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Ventajas sociales para los educadores: Planificación de una red de educación y solidaridad

publicado 10 septiembre 2008 actualizado 10 septiembre 2008

En la mayoría de los países del mundo, la evolución de las necesidades en materia de protección social, especialmente en el ámbito de la salud, representa un importante desafío en el desarrollo.

En un contexto en el que la globalización tiende a difundir un único modelo de desarrollo que beneficia a los seguros privados, es importante coordinar la acción positiva de todos aquellos que promueven la innovación en el campo de la educación y de la protección social. Se trata de garantizar el crecimiento y la viabilidad a largo plazo de los modelos mutualistas.

Para responder al deseo de fortalecer y extender los sistemas de protección social solidaria con la ayuda de los educadores en todo el mundo, la IE se ha asociado con AIM (Association internationale de la mutualité) y MGEN (Mutuelle générale de l’Education nationale, Francia) para crear la red Educación y Solidaridad.

La red será presentada en una Conferencia Internacional que tendrá lugar en mayo del próximo año en París. La conferencia abordará el rápido crecimiento de la demanda en materia de sanidad y protección social, que en los próximos años superará el crecimiento del PIB en cada país.

Ante la precaria actuación o incluso el abandono del gobierno, los sistemas de seguros estrictamente comerciales han ganado influencia y están hallando un gran potencial para su crecimiento, abriendo una brecha importante entre las opciones individuales que comercializan y los planes de protección mutualista existentes. La propuesta comercial generalmente excluye a los miembros más vulnerables de la sociedad y genera una especulación poco ética en torno a un derecho básico como es el derecho a la salud.

Entre la lógica estatal y la lógica del mercado, existen modelos alternativos basados en los siguientes valores esenciales:

  • Solidaridad: Los miembros se benefician de la fuerza y de los medios del grupo.
  • Actividad sin ánimo de lucro: Los planes mutualistas agrupan personas y no capitales. No hay accionistas a los que pagar. Al igual que la riqueza creada, los recursos puestos en común son propiedad colectiva del grupo.
  • Proceso democrático: Los miembros eligen a los dirigentes y participan en los organismos de decisión, ya sea de forma directa o a través de delegados. Cada miembro puede presentarse como candidato para integrar los comités directivos, cuyos miembros o sus delegados fijan los objetivos y distribuyen los recursos.

Estos sistemas solidarios (mutuas, microseguros, etc.) representan un peso económico y social importante en el plano internacional: cobertura para millones de personas, centenares de miles de empleados, centenares de miles de millones de euros en activos gestionados. Asimismo, estos planes no son susceptibles al abandono estatal o a los mecanismos de selección de riesgos, propios de los sistemas de mercado.

La organización solidaria presenta la ventaja de ser más sostenible en cuanto a su contribución social, ya que no está sujeta a la movilidad, a la volatilidad de los capitales ni al riesgo financiero ligado a la especulación.

Nuestro propósito es defender la idea de que en el futuro los ciudadanos puedan elegir entre ser un cliente de una compañía de seguros o ser parte de su propio sistema de protección social, en cooperación con los demás.

Este articulo fue publicado en Mundos de la Educación, No. 27, septiembre 2008.