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ONU: La educación debe constituir los cimientos de las ciudades sostenibles

publicado 20 octubre 2016 actualizado 24 octubre 2016

El acuerdo Hábitat III en la Nueva Agenda Urbana reconoce la estrecha relación que existe entre la urbanización sostenible y la educación para todos.

En Quito, Ecuador, las Naciones Unidas han adoptado un nuevo acuerdo sobre ciudades inclusivas. Titulado “Hábitat III”, el acuerdo se centra en intentar conseguir que las ciudades sean inclusivas, resilientes, seguras, sostenibles y participativas. De manera considerable, comprende referencias que ponen de relieve la fuerte relación que existe entre la educación de calidad y la planificación de mejores ciudades.

El acuerdo se concluyó en las Conferencias de la ONU sobre Vivienda (Hábitat), que tuvieron lugar del 17 al 20 de octubre. Estas conferencias se llevan a cabo en un ciclo bi-decenal (1976, 1996 y 2016). La conferencia Hábitat III se diseñó con el propósito de fortalecer el compromiso global con la urbanización sostenible y de centrarse en la implementación de una Nueva Agenda Urbana. Además, es una de las primeras cumbres mundiales de las Naciones Unidas que se celebra tras la adopción de la Agenda de Desarrollo post-2015.

Desafíos

La cumbre tiene lugar en el contexto del desafío sin precedentes que plantea la urbanización. Se estima que a mediados de este siglo, cuatro de cada cinco personas vivirá en pueblos y ciudades. Durante las dos últimas décadas, se han incrementado tendencias nocivas, como el deterioro de la biosfera de la Tierra, o el aumento de la pobreza y la desigualdad social. Y todo esto ha ocurrido a pesar de los esfuerzos realizados para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y la agenda de desarrollo global y anti-pobreza 2000-2015.

En la nueva Agenda de Desarrollo Sostenible, aprobada por la ONU en 2015, la educación ha sido reconocida como un elemento esencial a la hora de abordar cuestiones medioambientales y de sostenibilidad, y de garantizar el bienestar humano. "Un nivel educativo más elevado ayuda a transformar vidas reduciendo la pobreza, mejorando los resultados de salud, fomentando la tecnología y aumentando la cohesión social", según la UNESCO.

El papel de la educación

El Informe de Seguimiento de la Educación en el Mundo (GEMR, por sus siglas en inglés) ha dedicado Place, uno de sus capítulos de 2016, a la relación entre la educación y la urbanización. Place afirma que la transformación que se necesita para obtener un planeta más limpio y ecológico requiere "un pensamiento integrador, innovador y creativo, que sea cultivado conjuntamente por las escuelas, los gobiernos, las organizaciones de la sociedad civil y las empresas. Tal colaboración reivindica una educación que transcienda la mera transferencia de conocimientos y comportamientos deseables, centrándose en múltiples perspectivas – económica, ecológica, ambiental y sociocultural – y creando ciudadanos empoderados, críticos, concienciados y competentes".

De acuerdo con el texto GEMR, la educación puede contribuir a la realización de nuevas formas de ciudadanía, de un espíritu emprendedor y una gobernanza que se centren en el bienestar actual y futuro de las personas y del planeta.

Contribución a la gestión urbana

Place alega que las ciudades son motores de innovación y crecimiento basado en el conocimiento. A la inversa, la educación influye en las ciudades y resulta primordial para sacar plenamente partido de su capital físico y social. El capítulo proporciona datos que sostienen que la educación puede tener repercusiones positivas, tales como la reducción de la delincuencia, y ser utilizada en una buena planificación urbana fomentando el transporte sostenible, por ejemplo. Al mismo tiempo, las ciudades se caracterizan por la desigualdad masiva, también en el ámbito de la educación, lo cual puede potenciar la desilusión, el descontento y, en ocasiones, la violencia. La educación debe ser considerada como un elemento decisivo de la gobernanza urbana y las medidas de planificación, con el fin de garantizar que las oportunidades de urbanización superen los desafíos y se conviertan en ciudades más inclusivas, sostenibles desde un punto de vista medioambiental y prósperas.