Desarrollar el poder sindical a través de la cooperación estratégica en África
Sindicatos de la educación de muchas partes del mundo se enfrentan a unas condiciones cada vez más complicadas: financiación insuficiente de la educación pública, ataques a los derechos sindicales y crecientes presiones para privatizar y comercializar los sistemas educativos. En este contexto, el trabajo en materia de cooperación al desarrollo de la Internacional de la Educación y sus organizaciones miembros va más allá del ámbito técnico y se adentra en el político.
Esta es la idea central que se desprende del Café de Cooperación al Desarrollo (DC Café, por sus siglas en inglés) de la Internacional de la Educación, que reunió a la IE, la IE África y diversos socios de la cooperación al desarrollo para hacer balance de las prioridades y los programas en África.
Durante el DC Café se reflexionó sobre cómo se desarrolla deliberadamente el poder sindical, cómo la coordinación refuerza los efectos de las acciones, y por qué la representación colectiva es esencial para que los sindicatos de la educación configuren el futuro de la educación pública.
El poder sindical no aparece por casualidad
En su discurso de apertura, el Dr. Dennis Sinyolo, director de la Oficina Regional para África de la IE, subrayó un principio que se aplica a los sindicatos de todo el mundo: los sindicatos fuertes se construyen por medio de una estrategia intencionada, no de la buena voluntad o de iniciativas aisladas. “Los programas que tenemos en África son muy importantes y contribuyen al fortalecimiento de las organizaciones miembros, especialmente a través del desarrollo de capacidades”.
El Dr. Sinyolo recordó los cinco imperativos básicos que rigen la labor de cooperación al desarrollo: promoción e influencia; defensa de la democracia y los derechos sindicales; investigación y establecimiento de programas; renovación del liderazgo; y organización y movilización. En su conjunto, estos imperativos forman un marco coherente para fortalecer a los sindicatos como organizaciones democráticas, representativas e influyentes.
Este marco es importante. Sitúa la cooperación al desarrollo no como una ayuda externa, sino como un instrumento que los sindicatos utilizan para reforzar su propio poder mediante el desarrollo de su liderazgo, un mayor compromiso de las organizaciones miembros y el fortalecimiento de su capacidad para influir en las políticas a escala nacional, regional y mundial.
Los ejemplos compartidos durante el DC Café ilustraron la manera de poner en práctica este enfoque. Redes como la African Women in Education Network (AWEN) y la Africa Young Educators Network demuestran que una inversión sostenida en el desarrollo del liderazgo puede reconfigurar las costumbres de los sindicatos y las estructuras de toma de decisiones. Los y las participantes destacaron cómo las mujeres y los/las jóvenes educadores y educadoras están luchando y consiguiendo cada vez más puestos de liderazgo gracias al desarrollo deliberado de capacidades y al asesoramiento.
Tal como señaló el Dr. Sinyolo, estos resultados no son fortuitos. Son el resultado de estrategias sindicales a largo plazo diseñadas para renovar el liderazgo y garantizar que los sindicatos sean representativos de la profesión que organizan.

Renovación, organización y liderazgo son inseparables
Un tema recurrente durante todo el DC Café fue que la renovación sindical no puede separarse de la organización. Ya sea a través de redes de mujeres, estructuras de jóvenes educadores/as o metodologías de base como los círculos de estudio, las iniciativas de éxito comparten una característica común: acercar la estrategia sindical a las realidades cotidianas de los afiliados y las afiliadas.
Varios socios describieron una serie de enfoques que dan prioridad a la organización basada en el lugar de trabajo y al aprendizaje colectivo. Los círculos de estudio, por ejemplo, se presentaron como una forma de conectar los objetivos nacionales de promoción –sobre temas como la educación inclusiva, la justicia climática o la negociación colectiva– con los debates que tienen lugar en las escuelas y las comunidades. Esta metodología refuerza la comprensión de las prioridades sindicales por parte de los y las miembros, al tiempo que fomenta la confianza y la apropiación colectiva.
La experiencia de los programas de intercambio entre educadores/as reforzó aún más este punto. Al permitir a educadores y educadoras aprender directamente de sus homólogos y homólogas de otros países, los sindicatos fomentan la conciencia política, la solidaridad y el pensamiento estratégico. Los y las participantes describieron estos intercambio como momentos en los que los debates políticos abstractos se convierten en algo concreto, y en los que los y las miembros regresan mejor equipados para rebatir las propuestas del gobierno o participar en el diálogo social.
La coordinación es fuente de poder
Otro mensaje claro del DC Café fue que la fragmentación debilita a los sindicatos, mientras que la coordinación entre donantes multiplica significativamente el impacto. Los y las participantes hicieron reiteradamente hincapié en la importancia de evitar la duplicación de tareas, de compartir metodologías y de adaptar los proyectos de cooperación a las estrategias sindicales a escala nacional y regional.
Cuando sindicatos y socios trabajan de forma aislada, corren el riesgo de diluir su influencia, transmitir mensajes confusos y agotar su limitada capacidad de liderazgo. Cuando adaptan sus estrategias, refuerzan mutuamente su influencia ante gobiernos, donantes e instituciones internacionales.
El propio DC Café se presentó como un ejemplo práctico de este principio en acción: un espacio para compartir información, identificar puntos complementarios y desarrollar una interpretación común de las prioridades. Así pues, se recalcó el valor de herramientas como la Base de datos de proyectos de cooperación de la IE, que permite a los sindicatos localizar iniciativas en curso e identificar oportunidades de colaboración en lugar de competitividad.
Los sindicatos de la educación se enfrentan a muchos retos comunes –empleo precario, escasez de docentes, ataques a la libertad académica– pero suelen desarrollar soluciones de forma aislada. Crear espacios para que los sindicatos aprendan unos de otros refuerza la capacidad colectiva y reduce la dependencia de expertos externos.
Abordar los retos globales mediante estrategias lideradas por sindicatos
Varias áreas temáticas debatidas durante el DC Café ilustraron cómo la cooperación al desarrollo puede reforzar la relevancia política de los sindicatos.
Los proyectos que abordan la violencia de género relacionada con la escuela pusieron de relieve el papel que pueden desempeñar los sindicatos para garantizar entornos de aprendizaje y de trabajo seguros, al tiempo que vinculan la seguridad en el lugar de trabajo con luchas más amplias por la igualdad de género. Las iniciativas sobre la educación de la primera infancia mostraron cómo los sindicatos se organizan en sectores a menudo infravalorados e insuficientemente regulados, pero fundamentales para los sistemas educativos.

El trabajo en zonas exentas de trabajo infantil, presentado por Samuel Grumiau, responsable del proyecto de la IE sobre trabajo infantil, ofreció un ejemplo de cómo los sindicatos pueden combinar la participación comunitaria, el diálogo social y la labor de defensa. Al trabajar con las autoridades locales, con padres y madres y con educadores y educadoras, los sindicatos han utilizado el trabajo infantil como punto de partida para plantear preocupaciones generales sobre la calidad de la educación, las condiciones de trabajo del profesorado y la inversión pública. Como señaló Grumiau, este enfoque permite a los sindicatos reforzar su influencia tanto a nivel regional como nacional, al tiempo que se obtienen resultados tangibles para las comunidades.

Del mismo modo, las iniciativas contra la privatización y la comercialización de la educación, actualmente integradas en la campaña mundial ¡Por la pública! Creamos escuela, han demostrado que la acción coordinada puede contrarrestar los poderosos intereses corporativos y financieros.

Recomendaciones para los sindicatos de la educación de todo el mundo
Aunque gran parte del debate se centró en África, las lecciones extraídas del DC Café tienen un impacto más amplio.
En primer lugar, hay que desarrollar el poder sindical. El desarrollo del liderazgo, la investigación, la organización y la defensa requieren un esfuerzo sostenido, así como claridad política.
En segundo lugar, en un contexto de recursos limitados y creciente presión externa, los sindicatos son más fuertes cuando adaptan estrategias, comparten herramientas y actúan de forma colectiva.
En tercer lugar, la cooperación al desarrollo forma parte de la lucha por la educación pública. No es una actividad paralela, sino una forma de reforzar la capacidad de los sindicatos para defender los derechos, configurar las políticas y movilizar a sus afiliados y afiliadas.
Durante la clausura del DC Café, el Dr. Sinyolo reiteró una verdad sencilla pero estratégica: la solidaridad, la complementariedad y el propósito compartido son las claves para que los sindicatos conviertan retos en oportunidades.