiciones para que el profesorado pueda defender los principios democráticos en su trabajo diario. En Berlín, representantes de la alianza han entregado ya la petición a la Secretaría General de la Conferencia Permanente de los Ministerios de Educación y Asuntos Culturales.

La campaña atiende a una necesidad cada vez mayor de orientación y apoyo. El profesorado se enfrenta a un incremento del racismo, la desinformación y posturas antidemocráticas, al tiempo que sufre una presión política selectiva, acoso en línea o intentos de desacreditación por abordar estas cuestiones. La petición exige unas directrices claras y respaldo institucional para no dejar solo al personal docente cuando defienda la democracia y los derechos humanos.

La pregunta es pertinente mucho más allá de Alemania: ¿cómo puede permanecer el profesorado políticamente imparcial mientras defiende los principios democráticos y de derechos humanos que forman la base de la educación pública?

La imparcialidad política no equivale a la neutralidad valorativa

El profesorado no debe utilizar su posición para promover un partido político en particular o imponer su opinión política personal al alumnado. Debería presentar perspectivas pertinentes equitativamente, fomentar el debate abierto y ayudar al alumnado a formar su propio juicio.

Pero la imparcialidad política no es lo mismo que la neutralidad valorativa.

Las escuelas públicas llevan consigo el mandato constitucional de fomentar los valores democráticos y el orden democrático libre. Cabe esperar que el personal docente defienda los derechos fundamentales y la dignidad humana. El racismo, el antisemitismo, la misoginia, la hostilidad contra las personas queer y el desprecio de la democracia no pueden tratarse simplemente como opiniones entre otras tantas.

El rechazo del racismo no es defender una ideología política. La defensa de la dignidad humana no es adoctrinamiento. La protección de los principios democráticos forma parte de la responsabilidad profesional del profesorado.

Aun así, la incertidumbre sobre los límites en este sentido puede provocar autocensura. El personal docente puede dudar a la hora de enfrentarse a la xenofobia, los discursos de conspiración o los ataques a la democracia por temor a que se le acuse de sesgo político. Cuando los equipos educativos no se implican en los temas difíciles, el estudiantado pierde oportunidades de desarrollar los conocimientos, el pensamiento crítico y las aptitudes democráticas que necesita.

Proteger al profesorado forma parte de la educación cívica

Estas preocupaciones no son meramente teóricas. En Alemania, los actores de la extrema derecha se centran cada vez más en el personal educativo por medio de campañas que llaman a padres y madres o al alumnado a denunciar al profesorado supuestamente “parcial”, campañas de calumnias en línea e intentos de movilizar a los padres y madres contra las escuelas. Ese tipo de ataques pueden generar un clima de temor e incertidumbre y, en este contexto, los llamados a que el profesorado se mantenga “neutral” puede tener un efecto disuasorio.

Schule zeigt Haltung sostiene que el personal docente tiene tanto el derecho como la responsabilidad de defender los derechos humanos y la democracia en las aulas. Debe recibir el pleno apoyo y protección de las autoridades educativas cuando enseña estos valores fundamentales.

La petición insta a fortalecer la educación política y cívica, conseguir tiempo y recursos para llevar a cabo proyectos democráticos, apoyar las estructuras a disposición del profesorado objeto de ataques y entablar alianzas sostenidas con la sociedad civil.

Las escuelas no pueden hacerlo por sí mismas

Las organizaciones de la sociedad civil son asociados fundamentales para apoyar esta labor. En Alemania, iniciativas como Schools without Racism – Schools with Courage (Escuelas sin racismo, escuelas con coraje) llevan el conocimiento especializado a las escuelas para tratar el racismo, el antisemitismo, la justicia climática, los derechos humanos y el odio en el ámbito digital. Ese tipo de alianzas ayuda al alumnado a relacionar los valores democráticos con medidas concretas. Por lo tanto, la petición Schule zeigt Haltung pone énfasis en el establecimiento de fuertes vínculos entre las escuelas y la sociedad civil.

La democracia debe experimentarse

La educación cívica no comienza y termina con un libro de texto o una lección sobre las instituciones políticas. El estudiantado necesita tener la oportunidad de experimentar la democracia en su vida diaria en la escuela.

Esto requiere una participación significativa: conferencias escolares, consejos estudiantiles y oportunidades para contribuir a las decisiones que se toman en las aulas y las normas o los proyectos escolares. Cuando el alumnado ve que se le escucha y siente que puede marcar la diferencia, aprende que la democracia es una práctica vivida. También aprende a escuchar, negociar, disentir con respeto y aceptar el compromiso.

Una cultura de ese tipo necesita tiempo, recursos y la cooperación de diferentes profesionales. El profesorado y los equipos encargados de temas de trabajo social y orientación deben colaborar para crear entornos de aprendizaje inclusivos en los que todo el alumnado pueda participar y sentirse protegido frente la discriminación. La democracia en las escuelas no es un proyecto aislado, sino un proceso de desarrollo escolar a largo plazo.

Crear escuelas resilientes en tiempos de presión autoritaria

Los debates que tienen lugar en Alemania no solo se mantienen en ese país. El personal educativo de todo el mundo afronta una reducción de los espacios democráticos, la desinformación y presiones por parte de actores antidemocráticos. Pese a los diferentes contextos políticos y jurídicos, las escuelas hacen frente a un desafío compartido: permanecer abiertas, democráticas e inclusivas cuando las ideas autoritarias ganan influencia.

Las escuelas resilientes no son escuelas que evitan la controversia. Son escuelas que cuentan con estructuras, confianza profesional y cultura democrática para intervenir ante la controversia sin abandonar sus principios. Esto exige docentes que tengan cualificación para abordar temas complicados, estudiantes que experimenten una participación significativa e instituciones que protejan a ambos colectivos.

Los intercambios internacionales pueden ayudarnos a aprender el modo en que se pueden crear y mantener entornos de aprendizaje democráticos en distintos contextos. También pueden fortalecer la seguridad del profesorado de que no está solo, y de que la defensa de la democracia y los derechos humanos se reconoce como parte fundamental de su función profesional.

En un momento en que los valores democráticos están sometidos a presiones, necesitamos tanto principios claros como orientación práctica para convertir el compromiso en una práctica diaria. Las escuelas democráticas necesitan resiliencia. Y la resiliencia no conlleva ser neutral. Implica tener la capacidad para defender los principios democráticos cuando se ven sometidos a presión.

La campaña Schule zeigt Haltung ( https://www.gew.de/themen/schule-zeigt-haltung) contribuye a generar esa resiliencia en las escuelas de Alemania.

El profesorado no debe ser neutral. Posicionarse profesionalmente forma parte del trabajo.

Las opiniones expresadas en este blog pertenecen al autor y no reflejan necesariamente ninguna política o posición oficial de la Internacional de la Educación.