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Irán: Medidas enérgicas contra los activistas

publicado 13 marzo 2008 actualizado 13 marzo 2008

No parece que en Irán esté amainando la implacable intimidación y el acoso al que se ven sometidos los docentes. Es más, el empeoramiento de la situación ha llevado a los defensores de los derechos humanos a hablar claro sobre las medidas enérgicas emprendidas por el Gobierno del presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad.

El Centro para la Defensa de los Derechos Humanos de la Nobel de la Paz Shirin Ebadi emitió un informe que afirmaba que se había incrementado notablemente la presión sobre los estudiantes activistas, los sindicalistas y los docentes. Además de los numerosos arrestos, varios catedráticos universitarios destacados han sido despedidos por “pensamientos alternativos” y se ha prohibido los estudios a cientos de personas por “razones políticas o ideológicas”.

El 14 de diciembre de 2007, nueve docentes iraníes fueron sentenciados a 91 días de cárcel por un tribunal penal de la provincia de Hamedán por participar en protestas pacíficas para reclamar derechos laborales y salarios decentes. Dichos docentes estaban entre los miles de trabajadores académicos iraníes que participaron en el enérgico movimiento nacional para denunciar las terribles condiciones de trabajo y el lamentable nivel de vida del sector de la educación. La respuesta del Gobierno fue rápida y violenta: amenazas, agresiones, arrestos, despidos y expulsiones temporales.

La Asociación de Docentes de Irán (Iran Teachers Trade Association, ITTA) denuncia un patrón continuado de comportamientos abusivos. Las cifras de la ITTA muestran que más de 700 docentes, identificados con las protestas del año pasado, han sufrido recortes salariales. Otros 86 docentes han sido suspendidos de empleo y otros 39 docentes han sido expulsados de sus aulas.

Aún peor, el sindicato también ha reunido pruebas de hasta 286 expedientes de seguridad abiertos a los docentes arrestados durante la protesta. Las fuerzas de seguridad también pretenden intimidar a los funcionarios sindicales e impedirles que soliciten la afiliación a la Internacional de la Educación.

Mohammad Khaksari, el representante de la ITTA que participó en el Congreso Mundial de la IE en Berlín en julio de 2007 fue arrestado en el aeropuerto a su regreso a Teherán. Fue liberado pero se le confiscó el pasaporte y desde entonces ha sido secuestrado en dos ocasiones.

Khaksari fue citado ante el tribunal en octubre para enfrentarse a acusaciones por “conspiración y actuación contra la seguridad nacional por participar en reuniones ilegales y proporcionar información a los enemigos del país”. Fue condenado el 2 de enero de 2008 por el Tribunal Revolucionario de Teherán a un año de prisión condicional: si comete algún delito en un periodo de dos años se ejecutará la sentencia.

Khaksari no es el único docente sindicalista que se enfrenta al acoso. Aliakbar Baghani, responsable de la organización de docentes, está sufriendo ataques similares. Los apartamentos de ambos fueron registrados y se les confiscaron los ordenadores junto con todos los documentos relacionados con las solicitudes de afiliación a la IE de su organización.

“La situación de los docentes no está mejorando,” dijo Khaksari. É y sus colegas intentaron reunirse con sus representantes en el parlamento, pero sólo tres miembros aceptaron la reunión. “Los docentes, los sindicalistas y los estudiantes son tratados como si fueran criminales”, afirmó.

El secretario general de la IE, Fred van Leeuwen, dijo que el movimiento sindical internacional está observando la situación en Irán con mucha preocupación. La IE está considerando enviar una misión internacional al país para evaluar la situación de los docentes y sus sindicatos y para expresar el apoyo de la IE en su lucha legítima para mejorar la situación de los docentes en Irán.

Este articulo fue publicado en Mundos de la Educación, No. 25, febrero/marzo 2008.