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Francia: los sindicatos de la función pública se movilizan por los salarios, los servicios públicos y la educación

publicado 29 septiembre 2026 actualizado 9 octubre 2026

Un amplio frente sindical ha convocado al personal de la función pública francesa a llevar a cabo una huelga y a manifestarse el 29 de septiembre de 2026 para defender unos salarios decentes, unas condiciones de trabajo dignas y unos servicios públicos fuertes. Esta movilización tiene lugar en vísperas de la presentación del proyecto de presupuesto para 2027 y en un contexto marcado por el anuncio de nuevas medidas de austeridad presupuestaria en Francia.

Para las organizaciones sindicales –entre las que se incluyen, entre otras, la Fédération syndicale unitaire (FSU), la Confédération générale du travail (CGT), Force Ouvrière (FO), la Confédération française démocratique du travail (CFDT), la Union nationale des syndicats autonomes (UNSA) y Solidaires–, las decisiones presupuestarias previstas corren el riesgo de debilitar aún más unos servicios públicos que ya se encuentran sometidos a presión.

En su comunicado conjunto del 3 de septiembre de 2026, alertan sobre las «nuevas restricciones que se impondrán a los servicios públicos, así como a las remuneraciones y a las condiciones de trabajo» del personal de la función pública, y afirman que «hay otras opciones posibles», basadas en la justicia social y fiscal, así como en una mejor distribución de la riqueza.

Los sindicatos recuerdan asimismo que los servicios públicos desempeñan un papel esencial a la hora de hacer frente a las crisis sociales, climáticas y sanitarias. Tras un verano marcado por episodios de calor extremo, sequías e incendios, subrayan que es más necesario que nunca reforzar las capacidades de la función pública para responder a las necesidades actuales y futuras de la población.

La educación pública en primera línea

Para los sindicatos de la educación, los anuncios presupuestarios son especialmente preocupantes. Aunque los salarios lleven años estancados, las necesidades en los centros educativos no han dejado de crecer.

Las organizaciones sindicales destacan que la inclusión en la educación, la sustitución del personal, la reducción de las ratios en las aulas y la renovación de los edificios escolares requieren importantes inversiones públicas.

Además, recuerdan que el sistema educativo tiene grandes retos por delante: la escasez de docentes, la falta de personal especializado, unos edificios que no están en condiciones de hacer frente a las olas de calor y las desigualdades persistentes para acceder a una educación de calidad.

Rechazo a un presupuesto de austeridad

En un comunicado publicado el 23 de septiembre, la Fédération Syndicale Unitaire (FSU) denuncia las orientaciones del futuro presupuesto bajo el evocador título: «¡54 000 millones de razones para hacer huelga el 29 de septiembre!». Según la federación, el Gobierno prevé un ahorro de 54 000 millones de euros y sigue una política que consiste en reducir el gasto público y social en lugar de movilizar más ingresos fiscales.

La FSU considera que estas medidas perjudicarán especialmente al personal de la función pública, a las personas jubiladas, a las colectividades territoriales y a los servicios públicos de los cuales depende toda la sociedad. Asimismo, denuncia el mantenimiento de la congelación del índice de referencia, que contribuye al continuo deterioro del poder adquisitivo del personal del funcionariado.

«Esta nueva provocación no puede, por tanto, quedar sin respuesta», afirma la federación, que convoca una movilización masiva para conseguir «otras opciones presupuestarias y fiscales».

«¿Qué profesión aceptaría ser cada año más pobre?»

Para Julien Farges, vicepresidente de la región europea de la Internacional de la Educación (IE), el Comité Sindical Europeo de la Educación (CSEE), las reivindicaciones planteadas por los sindicatos franceses se inscriben en una realidad compartida por numerosos países europeos.

«En Francia, los salarios llevan demasiado tiempo congelados: ¡nada menos que 13 años de congelación salarial desde 2010! Y esta situación se mantendrá en 2027. Solo entre 2021 y 2026, los precios subieron un 15,5 %, mientras que los salarios no aumentaron más que un 5 %. Prevista en un principio como una medida de urgencia, la congelación de los salarios del funcionariado se convirtió en una norma insoportable. ¿Qué profesión aceptaría empobrecerse año tras año?», subraya.

También pone de relieve las consecuencias directas de la austeridad sobre el personal de la educación:

«Esforzarse más para ganar menos. Esa es la realidad que se esconde tras la austeridad presupuestaria. El profesorado de Francia trabaja una media de 41 horas y media a la semana. Un gran número de docentes se ve obligado a hacer horas extras o a compaginar varias actividades para poder llegar a fin de mes, lo que repercute en su salud y en su vida personal».

Julien Farges, vicepresidente del Comité sindical europeo de educación.

Lo que está en juego va mucho más allá de las fronteras francesas, añade. El CSEE pide, en particular, una reforma de las reglas presupuestarias europeas para que los Estados puedan invertir más en la enseñanza pública y en el personal de la educación. «Junto con el CSEE, pedimos, por ejemplo, la reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE. Es necesario flexibilizar el límite del 3 %, para que los Estados miembros puedan invertir en la educación pública y el personal docente. Así se hizo durante la pandemia de COVID-19 y así se está haciendo actualmente con el gasto destinado a la defensa. ¿Por qué no podría hacerse lo mismo con la educación?»

Según el Sr. Farges, las dificultades para contratar personal y la escasez de docentes que afectan a Europa no son, sin embargo, una fatalidad:

«Las causas de la escasez de personal docente son perfectamente conocidas y están bien documentadas. Con las 59 Recomendaciones de las Naciones Unidas relativas al personal docente y el Consenso de Santiago, las soluciones también están claras. Las personas que ocupan cargos políticos deben tener el valor de aplicar las medidas necesarias. Si se niegan a hacerlo, los sindicatos deberán presionarlas para que cumplan con su deber. Hoy, el mensaje es claro: ¡basta ya de austeridad, queremos una revalorización sin condiciones!»

Julien Farges, vice-président du Comité syndical européen de l’éducation.

Concluye recordando que «proteger la democracia en Europa pasa también por una educación pública de calidad para la juventud europea».

Concluye recordando que «proteger la democracia en Europa pasa también por una educación pública de calidad para la juventud europea».

La Internacional de la Educación expresa su solidaridad con la jornada nacional de huelga y manifestaciones del 29 de septiembre convocada por los compañeros y las compañeras de Francia.

La IE considera que las reivindicaciones planteadas durante esta jornada coinciden con las de los sindicatos de la educación de todo el mundo y que esta movilización de los sindicatos franceses se hace eco directamente de la campaña mundial de la Internacional de la Educación, ¡Por la pública! Creamos escuela. Esta campaña insta a los gobiernos a invertir en la educación pública como derecho humano fundamental y bien público esencial. Afirma que una educación de calidad se basa, ante todo, en inversiones sostenibles en el personal de la educación, los centros escolares y los servicios públicos que apoyan a las comunidades. Se opone a las políticas de austeridad que comprometen la capacidad de los sistemas educativos de garantizar la igualdad de oportunidades y el éxito de todo el alumnado.