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Nuevo informe de Oxfam: los superricos del mundo impulsan el colapso climático y sacan provecho de la crisis

publicado 28 octubre 2026 actualizado 2 noviembre 2026

El nuevo informe de Oxfam, Desastre ¿para quién?, pone de manifiesto de qué manera los superricos del mundo agudizan la emergencia climática mediante sus emisiones desproporcionadas, al tiempo que se protegen de las consecuencias y, cada vez más, obtienen beneficios de la destrucción. Mientras tanto, millones de personas luchan por recuperarse de inundaciones, incendios y el aumento de los precios de los alimentos.

El 1 % más rico es responsable del 20 % del calentamiento global desde 1990

Según el informe, una persona perteneciente al 0,1 % más rico ha contribuido 125 veces más a los episodios de calor extremo que una persona promedio. En comparación con alguien del 50 % más pobre de la población, una persona superrica ha contribuido casi 400 veces más. Ocho millones de personas superricas contaminan, a nivel global, tanto como 3 500 millones de personas. Sus emisiones superan en más del triple las de toda la población del África subsahariana (1 300 millones de personas).

Al mismo tiempo, las personas más acaudaladas pueden protegerse de las consecuencias de la crisis climática, ya que pueden permitirse gastar más en alimentación, mudarse a lugares más seguros y contratar mejores seguros. La mayoría de la población no puede hacerlo. Además, la desigualdad hace que las catástrofes resulten mucho más mortíferas. Una investigación realizada por Oxfam ha revelado que el número de muertes causadas por inundaciones es siete veces mayor en los países con mayores niveles de desigualdad.

El informe también presenta el nuevo “Índice de Destrucción y Reconstrucción” de Oxfam, que pone de relieve cómo los multimillonarios sacan provecho del sufrimiento climático, beneficiándose de los elevados precios de los alimentos, la prevención de catástrofes y las labores de limpieza y recuperación.

Llamado a la acción para la COP31: Otro futuro aún es posible

Tanto antes como después de la COP31, Oxfam aboga por adoptar medidas concertadas que acaben con este círculo vicioso. Podemos minimizar el daño humano provocado por la crisis climática reduciendo las emisiones de las personas más ricas, disminuyendo radicalmente la desigualdad y garantizando que en las medidas de adaptación al cambio climático la igualdad ocupe un lugar central.

Otro futuro aún es posible. La igualdad climática debe ser la base de la acción climática. Oxfam ha identificado cinco medidas para construir un futuro igualitario y sostenible:

  1. Frenar las emisiones de carbono de los más ricos. Abordar las emisiones derivadas tanto de su consumo como de su patrimonio.
  2. Aumentar considerablemente la financiación destinada a propiciar la adaptación de los países. Los países ricos responsables de la crisis climática deben brindar al resto del mundo la financiación necesaria para adaptarse a sus efectos y hacerles frente.
  3. Establecer planes nacionales con plazos definidos para reducir al mínimo la desigualdad económica. Se ha demostrado que los países con mayor igualdad económica son más seguros y respetuosos con el medioambiente, además de estar mucho mejor preparados para hacer frente a crisis climáticas como incendios forestales, inundaciones o sequías.
  4. Minimizar la exposición, reducir la vulnerabilidad e igualar la adaptación a fenómenos meteorológicos extremos para construir sistemas alimentarios más igualitarios y resilientes. La adaptación al cambio climático debe reducir la desigualdad, no reforzarla.
  5. 5Poner fin al capitalismo del desastre y al lucro derivado del colapso climático. Los Gobiernos deben contener el poder excesivo de las empresas y asegurar que la respuesta climática anteponga las necesidades humanas a los beneficios de los accionistas.

Haga clic aquí para leer el informe.