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Los sindicatos de la educación se movilizan y se organizan por la justicia climática y la justicia de género

publicado 21 abril 2026 actualizado 22 abril 2026

De cara al Día de la Tierra 2026, la Red Climática de la Internacional de la Educación se reunió para analizar las conexiones entre la justicia climática y la justicia de género, y cómo el movimiento sindical mundial de la educación puede liderar el camino hacia un futuro justo y sostenible para toda la población.

Dos luchas profundamente interconectadas

El cambio climático afecta de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas, e intensifica las desigualdades ya existentes. Según proyecciones de la ONU, para 2050 el cambio climático podría arrastrar hasta a 158 millones más de mujeres a la pobreza debido a fenómenos meteorológicos extremos, inseguridad alimentaria y pérdida de fuentes de sustento. Las mujeres también sufren mayores riesgos de lesiones, violencia e interrupción de su educación, especialmente en regiones dependientes de la agricultura y de los recursos naturales.

Las mujeres y la población infantil son más vulnerables a sufrir lesiones o perder la vida durante desastres naturales. Las sequías y las inundaciones incrementan el tiempo que las mujeres dedican a la recogida de agua y combustible, y reducen las oportunidades de educación o empleo remunerado. El cambio climático empeora las condiciones de salud, especialmente en el caso de las mujeres embarazadas que afrontan estrés térmico y dificultades para acceder a la atención sanitaria. Además, los desplazamientos y los desastres provocados por el clima incrementan el riesgo de violencia de género, los matrimonios tempranos y la explotación sexual.

Al mismo tiempo, son las mujeres y las niñas quienes están liderando la lucha contra el cambio climático, a pesar de ser objeto de ataques por parte de fuerzas patriarcales, capitalistas y extractivistas profundamente arraigadas.

Al representar a una profesión altamente feminizada, el movimiento sindical mundial de la educación ha asumido plenamente la lucha por la justicia climática y la justicia de género, y se organiza y moviliza para impulsar el cambio.

Australian Education Union: acción climática con perspectiva de género

En su discurso ante la Red Climática de la Internacional de la Educación, Meredith Peace, antigua vicepresidencia federal adjunta del Australian Education Union (AEU), destacó la importante intersección entre la lucha por la igualdad de género y la lucha contra el cambio climático en el contexto australiano.

El AEU representa a una fuerza laboral feminizada en la que más del 78 % del profesorado son mujeres y en la que estas representan un porcentaje incluso mayor entre el personal de apoyo educativo. Defender los derechos de las mujeres y la igualdad de género es una prioridad central del sindicato. Además, el AEU desarrolla su labor en un país donde el cambio climático impacta de manera desproporcionada, una circunstancia que afianza su compromiso histórico con la justicia climática.

La política de igualdad de género del AEU hace referencia explícita a la justicia climática, y esto también se refleja en la labor desarrollada por el sindicato. En respuesta a la alarmante frecuencia de fenómenos meteorológicos extremos, el AEU ha colaborado con varias asociaciones de familias y otros actores de la sociedad civil para exigir una inversión urgente en medidas de adaptación climática en la educación, incluida la ecologización de las infraestructuras.

Actualmente, el sindicato está desarrollando una campaña a gran escala sobre las infraestructuras escolares. "Se espera que el profesorado y el personal de apoyo educativo trabajen en centros que no están preparados, con temperaturas de 40 °C, centros que no cumplen su función en condiciones normales y mucho menos en un clima cambiante", comentó Peace. Además, cuando los centros educativos cierran debido a fenómenos climáticos extremos, es el personal que sostiene la educación —mayoritariamente mujeres— quien sufre inseguridad laboral o pérdida de empleo.

El AEU también colabora con otros sindicatos en materia de salud y seguridad laboral y en cómo estas se ven condicionadas por el cambio climático con el fin de integrar la perspectiva climática en la negociación colectiva. El sindicato defiende la provisión de una educación de calidad en materia de cambio climático en los centros educativos y apoya las protestas estudiantiles por la acción climática.

Actualmente, el AEU se centra en reforzar la formación de su membresía para que el personal educativo pueda movilizar a sus comunidades en favor de la justicia climática y de género.

Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación: Las mujeres lideran la lucha por la protección del medio ambiente

Isabel Olaya Cuero, integrante del Consejo Ejecutivo de la Federación Colombiana de Trabajadores de la Educación (FECODE) y vicepresidencia de la Internacional de la Educación en América Latina, reflexionó sobre los desafíos que afrontan las mujeres en Colombia y América Latina al alzarse contra las fuerzas combinadas del racismo, el patriarcado y el extractivismo.

Las sindicalistas, feministas y defensoras del medio ambiente se enfrentan a amenazas, acoso y violencia física y sexual con el propósito de silenciarlas y desalentar su activismo en defensa de las personas y del planeta. También sufren criminalización, persecución judicial, detenciones arbitrarias y campañas de difamación por parte de actores estatales y corporativos. Las mujeres indígenas son especialmente vulnerables y muchas mujeres líderes han sido asesinadas.

En este contexto, las celebraciones del Día de la Tierra en América Latina se centran en el papel de las mujeres en la lucha por la justicia climática. "La igualdad de género y la protección del medio ambiente son dos luchas profundamente interconectadas. Debemos garantizar la participación de las mujeres en todas las decisiones sobre el uso de los recursos naturales para proteger la vida y el planeta", subrayó Olaya.

Para la FECODE y el profesorado de Colombia y América Latina, la educación es clave en la lucha contra el cambio climático. El sindicato se ha movilizado para promover el acceso universal a una educación de calidad sobre cambio climático, apoyar las energías limpias y el desarrollo sostenible, y reforzar el liderazgo de las mujeres.

Además, ha impulsado la incorporación obligatoria de la educación sobre el cambio climático en el currículo colombiano como un eje transversal presente en todas las asignaturas y adaptado a las realidades a las que se enfrentan las comunidades. El sindicato también defiende la ratificación e implementación plena del Convenio 190 de la Organización Internacional del Trabajo para garantizar un mundo laboral libre de violencia y acoso.

Campo de refugiados de Kakuma: Generar cambios a través de la educación

El tema del Día de la Tierra 2026 —Nuestro poder, nuestro planeta— destaca que el cambio es alcanzable y lo lideran tanto activistas como profesorado y estudiantado desde sus propios contextos. En el campo de refugiados de Kakuma, en Kenia, un proyecto de Take Action Global (TAG) ha demostrado que, a través de la educación, las comunidades pueden desarrollar soluciones a los efectos del cambio climático incluso en las condiciones más adversas.

Ohisa Franco Obiala —facilitador, educador y responsable del laboratorio de innovación educativa de TAG en Kakuma— participó en la Red Climática de la Internacional de la Educación para compartir algunas de las soluciones desarrolladas por el estudiantado. Con más de 300 000 personas refugiadas, el campo de Kakuma experimenta de forma habitual sequías severas, calor extremo y recursos muy limitados. El alumnado ha desarrollado un proyecto de energía solar para garantizar el acceso fiable a la electricidad y que les ha permitido tener más tiempo de estudio, mayor seguridad y nuevas oportunidades. Mediante el uso de biogás local, briquetas y cocinas solares, se ha reducido el uso de leña en el campo, se ha evitado la deforestación y se ha conseguido energía limpia para cocinar. El centro educativo también cuenta con un huerto donde el alumnado cultiva alimentos, mejora su dieta y vende el excedente para obtener ingresos adicionales. Para fomentar la restauración ambiental, cada estudiante se encarga de plantar y cuidar cinco árboles, un pequeño gesto con un impacto a largo plazo para toda la comunidad y el planeta.

Al reflexionar sobre el trabajo realizado en el centro, Franco señaló que las soluciones no solo son sostenibles, sino que transforman vidas, mejoran los medios de subsistencia, el empoderamiento juvenil, la protección del medio ambiente y la resiliencia comunitaria. "La juventud no espera el cambio, está creando las soluciones. El liderazgo mundial debe entender que es imprescindible trabajar en conjunto: personas refugiadas, especialistas en innovación climática, ingenieras, personal sanitario y comunidades educativas. Aún estamos a tiempo", concluyó Franco.

Apoyar a los gobiernos para empoderar al profesorado

Los sindicatos de la educación se están preparando para el lanzamiento de Educators at the Heart of Greening Education: A Climate Resilience Toolkit for Policymakers. Esta herramienta práctica, desarrollada por la Internacional de la Educación en colaboración con la Alianza Mundial por la Educación y UNICEF en el marco de la Alianza para una Educación Verde, está diseñada para ayudar a las personas responsables políticas a evaluar el grado de preparación de los sistemas, identificar brechas, priorizar acciones viables y reforzar la coordinación intersectorial, situando al profesorado en el centro de las políticas y la planificación.

La herramienta se presentará el 28 de abril en un evento en línea. Puede inscribirse aquí.

El futuro pertenece a la solidaridad

"Lo que enseñamos importa. Nuestra acción sindical importa. Cuando nos movilizamos, importa. A través de nuestra campaña Educar por el Planeta, el profesorado de todo el mundo se moviliza en defensa de una educación climática de calidad, una transición justa, los derechos de los pueblos indígenas y comunidades educativas sostenibles. Juntos, debemos alzar la voz: la justicia climática es una prioridad urgente. La educación climática es fundamental. ¡Nuestro poder, nuestro planeta!", dijo el presidente de la Internacional de la Educación, Mugwena Maluleke, en su mensaje por el Día de la Tierra 2026.

Puede ver el mensaje completo a continuación.