Los sindicatos de la educación del sur de Europa refuerzan la acción regional en defensa de una educación pública de calidad
Los sindicatos de la educación de todo el sur de Europa han renovado su compromiso de impulsar la campaña ¡Por la pública! Creamos escuela. En ese marco, se reunieron en Roma (Italia) para fortalecer la cooperación regional y coordinar iniciativas orientadas a promover una mayor inversión pública en educación y en la profesión docente.
Organizada por la FLC CGIL, la reunión estratégica congregó a representantes sindicales del sector educativo de Chipre, Francia, Grecia, Italia, Portugal y España, así como representantes de la Internacional de la Educación (IE) y el Comité Sindical Europeo de la Educación (CSEE).
Durante la reunión, los sindicatos pudieron compartir experiencias de sus respectivos países y diseñar estrategias conjuntas para hacer frente a los desafíos que afectan a los sistemas de educación pública de la región, como la escasez de docentes, el incremento de la carga de trabajo, la precariedad laboral y la persistente falta de financiación.
Gianna Fracassi, secretaria general de la FLC CGIL, señaló la importancia de la solidaridad sindical internacional para defender y fortalecer la educación pública:
“En todo el sur de Europa, nuestros sistemas educativos se enfrentan a muchos retos similares: escasez de personal docente, cargas de trabajo excesivas, precariedad y una falta de financiación de la educación pública crónica. Ningún sindicato puede hacer frente a estos desafíos por sí solo. Nuestro objetivo es salir de la reunión de Roma con planes específicos y un sentido de solidaridad más sólido en toda nuestra region”.
Impulsar la campaña ¡Por la pública! Creamos escuela
El eje central de la reunión fue la campaña mundial ¡Por la pública! Creamos escuela, impulsada por la Internacional de la Educación, que insta a los Gobiernos a invertir en una educación pública de calidad y garantizar condiciones de trabajo y aprendizaje adecuadas para todas las personas.
Las personas participantes compartieron experiencias sobre las iniciativas de campaña desarrolladas a nivel nacional y local, y debatieron sobre cómo adaptar y ampliar en toda la región las medidas de sindicalización, incidencia y movilización que han dado buenos resultados. Los intercambios pusieron de relieve la creciente convicción de que una educación de calidad requiere una inversión pública sostenida, así como el respeto de los derechos y la profesionalidad del personal docente y del personal de apoyo educativo.
Por otra parte, durante la reunión se analizaron estrategias para fortalecer la labor de incidencia en los ámbitos nacional y europeo. También se examinó la evolución de la política educativa europea y se debatió cómo pueden los sindicatos garantizar que las voces de los trabajadores y las trabajadoras del sector educativo sean escuchadas en la toma de decisiones que afectan a las escuelas, las universidades y los sistemas educativos.
Abordar la repercusión de la inteligencia artificial
El creciente papel de la inteligencia artificial en la educación fue otro de los temas destacados de la agenda. Las personas participantes analizaron cómo las tecnologías digitales están transformando los procesos de enseñanza y aprendizaje, y subrayaron la necesidad de establecer salvaguardias claras, fomentar el diálogo social y promover la negociación colectiva. Todo ello, con el fin de garantizar que los avances tecnológicos contribuyan a una educación de calidad y protejan los derechos de las trabajadoras y los trabajadores.
Durante los debates, se reafirmó el principio de que el personal docente y los trabajadores y trabajadoras de la educación deben participar activamente en la toma de decisiones sobre el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito educativo.
De la solidaridad a la acción
La reunión concluyó con la definición de prioridades comunes y medidas concretas para fortalecer la campaña ¡Por la pública! Creamos escuela en el sur de Europa.
Las personas participantes ratificaron su compromiso de trabajar conjuntamente en defensa de sistemas educativos públicos con financiación adecuada, condiciones de enseñanza y aprendizaje de calidad, y un personal educativo sólido y valorado.
En un contexto en el que numerosos sistemas educativos siguen afrontando importantes presiones, los sindicatos de la educación del sur de Europa continúan defendiendo la educación pública como un bien común e instando a los Gobiernos a invertir en ella. Mediante la solidaridad, la acción colectiva y una labor sostenida de incidencia, los sindicatos contribuyen a garantizar que la educación pública de calidad siga siendo el pilar fundamental de las sociedades democráticas e inclusivas.
El contenido de este artículo fue publicado originalmente por FLC-CGIL.