Gabón: los y las docentes prolongan su huelga para obtener la regularización de sus carreras profesionales
La movilización del cuerpo docente gabonés, que comenzó en diciembre y ha contado con una participación masiva, sigue adelante ante la falta de respuestas por parte del nuevo Gobierno. El Syndicat de l’Éducation Nationale (SENA) y el Syndicat national de l’Enseignement technique et professionnel (SYNETECPRO) reclaman la regularización urgente de las carreras profesionales del profesorado y alertan de que el sistema educativo se encuentra al límite de sus posibilidades.
Una movilización histórica y contundente
En Gabón, los centros públicos no reabrieron sus puertas el 5 de enero como estaba previsto, debido a la prolongación de la huelga iniciada el 10 de diciembre de 2025 por el SENA, el SYNETECPRO y el colectivo SOS Éducation. Según las organizaciones, la huelga cuenta con «una participación superior al 90 %», un nivel raramente alcanzado en los últimos años.

Fridolin Mve Messa, secretario general del SENA, considera que los sindicatos han dado muestras de paciencia antes de llegar a esta situación: «Hemos esperado un cierto tiempo para que las nuevas autoridades pudieran poner en marcha una nueva política, una nueva dinámica en la gestión de la Educación Nacional».
Sin embargo, la ausencia de avances desde el reinicio de las clases, el 5 de enero, ha avivado el sentimiento de exasperación. «Nos hemos puesto en contacto con el Ministerio para pedir que se reanuden las negociaciones. No se han reanudado», lamenta el sindicalista.
Carreras profesionales congeladas desde 2015
El motivo principal de la huelga está claramente identificado: la regularización de la situación administrativa de las y los docentes. «Hay un problema que viene de años atrás, el de la carrera profesional del funcionariado. El Gobierno anterior congeló las carreras profesionales del funcionariado en 2015», recuerda Fridolin Mve Messa.
En el sistema educativo gabonés, un/a docente debe ser nombrado tras 18 meses de prácticas y, a continuación, ascender regularmente de categoría y grado. «Al cabo de dos años, tiene derecho a un ascenso automático. No obstante, este ascenso está congelado desde 2015». Esta falta de progresión tiene graves consecuencias, tanto económicas como profesionales.
El dirigente del SENA destaca un contraste notable: «El Gobierno destina dinero a las fuerzas de seguridad y a la defensa, pero no apoya a quienes contribuyen al desarrollo de nuestros países, es decir, a la comunidad docente».
Reivindicaciones estructuradas y una propuesta para salir de la crisis
«El objetivo de la huelga es, esencialmente, la regulación de las situaciones administrativas y financieras», resume Fridolin Mve Messa.
Los sindicatos exigen:
- La regularización de los expedientes pendientes: contrataciones, incorporaciones, titularizaciones, reclasificaciones, ascensos.
- Una evaluación exhaustiva de todas las situaciones administrativas bloqueadas;
- La creación de una ventanilla única, a través de una comisión interministerial que agrupe a los ministerios de Educación Nacional, Función Pública, Hacienda y Presupuestos;
- La publicación mensual de los expedientes tramitados, con el fin de reforzar la transparencia.
Sin embargo, el Sr. Mve Messa lanza una advertencia: «Tememos que la comisión se haya creado para «enterrar» las reivindicaciones del profesorado. Estamos acostumbrados a que las comisiones alarguen indefinidamente los problemas».
Aun así, insiste en la voluntad del SENA de participar activamente: «Lo que se hace por nosotros sin nosotros va contra nosotros».
Entre presiones jerárquicas y apoyo mediático
Sobre el terreno, los y las docentes señalan la existencia de tensiones en algunos centros. «Cuando se convoca una huelga, la dirección intenta intimidarnos. Les pedimos a nuestros/as compañeros/as que estén atentos/as y que no cedan ante la presión».
En cualquier caso, el movimiento goza de una visibilidad cada vez mayor. «Contamos con el apoyo de los medios de comunicación. La prensa nos invita a programas y nos pide que aclaremos nuestras posiciones», destaca el secretario general.
Además, los medios de comunicación nacionales instan al Gobierno a actuar con rapidez «para evitar que se pierda inútilmente un mes de clases», señala.
Una prueba política para el Gobierno de transición
Más allá de la cuestión administrativa, el conflicto se ha convertido en un auténtico barómetro de la actuación de las nuevas autoridades. «Es la primera prueba a la que se enfrentan las nuevas autoridades, sin duda una crisis importante», analiza el Sr. Mve Messa.
Explica que está a la espera de ver cómo las autoridades gestionarán la crisis: «Vamos a comparar las reacciones, la reacción del antiguo Gobierno y la del nuevo Gobierno».
Para él, lo que está en juego va mucho más allá de los intereses corporativistas del personal docente: «Ahora veremos si las nuevas autoridades desean realmente que el sistema educativo funcione bien y sea eficaz. ¿Les preocupa realmente el problema de la escuela gabonesa?».
La IE apoya las reivindicaciones de su organización miembro en Gabón y esta muestra de unidad sindical.