Los miembros de la Internacional de la Educación brindan su solidaridad al personal docente de Gaza
El sector educativo de Gaza sigue atravesando una de las crisis más graves de su historia moderna. Tras más de dos años de guerra y genocidio, el sistema escolar de Gaza se encuentra “al borde del colapso”, pues más del 97 % de las escuelas han sufrido daños o han sido destruidas, y la mayoría de los 658 000 niños y niñas en edad escolar de la región apenas ha tenido acceso — y, en algunos casos, ninguno — a la educación presencial durante varios cursos académicos.
Los investigadores advierten que el alumnado podría perder hasta cinco años de educación en caso de que la crisis continúe durante el 2026. Varios informes elaborados por organizaciones humanitarias y organismos de investigación describen, además, a los niños y niñas como físicamente debilitados, traumatizados y, a menudo, demasiado hambrientos o angustiados para aprender, y sostienen que la educación en Gaza se encuentra “al borde del colapso total”.
En medio de esta devastación y ocupación, los docentes y las docentes siguen siendo el pilar de lo que queda del sistema de enseñanza de Gaza, aun cuando ellos mismos se enfrentan a desplazamientos, interrupciones salariales, lugares de trabajo destruidos y grandes dificultades personales.
La solidaridad internacional ofrece apoyo directo a más de 5000 docentes de Gaza
Ante esta situación, los miembros de la Internacional de la Educación (IE) han respondido manifestando su solidaridad y prestando asistencia financiera urgente al personal docente de Gaza. Así pues, más de 5000 docentes recibieron una ayuda directa de 100 dólares estadounidenses, que benefició a 555 escuelas e instituciones en todas las gobernaciones de la Franja de Gaza.
Esta ayuda, entregada mediante transferencias bancarias seguras a fin de maximizar su alcance, incluso para los docentes y las docentes con movilidad reducida, llega en un momento en que el profesorado está luchando para satisfacer sus necesidades básicas en medio de las interrupciones salariales, la escasez de alimentos y la inseguridad permanente.
Los docentes y las docentes fueron verificados e identificados a través de los organizadores sindicales locales de la afiliada de la IE, el General Union of Palestinian Teachers (GUPT), lo que garantizó una selección transparente y basada en las necesidades.
Las mujeres educadoras en la vanguardia
Como reflejo de la composición de género de la profesión docente en Gaza, las mujeres educadoras representaron el 64 % de las personas que recibieron ayuda; en total, 3274 mujeres y 1826 hombres fueron asistidos. La mayoría de los beneficiarios son profesionales con amplia experiencia: más de la mitad tienen entre 31 y 45 años, y el 40 %, entre 46 y 60 años. Este grupo constituye el personal fijo esencial que sostiene la actividad educativa en las aulas y el aprendizaje comunitario.
Con las escuelas destruidas y la circulación severamente restringida, la ayuda directa en efectivo se ha convertido en un recurso esencial que permite a las familias del personal docente comprar alimentos, combustible y material médico, necesidades básicas que continúan siendo cada vez más inaccesibles.
La Internacional de la Educación reitera su llamamiento a la paz y a la protección de la educación
La Internacional de la Educación ha reafirmado su solidaridad con el profesorado de Gaza y ha hecho un llamamiento para renovar el compromiso internacional con la paz, la protección de la educación y la restauración de entornos de aprendizaje seguros.
“El personal docente de Gaza asume una carga insoportable, pero su valentía le recuerda al mundo que la educación es un acto de esperanza. Nuestra familia sindical global está a su lado”, declaró David Edwards, secretario general de la IE.
“Al resiliente y extraordinario profesorado y alumnado de Gaza y Cisjordania, les reafirmo nuestro compromiso con vosotros, con vuestros derechos, vuestros sueños y vuestro futuro exento de violencia, intimidación y acoso”, añadió.

El secretario general del GUPT, Saed Erziqat, manifestó su profundo agradecimiento a todas las personas que contribuyeron a la iniciativa, e hizo hincapié en el papel esencial de las redes de solidaridad internacional y en la estrecha coordinación con los organizadores locales a fin de llegar con seguridad a los docentes y las docentes de todas las gobernaciones.
La IE y el GUPT siguen observando atentamente la situación y están dispuestos a movilizar más apoyo a medida que la situación evolucione. En un momento en que el sistema educativo se enfrenta a una devastación de dimensiones históricas y el profesorado se encuentra sometido a una enorme presión, la solidaridad internacional de los sindicatos de la educación sigue resultando esencial.