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La igualdad de género continúa siendo difícil de alcanzar para las trabajadoras del sector académico

publicado 13 marzo 2008 actualizado 13 marzo 2008

Aunque los avances han sido importantes, las mujeres siguen teniendo dificultades en el ámbito académico para lograr la igualdad profesional, sobre todo en campos como la informática o la ingeniería.

Expertos de diferentes países presentaron el martes sus documentos sobre el tema “Promover la igualdad de género” en la 6ª Conferencia Internacional de la IE sobre Enseñanza Superior e Investigación, celebrada en la Universidad de Málaga (España).

Vanja Ivosevic, de Croacia, habló sobre un informe elaborado para la Internacional de la Educación que tenía por objeto representar la situación mundial actual de las mujeres que se forjan una carrera en la enseñanza superior. Dijo que existen pocos datos a escala mundial, especialmente sobre la situación y las condiciones laborales de las mujeres que trabajan en el sector académico. Sin embargo, las cifras de la UNESCO indican que el 46,8% de los casi 88 millones de alumnos de enseñanza superior en el mundo son mujeres. Ivosevic señaló que, a pesar de que el porcentaje de tituladas es superior y el de abandono de los estudios es inferior entre las mujeres en el primer curso de la enseñanza superior, su participación desciende drásticamente en los estudios de doctorado.

El porcentaje de mujeres que trabajan en el sector académico va desde apenas un 20% en el África Subsahariana y los países árabes, al 50% en los antiguos países soviéticos de Europa Central y Oriental. Las mujeres se concentran en los rangos inferiores de los puestos universitarios y sufren importantes diferencias salariales. También es más probable que trabajen a tiempo parcial o que ocupen puestos no permanentes, añadió Ivosevic.

La Dra. Carolyn Allport, presidenta del sindicato de educación terciaria en Australia (National Tertiary Education Union), dijo que su sindicato tiene un largo historial en la realización de estudios sobre la igualdad en el pago y que actualmente está planificando otro estudio importante. “Creemos que es necesario abordar el problema de la desigualdad en la remuneración”, dijo.

NTEU ha observado un tremendo aumento de la participación femenina, de forma que en la actualidad un 57% del personal de la enseñanza en Australia son mujeres. Al mismo tiempo, el sector universitario está perdiendo atractivo entre los hombres debido al declive de los salarios y del estatus de los puestos académicos, cada vez más “informalizado”, según Allport.

Allport describió tres fuentes de desigualdad: la discriminación de género, la separación por género en el trabajo, y las ideas basadas en el género acerca de las responsabilidades familiares.

Allport también dijo que el reto de conciliar una carrera en el campo académico con una vida familiar activa resulta especialmente difícil en Australia, donde no hay prestaciones públicas por maternidad. Mientras las mujeres que trabajan en el campo académico suelen elegir puestos de media jornada para cumplir con sus obligaciones familiares, los hombres suelen hacerlo para realizar estudios adicionales. No resulta sorprendente que las dificultades en los estudios de doctorado sean considerables para las mujeres en edad de quedarse embarazadas y criar hijos.

Allport sugirió varias estrategias para los sindicatos del sector académico:

  • Colaborar con los empleadores y ocuparse de la gestión a la hora de abordar la desigualdad de género.
  • Llevar a cabo inspecciones sobre la igualdad en el pago para documentar las diferencias salariales e identificar las desigualdades. Esto puede resultar especialmente útil para abrir una ronda de negociación colectiva.
  • Solicitar una compensación económica por las desigualdades históricas y actuales en materia de remuneración.
  • Revisar los sistemas de clasificación de empleos para ver cómo se pueden elaborar de un modo más justo, y vigilar los resultados relativos a la promoción.

Soledad Ruiz Seguín, directora del Instituto Andaluz de la Mujer, describió el siglo XX como la era de la revolución en los derechos de la mujer y sobre todo en lo que se refiere al acceso de la mujer a la educación.

Ruiz dijo que las mujeres en España han logrado avances impresionantes desde que hace 75 años obtuvieran el derecho a voto. En la actualidad, el 60% de los licenciados universitarios son mujeres y, a diferencia de la mayoría del resto de países, las mujeres han alcanzado la paridad de géneros en los doctorados. No obstante, las mujeres españolas continúan sufriendo un grado considerable de discriminación en cuanto a la financiación de la investigación, según Ruiz. Apenas el 40% de las becas de investigación son concedidas a mujeres.

El Instituto Andaluz de la Mujer se encarga de adaptar y aplicar la legislación nacional que promueve la igualdad de género. También ha emprendido varias iniciativas para mejorar las oportunidades y las condiciones de trabajo de las mujeres en el ámbito académico. Éstas son algunas de ellas:

  • Ayuda a las jóvenes investigadoras;
  • Establecer servicios de atención infantil en los campus universitarios;
  • Instar a las universidades a elaborar planes de igualdad;
  • Negociar convenios con las 10 universidades andaluzas para reconocer el valor académico del Género y los Estudios de la Mujer; Protección y ayuda en caso de violencia de género en el lugar de trabajo.

Ruiz dijo que las mujeres en Andalucía han obtenido buenos resultados hasta la fecha, pero que queda mucho por hacer. Instó a los especialistas a compartir el conocimiento feminista en sus aulas y a afirmar los valores de la igualdad y la justicia social en la política de educación y en los campus.

Este articulo fue publicado en Mundos de la Educación, No. 25, febrero/marzo 2008.