Nepal: Llamamiento a la solidaridad con las comunidades educativas tras las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra
La Internacional de la Educación (IE) ha lanzado un llamamiento a la solidaridad para apoyar a sus organizaciones afiliadas de Nepal en sus esfuerzos por ayudar a los y las docentes y estudiantes afectados/as por las devastadoras inundaciones y deslizamientos de tierra que provocaron una destrucción generalizada en los distritos de Rasuwa, Nuwakot, Gorkha y Dhading el pasado 26 de agosto.
Las catastróficas riadas repentinas arrasaron con todo a su paso – viviendas, escuelas, puentes y demás infraestructuras –, dejando comunidades enteras devastadas. Decenas de miles de personas se han visto afectadas, más de 1.200 han perdido la vida, y sigue habiendo miles de desaparecidos/as.
La Internacional de la Educación, que representa a cuatro organizaciones miembros en Nepal – la Nepal Teachers' Association (NTA), la Nepal National Teachers' Association (NNTA), el Nepal School Employees Council (NSEC) y el Institutional Schools Teachers Union (ISTU) – ha expresado su más sentido pésame y su solidaridad con todo el profesorado, el alumnado, el personal de apoyo a la educación y las comunidades que se han visto afectados por la catástrofe.
En respuesta a la tragedia, el secretario general de la IE, David Edwards, declaró: “Expresamos nuestra más sincera solidaridad con todas aquellas personas que se enfrentan a la pérdida, la incertidumbre y el desplazamiento, en particular las familias que lloran la pérdida de seres queridos y aquellas cuyas viviendas, colegios y medios de vida han quedado destruidos o se han visto gravemente afectados”.
El sector educativo ha sido uno de los más afectados por la catástrofe: numerosas escuelas han quedado destruidas o gravemente dañadas, lo que deja a miles de estudiantes y docentes sin acceso a las aulas. También han comenzado a conocerse testimonios sobre miembros del personal escolar que actuaron con rapidez para proteger a los estudiantes, logrando salvar muchas vidas.
La NNTA y la NTA se han puesto en contacto con la IE para solicitar apoyo y asistencia para el profesorado, el alumnado y las comunidades escolares afectadas. Los sindicatos informaron de que al menos 22 docentes y más de 300 alumnos/as se encuentran actualmente desaparecidos o han fallecido. Más de 18 escuelas han quedado completamente destruidas, y decenas de centros educativos han sufrido daños parciales. Más de 19.000 alumnos y alumnas se han visto directamente afectados/as por la catástrofe, gran parte de los/las cuales han perdido a sus progenitores, su hogar y su escuela.
Las cifras son demoledoras, pero el presidente de la NNTA, Hansha Bahadur Shahi, advierte de que la realidad seguramente sea mucho peor: “La situación sobre el terreno es más grave de lo que indican las cifras preliminares. Pueblos enteros han quedado arrasados, y el acceso a muchas de las zonas afectadas sigue siendo muy complejo. Además, persiste el temor a que se produzcan nuevas inundaciones. Seguimos recopilando y verificando información para determinar el alcance total de los daños y las pérdidas humanas”.
“Miles de estudiantes se han visto privados/as de su derecho fundamental a la educación”, informó Soma Nath Giri, presidente de la NTA. “Tras la destrucción de edificios escolares, material didáctico e infraestructuras educativas, existe una demanda urgente y creciente de ayuda de emergencia por parte de los distritos afectados”.

En un momento en el que las escuelas deberían proporcionar estabilidad, seguridad y esperanza, muchos y muchas estudiantes, docentes y miembros del personal de apoyo a la educación se enfrentan ahora a desafíos descomunales. “En estos momentos difíciles, rendimos homenaje a los y las docentes, al personal de apoyo a la educación, a los equipos de primera intervención, a los voluntarios y las voluntarias, y a las comunidades locales que trabajan incansablemente para prestar asistencia y apoyo a quienes más lo necesitan”, ha declarado Anand Singh, director regional de la IEAP. “Su compromiso y compasión son un poderoso recordatorio de que la resiliencia se forja a través de la solidaridad, el apoyo mutuo y la acción colectiva”.
Hansa Bahadur Shahi y Soma Nath Giri, presidentes de sus respectivas centrales sindicales, detallaron las necesidades más urgentes para los sindicatos de docentes: “Las prioridades inmediatas son garantizar la seguridad y la protección de los niños y las niñas en edad escolar, habilitar espacios educativos temporales, y ofrecer apoyo psicosocial a niños y niñas, docentes y familias afectadas. La educación ha de restablecerse lo antes posible, en paralelo a las labores de socorro, protección y recuperación”.
Ninguna comunidad educativa debería tener que afrontar por sí sola semejante devastación. La fuerza del movimiento sindical mundial de la educación radica en su solidaridad, capaz de transformar la preocupación en un apoyo significativo para atender las necesidades urgentes de las comunidades, restablecer el acceso a la educación, reconstruir escuelas y renovar la esperanza. Ahora que las comunidades afectadas comienzan el difícil proceso de recuperación y reconstrucción, la Internacional de la Educación reafirma su compromiso inquebrantable de apoyar a todos los trabajadores y las trabajadoras de la educación afectados/as por esta catástrofe, y de salvaguardar el derecho a la educación de todos/as los y las estudiantes.