Los sindicatos de docentes reafirman el poder de la educación de la primera infancia y exigen una mayor financiación
La Internacional de la Educación (IE) y sus afiliadas reclaman un incremento de la financiación para el sector de la educación de la primera infancia (EPI) e insisten en la importancia crucial de este sector educativo para garantizar una educación pública inclusiva y de calidad.
Firma del Minifesto por una educación de la primera infancia de calidad
El presidente Mugwena Maluleke ha firmado recientemente en nombre de la IE el Minifesto, un "manifiesto a la medida de la infancia que insta a los responsables políticos a realizar grandes inversiones en los niños y niñas más pequeños", impulsado por la campaña mundial Act For Early Years, que pretende garantizar que toda la infancia tenga acceso a un desarrollo, atención y educación de calidad durante la primera infancia.


La campaña Act For Early Years aspira a movilizar al menos 1000 millones de dólares en nuevos compromisos de financiación para el sector y a garantizar que los primeros años de vida ocupen un lugar prioritario en las agendas políticas nacionales, regionales y mundiales, así como en la futura agenda mundial de desarrollo. Esta campaña ayuda a seguir impulsando el progreso hacia la primera Cumbre Financiera Internacional para la Primera Infancia. Basándose en los compromisos asumidos en la Declaración de Taskent de 2022 y en los compromisos de acción para transformar la atención y la educación en la primera infancia, la cumbre —prevista para 2027— representa una oportunidad clave para movilizar recursos que hagan realidad la promesa de una EPI de calidad y accesible para toda la población.
A través de consultas nacionales, la recopilación de evidencias, compromisos medibles y mecanismos de rendición de cuentas hasta 2030, el objetivo principal de la cumbre es impulsar la voluntad política y financiar totalmente una educación de calidad para la primera infancia.
"Millones de niños y niñas ven negado su acceso a aprendizajes tempranos de calidad, y muchos profesionales de la EPI trabajan sin el apoyo, la remuneración ni el reconocimiento adecuados. Al firmar el Minifesto y sumarse a la defensa mundial de la primera Cumbre Financiera Internacional para la Primera Infancia, la Internacional de la Educación aporta la voz de la profesión docente al llamamiento de acción colectiva para invertir en la EPI —parte integrante del derecho a la educación, un derecho humano fundamental y un bien público que se debe financiar y proteger mediante recursos públicos", subrayó Maluleke.
El presidente de la IE añadió que "debemos defender al personal educativo de la primera infancia, cuya cualificación y compromiso hacen posible una EPI de calidad. Contar con un colectivo profesional valorado, con los recursos necesarios y con una remuneración justa no es opcional: constituye la base de una educación de la primera infancia de calidad. Como sindicatos de la educación, seguiremos organizándonos y movilizándonos para que los compromisos políticos se traduzcan en una inversión pública real en el personal de la EPI y en los sistemas educativos que sostienen".

Consonancia con la campaña ¡Por la pública!
El Minifesto está en consonancia con la campaña ¡Por la pública! Creamos escuela de la IE, que insta directamente a los gobiernos a aumentar la inversión en la educación pública y a oponerse a las políticas de austeridad, los recortes presupuestarios y la privatización.
A pesar de ser parte esencial del derecho a la educación y de su impacto decisivo en la salud y el desarrollo social y económico de la infancia, la EPI sigue estando gravemente infrafinanciada y fragmentada en numerosos países. Esto pone en riesgo el derecho a una educación equitativa y de calidad y dificulta avanzar hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4.2 —acceso equitativo a una enseñanza preescolar de calidad: "Para 2030, velar por que todas las niñas y todos los niños tengan acceso a servicios de atención y desarrollo en la primera infancia y a una enseñanza preescolar de calidad, a fin de que estén preparados para la enseñanza primaria".
La infrafinanciación crónica de la EPI ha dejado el sector expuesto a la mercantilización y a procesos crecientes de privatización, que pueden debilitar la calidad educativa, agravar las desigualdades y dejar atrás a la infancia de contextos socioeconómicos desfavorecidos o en situación de marginación. Por tanto, la financiación de la EPI debe ser sostenible, previsible y equitativa, y apoyar no solo el acceso, sino también la calidad.
El sector de la EPI afronta un déficit de seis millones de docentes y una crisis mundial de contratación y retención de personal. Para apoyar al personal de la EPI, es imprescindible garantizar salarios profesionales y competitivos, la equidad salarial de la EPI con otros niveles educativos y la estabilidad laboral. Asimismo, son necesarias unas condiciones de trabajo dignas que prioricen el bienestar laboral, la conciliación, la formación permanente gratuita y accesible, la progresión profesional y entornos laborales seguros e inclusivos.
Los compromisos con la calidad y el acceso a la EPI no pueden materializarse sin el respaldo a un personal cualificado, formado, dotado de los recursos necesarios y justamente remunerado, así como a sus organizaciones sindicales. Ante la proximidad del 2030, fecha límite de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, es urgente pasar de la defensa a la acción.
Recomendaciones de la ONU para la promoción de la EPI
La primera Cumbre Financiera Internacional para la Primera Infancia constituye un paso muy relevante en la aplicación de las Recomendaciones de las Naciones Unidas sobre la Profesión Docente.
En la Recomendación 7, la ONU insta a que todos los países cumplan estándares internacionales de financiación educativa mediante ingresos fiscales y protegidos de las medidas de austeridad.
"La educación de calidad es imposible de lograr sin una financiación adecuada. La inversión pública en educación debería alcanzar al menos el 6 % del PIB y el 20 % del gasto público total, de conformidad con el Marco de Acción de Educación 2030, y permitir aumentar la inversión per cápita en educación. Este gasto debería ser transparente y estar protegido frente a las medidas de austeridad, incluidas las políticas promovidas por las instituciones financieras internacionales. Los ingresos fiscales deberían garantizar una financiación sostenible de la educación".
En la Recomendación 36, la ONU subraya la necesidad de equidad salarial entre los profesionales de los distintos niveles educativos y de igualdad retributiva entre hombres y mujeres. Esta cuestión es particularmente relevante, dado que más del 90 % del profesorado de la EPI son mujeres y con condiciones laborales y salariales más precarias en comparación con la educación primaria y secundaria.
"El profesorado debería percibir salarios y prestaciones equiparables a otras profesiones con requisitos formativos similares. Debería garantizarse la igualdad salarial entre hombres y mujeres y una correspondencia justa entre los salarios de los distintos niveles educativos, incluida la educación de la primera infancia y la educación y la formación técnica y profesional".
La herramienta de la IE que recoge las recomendaciones más relevantes de la ONU sobre la EPI está disponible en línea aquí.
Para ampliar la información sobre la cumbre, puede consultarse también el artículo De la visión a la inversión: Por qué el mundo necesita la primera Cumbre Financiera Internacional para la Primera Infancia, de Justin W. van Fleet, presidente de la organización Theirworld y director ejecutivo de la Coalición Mundial de Empresas para la Educación, disponible aquí.