Ei-iE

Internacional de la educación
Internacional de la educación

Amnistía Internacional solicita la liberación del académico iraní

publicado 1 marzo 2017 actualizado 4 marzo 2022

Ahmadreza Djalali se enfrenta a la pena de muerte por acusaciones falsas de traición y Amnistía Internacional ha iniciado una campaña para liberar a este especialista en medicina de catástrofes, detenido desde hace casi un año sin haberse celebrado un juicio.

Djalali, de nacionalidad iraní y residente en Suecia, fue detenido el 25 de abril de 2016 durante un viaje de trabajo y acusado de «espionaje», sin estar presente su abogado, por el tribunal revolucionario de Teherán el 31 de enero. Dicha acusación podría desembocar en pena de muerte.

Según se ha informado, no se le permitió recibir visitas de su abogado hasta siete meses después de su detención. A continuación, la fiscalía le dijo a su abogado que no podía hacerse cargo del caso y se negaron a compartir el expediente con él. En diciembre de 2016, las autoridades sometieron a Djalali a una enorme presión para que firmara una declaración «confesando» que espiaba para un «gobierno enemigo». Ante su negativa, le dijeron que le acusarían de «animosidad contra Dios», delito penado con la muerte. En señal de protesta, inició una huelga de hambre el 26 de diciembre de 2016. Desde entonces, su salud ha empeorado mucho. Las autoridades todavía tienen que realizar la imputación y fijar la fecha del juicio.

Djalali, de 45 años, es médico, profesor e investigador en medicina de catástrofes y ha sido profesor universitario en Bélgica, Italia y Suecia. Aunque anteriormente había viajado a Irán con toda normalidad, fue detenido sin una orden judicial por funcionarios del Ministerio de Inteligencia durante un viaje de trabajo a Irán para asistir a unos talleres sobre medicina de catástrofes en las universidades de Teherán y Shiraz. Su familia no supo dónde se encontraba hasta diez días después de su detención, cuando le permitieron hacer una breve llamada. Le retuvieron en paradero desconocido durante una semana, antes de trasladarlo a la prisión de Evin, bajo el control del Ministerio de Inteligencia.

Participen

Pueden colaborar, antes del 21 de marzo:

· haciendo un llamamiento a las autoridades para que liberen a Ahmadreza Djalali, a menos que se le acuse de un delito reconocible conforme a las leyes y normas internacionales y no se le persiga por ejercer pacíficamente su derecho a la libertad de expresión, asociación y reunión;

· instándoles a que se le dé acceso a un profesional sanitario cualificado que le preste una atención sanitaria que cumpla con la ética médica y los principios de confidencialidad, autonomía y consentimiento informado;

· solicitando que, hasta que se produzca su liberación, se le proteja de cualquier castigo por realizar una huelga de hambre, incluido el régimen de aislamiento continuado, susceptible de considerarse tortura; e

· instándoles a que tenga acceso frecuente a un abogado de su elección y a su familia, así como a medios para comunicarse con los que viven en el extranjero, y solicitándoles que le otorguen acceso al consulado sueco.

Haga clic aquí para obtener más información sobre la campaña de Amnistía Internacional.

Puede seguir el caso de Djalali en Facebook y en Twitter.