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#DUDH70 - “Los derechos sindicales son derechos humanos: docentes surcoreanos privados de representación sindical”, por Hyunsu Hwang

publicado 15 diciembre 2018 actualizado 16 enero 2019
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El 10 de diciembre, el presidente surcoreano Moon Jae-in manifestó en el discurso que pronunció para conmemorar el 70º aniversario del Día de los Derechos Humanos: “Entre los países que han atravesado un período de régimen colonial, de dictadura y de guerra, hay varios países que tienen el nivel de derechos humanos de Corea del Sur”. Añadió: “Todavía queda mucho por hacer”. Efectivamente. Tiene toda la razón. Nos queda mucho por hacer.

Ese mismo día, la cúpula del Korean Teachers and Education Workers Union(KTU, o Jeongyojo) celebró una rueda de prensa solicitando al Gobierno que respetara los derechos sindicales de los docentes y que restableciera inmediatamente la certificación del KTU. El sindicato organizó a modo de protesta una sentada de 176 días con tiendas de campaña en la carretera frente a la Oficina Presidencial.

Durante más de 30 años (1961-1993), bajo la dictadura militar de Corea, las escuelas no eran más que centros de propaganda donde el Gobierno militar exigía a los educadores difundir sus ideologías. Los docentes tenían prohibido hablar sobre estos regímenes y políticas, y la mayoría de los docentes acataban los dictados del Gobierno. El 28 de mayo de 1989 algunos docentes valientes se negaron a seguir desempeñando su rol de marionetas controladas por la dictadura y se reunieron para poner en marcha el primer sindicato nacional independiente de docentes, el Korean Teachers and Education Workers’ Union. El Gobierno militar decretó inmediatamente que el KTU era ilegal. Cientos de docentes fueron arrestados y encarcelados por el régimen. En total, más de 1.500 miembros fueron despedidos por afiliarse al sindicato y hablar en nombre de los docentes, los estudiantes y los padres. Durante estos brutales despidos masivos seguía habiendo en las escuelas muchos docentes sindicalizados que no quisieron revelar su afiliación al sindicato. El Ministerio de Educación envió un documento oficial a los directores de las escuelas y les ordenó perseguir a los docentes que pudieran afiliarse al sindicato. En el documento, el Ministerio especificaba “cómo identificar a los docentes de su escuela que estuvieran sindicalizados: 1) los docentes que rechazan un soborno por parte de los padres; 2) los docentes que disfrutan de cierta popularidad entre los alumnos; 3) los docentes que tratan de publicar un anuario; 4) los docentes que hacen un gran esfuerzo por enseñar; 5) los docentes que intentan desarrollar la creatividad de los alumnos; 6) los docentes que dedican mucho tiempo al asesoramiento de estudiantes con problemas, etc.”.

A pesar de la feroz oposición por parte de las autoridades, el KTU siguió luchando para poder disfrutar del derecho a crear un sindicato independiente que representara a los docentes. En 1999, tras 10 años de intensa lucha, el KTU fue finalmente reconocido como un sindicato legal. El KTU ha sido el único sindicato independiente que representa la voz de los docentes, y desde entonces ha estado hablando en nombre de los docentes, los alumnos y los padres. El KTU se opuso enérgicamente a todas las políticas educativas basadas en ideologías neoliberales, como por ejemplo un sistema de evaluación de los docentes, el pago de primas por mérito, las pruebas estandarizadas decisivas y un sistema jerárquico en las escuelas.

Mientras tanto, el KTU se convirtió en blanco de los políticos conservadores. El 25 de febrero de 2013, Park Geun-hye tomó posesión del cargo como 18ª presidenta de la República de Corea. Tuvo un comportamiento muy hostil hacia el KTU y comparó a los docentes sindicalizados con “insectos dañinos”. El 24 de octubre de 2013 el Gobierno anuló el registro del KTU porque el sindicato había permitido que nueve docentes despedidos pudieran mantener su afiliación sindical. Tras la anulación del registro del sindicato, el Gobierno adoptó una serie de medidas diseñadas para incapacitar al KTU: terminación de los convenios de negociación colectiva, suspensión del sistema de retención en nómina de las cuotas de afiliación, etc. El Gobierno anuló los puestos de los 72 responsables sindicales a tiempo completo de todo el país que habían trabajado en la sede del KTU o en sus oficinas provinciales, y les ordenó que retomaran sus puestos de docencia. Amenazó con despedir a los responsables sindicales que no acataran estas órdenes. Treinta y cuatro responsables sindicales se negaron a regresar a sus escuelas tras abandonar el puesto que ocupaban en el sindicato. En 2016, el Gobierno de Park Geun-hye despidió a los 34 responsables sindicales de la ejecutiva del KTU, y a día de hoy permanecen despedidos. El KTU y la Internacional de la Educación han reclamado la inmediata readmisión de los 34 responsables del KTU despedidos. El Tribunal Supremo de Corea está actualmente reexaminando el caso sobre la anulación del registro del KTU.

En marzo de 2014, el Comité de Libertad Sindical de la OIT expresó su profunda preocupación con respecto a la baja del registro del KTU, e instó al Gobierno de Corea a “tomar las medidas necesarias para garantizar sin demora la nueva certificación del KTU”. El 19 de octubre de 2017, el Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) expresó asimismo sus preocupaciones con relación a este caso, y recomendó que “el Estado parte realice las enmiendas legislativas necesarias para garantizar el derecho de todas las personas a crear y afiliarse libremente a sindicatos”. Maina Kiai, Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el derecho a la libertad de reunión pacífica y de asociación, fue invitado a emprender una misión oficial del 20 al 29 de enero de 2016. Al concluir su visita, también expresó serias preocupaciones con relación a la situación laboral global en Corea del Sur. En su última declaración del 29 de enero de 2016, expresó: “Me preocupa la reciente proscripción del sindicato Korean Teachers and Education Workers Union(KTU) a raíz de haber decidido mantener la afiliación sindical de nueve docentes despedidos. El Derecho internacional de los derechos humanos expresa con toda claridad que la disolución de un sindicato solo debería producirse en casos extremadamente serios, como último recurso. No considero que el caso del KTU satisfaga en absoluto este estricto requisito”.

El artículo 23(4) de la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH) establece claramente: “Toda persona tiene derecho a fundar sindicatos y a sindicarse para la defensa de sus intereses”. Sesenta mil docentes surcoreanos ya no disfrutan de representación sindical. El Gobierno coreano sigue sin cumplir el artículo 80 de la Recomendación conjunta de la OIT y la UNESCO relativa a la Situación del Personal Docente (1966), a saber, que “los educadores deberían tener libertad para ejercer todos los derechos cívicos de que goza el conjunto de los ciudadanos y ser elegibles para cargos públicos”. La legislación coreana impide a los docentes participar en o llevar a cabo actividades políticas. Muchos docentes que trataron de implicarse en actividades políticas han sido despedidos o penalizados. De hecho la participación de los docentes está prohibida incluso en las elecciones de superintendentes de educación. El artículo 21(1) de la DUDH contempla el derecho a participar en la política. No obstante, todos los ciudadanos deberían disfrutar plenamente de sus derechos políticos.

La historia del KTU es la historia de los derechos humanos en Corea. El KTU fue durante 10 años un sindicato de docentes ilegal, fue durante 14 años un sindicato legal y es desde hace 5 años un sindicato inhabilitado. El KTU celebrará en 2019 su 30º aniversario. Seguirá hablando en nombre de los docentes y luchando por una educación de calidad para todos, independientemente de su condición jurídica. Sin embargo, los docentes coreanos se han visto privados de determinados derechos humanos universales. No son libres para ejercer todos sus derechos cívicos porque son docentes. Como expresó el presidente Moon, nos queda mucho por hacer. Es hora de que el KTU sea reconocido como un sindicato legal. Ello supondría un paso adelante en favor de los derechos humanos en Corea.

El 10 de diciembre de 2018 se celebran 70 años de la adopción de la Declaración Universal de Derechos Humanos (DUDH). La Declaración sigue siendo una importante fuente de inspiración para docentes y sindicalistas de todo el mundo, al garantizar el derecho a crear sindicatos, la libertad de expresión y el derecho de todos a una educación de calidad. Los derechos humanos necesitan que las personas exijan, de forma informada y continua, su protección. Para celebrar esta ocasión especial, la Internacional de la Educación publicará una serie de artículos recopilando las voces y las reflexiones de sindicalistas en torno a las luchas y a los logros alcanzados en este ámbito. Los artículos reflejan el compromiso permanente de los sindicalistas de la educación, en todo el mundo, en cada comunidad, por promover, defender y avanzar en la consecución de los derechos humanos y libertades para el beneficio de todos.

Las opiniones expresadas en este blog pertenecen al autor y no reflejan necesariamente ninguna política o posición oficial de la Internacional de la Educación.